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Los graves delitos por los que investigan a Luciano y Nahuel Bento

Ambos jóvenes protagonizaron un violento episodio en Palmares en compañía de su madre. Nahuel habría golpeado por la espalda al abogado y periodista Jorge Caloiro. Su rol en la causa Bento.
Foto: Alf Ponce Mercado/MDZ
Foto: Alf Ponce Mercado/MDZ

Una vida de lujos y viajes. Nahuel  y Luciano Bento crecieron bajo el ala protectora de su padre, el exjuez federal Walter Bento. Vivieron una vida de privilegios y gozaban de beneficios por portación de apellido. Ingresaron a trabajar en la Justicia Federal recién recibidos -o incluso antes- dejando en evidencia que lo que, para muchos era una odisea, para ellos representó un simple trámite. Pero en los últimos años su suerte cambió y tuvieron que aprender a convivir con miradas acusadoras. Ambos están procesados en la causa Bento y el Ministerio Público intenta demostrar que son culpables de los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Y luego de lo ocurrido anoche en el centro comercial Palmares, es probable que la lista se extienda.

El video exclusivo de MDZ muestra cómo Luciano Bento increpó al periodista Jorge Caloiro por filmar a su madre. Mientras eso ocurre, la esposa de Walter Bento, Marta Boiza, aparece en escena e intenta arrebatarle a la fuerza el teléfono a Caloiro. Ella termina en el suelo y la imagen se corta. Según pudo reconstruir MDZ, luego de ello, el abogado y periodista sale a denunciar lo ocurrido cuando por la espalda es golpeado bruscamente a tal punto que cae al suelo. El agresor sería el hijo mayor del matrimonio, Nahuel, que luego habría escapado corriendo.

Para los clientes del centro comercial la escena parecía inexplicable, pero todo lo ocurrido está vinculado con la investigación que tiene tras las rejas al exmagistrado. Jorge Caloiro es uno de los periodistas que más ha escrito sobre la causa y fue uno de los primeros en poner el caso en agenda. Ese fue el detonante del cruce verbal que luego terminó en una agresión física.

Tanto Marta Boiza, como sus hijos Nahuel y Luciano Bento, están procesados en la megacausa. Pero a diferencia de Walter Bento, ellos conservan su libertad. Son varios los delitos que les imputaron, pero principalmente se los acusa de enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Concretamente, no podrían justificar con los ingresos legítimos de la familia los bienes que poseen y se intenta comprobar si eran parte del engranaje para disimular los ingresos ilegales que habrían tenido producto de los casos de cohecho por los que está detenido su padre.

Marta Boiza y su hijo mayor, Nahuel Bento.

Por eso es que el Ministerio Público ha puesto énfasis en los autos de lujo en los que circulaban los jóvenes y la cantidad de inmuebles que tienen a su nombre. Incluso locales comerciales que implican una incompatibilidad con el cargo que ostentaban en la Justicia Federal.

Nahuel Agustín Bento es el hijo mayor de Walter Bento y Marta Boiza. Durante la lectura del requerimiento de elevación a juicio quedó en evidencia cuál era su rol en las maniobras familiares para lavar activos de origen ilícito, delito por el cual está procesado junto a sus progenitores. "Nahuel Bento llevó a cabo, paulatinamente, diferentes actos de aplicación de activos provenientes de una actividad ilícita de sus progenitores e incorporó bienes en su patrimonio dándoles la apariencia de origen lícito", acusa el fiscal que instruyó la causa. 

Nahuel Bento durante las audiencias del juicio.

Nahuel realizó inversiones comerciales, inmobiliarias e incluso constituyó una Sociedad Anónima a su nombre. Esto último, en franca violación al Reglamento para la Justicia Nacional en virtud de que en su carácter de funcionario del Poder Judicial de la Nación está obligado a no ejercer el comercio ni actividad lucrativa alguna sin autorización de la respectiva autoridad de superintendencia.

Al igual que su hermano mayor, Luciano Bento está acusado de formar parte de la maniobra familiar para lavar activos de origen ilícito con el objetivo de confundirlos con los ingresos legales que tenían. Pero el caso de Luciano es particular porque antes de ser empleado de Tribunales Federales, facturaba como monotributista en actividades que poco tienen que ver con su profesión. Incluso, habría facturado trabajos en fechas en las que no estaba en el país y a empresas que dejan en una situación incómoda al propio Walter Bento.

Walter Bento junto a su hijo Luciano.

Los hermanos hicieron inversiones inmobiliarias en emprendimientos residenciales como el fideicomiso Bosque de Mayo para adquirir departamentos en Maipú y el fideicomiso Vistacruz de Godoy Cruz. Según el análisis del Ministerio Público, el objetivo era mezclar fondos de origen ilícito con otros que ingresaban por el cobro de coimas percibidas por Walter Bento como líder de la banda delictiva que se encuentra sentada en el banquillo de los acusados.

Las pruebas que los comprometen son los lujosos bienes que figuran a su nombre. Departamentos de alta gama, dúplex, locales comerciales, vehículos importados y viajes recurrentes a Estados Unidos y otros destinos internacionales. A lo largo del juicio oral la fiscalía ha intentado demostrar que el nivel de vida que tenían ambos no se correspondía con los ingresos que tenían. Incluso, a lo largo del juicio ha quedado demostrado que la mayoría de las operaciones de la familia Bento eran con dinero en efectivo, lo cual alimenta aún más las sospechas sobre su origen.

Ese es el contexto en el que hay que interpretar la secuencia que se vivió el sábado por la noche en el concurrido centro comercial Palmares. Para muchos fue una sorpresa. Para otros, era solo cuestión de tiempo para que algo así ocurriera.