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Manual para quedarte cuatro empresas y un palo verde sin invertir un centavo

Los detalles de la operación contable que fue denunciada por el senador Germán Vicchi y que involucra al empresario Fernando Porreta y al presidente de Emesa, Pablo Magistocchi.
Foto: GYE
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¿Cómo hay que hacer para quedarte con cuatro empresas generadoras de energía y un millón de dólares? La respuesta parece haberla encontrado el senador de La Unión Mendocina, Germán Vicchi. Al parecer, es más sencillo de lo que muchos imaginan y lo único indispensable es contar con la ayuda del "Estado bobo". Según el legislador, la fórmula del éxito que aplicó el empresario Fernando Porreta fue solicitar un préstamo de 1.6 millones de dólares para construir cinco empresas de energía. En lugar de devolver el préstamo, lo que hizo Porreta fue dejarle una de las cinco empresas a EMESA, el ente estatal que le prestó el dinero. Pero lo increíble es que EMESA le terminó pagando otro millón de dólares en concepto de "compensación" por el supuesto valor de esa compañía.

Así consta en el convenio de cesión de acciones firmado por el presidente de EMESA, Pablo Magistocchi y el presidente de CEOSA, Fernando Porreta. En concreto, EMESA le pagó a CEOSA 297.400.000 pesos (1.037.000 dólares a valores del 2022) por las acciones de la empresa Calbuco que Porreta había creado gracias a un préstamo que EMESA le otorgó en 2019 y que Porreta nunca devolvió.

La maniobra contable que denunció Germán Vicchi.

Para que se entienda mejor vamos a suponer que en lugar de empresas generadoras de energía, lo que se construyeron fueron edificios de departamentos. Con una particularidad, los edificios vienen con inquilinos cautivos. Es decir, no hay que salir a buscar clientes, la ganancia está garantizada. En ese escenario a Fernando Porreta le dieron 1.6 millones de dólares para construir cinco "edificios". El préstamo era a 10 años con 18 meses de gracia, con beneficios impositivos y fiscales. Porreta construyó los "edificios" pero nunca devolvió el dinero. 

Y es allí donde aparece la maniobra del millón de dólares. Cuando a Porreta le fueron a reclamar la deuda, llegó a un acuerdo con Pablo Magistocchi, el que le había prestado el dinero para construir los "edificios". Ese acuerdo es el que se va a denunciar en la Justicia. Específicamente, Porreta ofreció entregarle a Magistocchi (EMESA) uno de los cinco "edificios" (la empresa Calbuco) por encontrarse imposibilitado a devolver el préstamo de 1.6 millones de dólares (con intereses asciende a 2 millones de dólares) que Magistocchi (EMESA) le había dado para construir los cinco "edificios". Pero Porreta aclaró que el "edificio" que le entregaba a EMESA era el más caro de todos y que tenía rentabilidad garantizada, por lo que para que el trato sea justo EMESA le debería pagar una compensación de un millón de dólares. Y eso es lo que firmó Magistocchi.

En conclusión, Fernando Porreta se quedó con cuatro "edificios" sin deuda y con inquilinos abrochados y además ganó un millón de dólares por desprenderse del quinto "edificio". Y no tuvo que gastar un centavo de su bolsillo porque los edificios los construyó con un préstamo de 1.6 millones de dólares que nunca devolvió. 

En lugar de edificios lo que construyó con el dinero de EMESA fueron cinco empresas de saltos de generación de energía: Calbuco Energía SA, Energía de Triple Salto SA, Energía de los Canales SA, Energía de las Tunas SA y Energía del Matriz SA. Finalmente, CEOSA se quedó con las últimas cuatro empresas y le cedió las acciones de la primera a EMESA, que le pagó un millón de dólares en concepto de "compensación". Así fue como Porreta habría logrado quedarse con cuatro empresas que le venden energía a Cammesa y un millón de dólares. Todo sin poner un peso de su bolsillo.