El Bingo de Ariel Lijo: la Corte espera el 21A para definir su vínculo con el juez
El artículo 99 inciso 4 de la Constitución Nacional despeja dudas: "Resulta obligatorio propiciar la cobertura de los cargos en cuestión". El reloj de arena se dio vuelta y dice que en septiembre Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla serán miembros del anómalo máximo tribunal, hoy en cabeza de Horacio Rosatti de dudosa aceptación a sus nuevos compañeros de trabajo. Las horas se tachan, ambos íntimamente creen que el objetivo se logrará con holgura, y la Corte Suprema se prepara para un cambio de época, en la cual el Poder Ejecutivo seguirá sin tener relación y algún vaso comunicante del sector privado hará los deberes.
Hubo objeciones ideológicas, incluso un empresario católico y pertenencia patricia no quiso saber nada con la llegada de un oriundo de un barrio humilde, Villa Domínico, como lo es Ariel Lijo. Fue tal el nivel de urticaria que se dedicó en persona a llamar a un organismo norteamericano para que se opongan sin tamiz a la llegada del juez. La jugada no fue un éxito, el organismo no acompañó, y distintos sectores una vez sabida la jugada apoyaron enfáticamente al magistrado. Política, en su máxima expresión, pero sin olfato ni clase.
"Acá nadie va a poner palos en la rueda, no hay enemistades, hay tensiones lógicas". El "ruidismo" en la Corte Suprema es total, ahí, en el edificio donde los eufemismos son el idioma universal, y la política a veces se denosta, pero se necesita como el oxígeno y se usa todos los días. Ariel Lijo parece ser la figurita difícil, va a pasar el Senado, pero ahora aparece otra incógnita, la de Manuel García-Mansilla, el juez tildado de conservador que tal vez tenga más objeciones que el considerado polémico Lijo. El 21 de agosto se develará el misterio y será un acto de bautismo para quien maneja parte de Comodoro Py y supo cultivar relación con el poder político de todos los sectores desde 2004, cuando llegó a ser juez federal con Néstor Kirchner. El 28 será el turno de García-Mansilla.
La comisión de Acuerdos le dará el visto bueno según la información que este cronista pudo recopilar. Tanto el kirchnerismo como el macrismo serán colaboradores, el oficialismo tendrá un díscolo, pero en mayoría sumarán porotos para su aprobación, y el radicalismo de Martín Losuteau votará otra vez partido. Incluso algunos azuzan que el radical dejará de presidir el partido tras la derrota con Jorge Macri y el mal desempeño como líder del espacio, que lo llevó a votar en disidencia con sus correligionarios las últimas votaciones. "Esto no es durmiendo con el enemigo, se tiene que ir y lo sabe", definió un senador a este diario.
Las audiencias serán pasto verde o todo lo contrario para los dos candidatos a completar la Corte Suprema. Allí entonces, la ventaja total será para el juez de Villa Domínico, que supo sortear hasta ahora los embates de distintos sectores y el ahínco especial de determinados dirigentes y referentes. Incluso en Comodoro Py hay un grado de sorpresa para con algunos comunicadores que supieron ser fuente de información y otros menesteres, hoy dedicados desde muy temprano a destrozar la carrera judicial de quien logró atravesar la etapa más virulenta del populismo, Cambiemos, la gestión de Alberto Fernández y el actual Presidente, a quien no conoce.
La labor contra el narcotráfico y el antisemitismo le valieron reconocimientos claves a Ariel Lijo, en un contexto de supina sensibilidad sobre este tema. Este medio supo también que la embajada de Estados Unidos, en sabido tiempo de recambio, ve con muy buenos ojos el desembarco del juez por considerarlo colaborador en distintas investigaciones que tenían al país del norte como centro y necesitaban celeridad judicial para resolver.
Sobre su rol contra el antisemisismo, el Israel Hayom escribió: “El juez Ariel Lijo es conocido por su persistente guerra contra el antisemitismo y sus exigencias de justicia y el procesamiento de todas las partes involucradas en el brutal ataque al edificio de la comunidad judía AMIA y por la aprehensión de los responsables de la muerte del fiscal Alberto Nisman, quien fue encontrado baleado en su casa la mañana en que debía presentar la demanda contra los implicados en el ataque”.
Los 17 nombres que integran la comisión de Acuerdos están todos poroteados y el número es positivo. Ni el kirchnerismo, ni el macrismo y casi nadie de oficialismo irán en contra del juez, y lo saben todos los portavoces, incluso los que vociferan en contra sabiendo que las adhesiones de Ariel Lijo multiplicaron por diez las objeciones. Luis Naidenoff selló su suerte siendo vice de la UCR y rechazando, así como algunas empresas y ONG´s.
La ONG Cels, que apoyó a Cristina Kirchner y la Corte Suprema de Eugenio Zaffaroni a pesar del escándalo comprobado de la red de prostitución en sus departamentos, objeta a Ariel Lijo por su curriculum vitae. Zaffaroni cumplirá 85 años en enero y fue once años miembro del máximo tribunal, y durante su mandato se pudo saber que en al menos en seis de quince propiedades de su patrimonio funcionaba una red VIP de prostitución, pero no dejó su cargo y fue premiado por Cristina Kirchner e incluso el Papa Franciso lo quiso sumar a un equipo de asesores años más tarde. El caso se cerró cuando su apoderado, Ricardo Montivero, se autoincriminó por regentear los departamentos y pagó una multa.
En el caso de García-Mansilla, el Cels condenó su postura en contra del aborto y la reforma de 1994, por lo que consideró que ambos candidatos no eran los oportunos ni idóneos para ejercer el cargo, más allá de considerar que lo justo era incluir dos mujeres por una cuestión de género, y no de idoneidad.