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Las primeras renuncias en el equipo de Pablo De La Torre anticiparon la crisis en Capital Humano

Antes de la expulsión de De La Torre de la Secretaría de Niñez y Familia, parte de su equipo fue renunciando. Tenía un plan de trabajo con las organizaciones sociales. Sus contratos. El kirchnerismo.
Pablo de La Torre junto al presidente Javier Milei Foto: Twitter.
Pablo de La Torre junto al presidente Javier Milei Foto: Twitter.

En medio del escándalo por el acopio de alimentos, que generó el despido del secretario de Niñez y Familia, Pablo De La Torre, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, le pidió también la renuncia a todo el equipo ligado al funcionario pero antes, otros integrantes habían abandonado la cartera. Según pudo saber MDZ, De La Torre y su equipo tenían un plan para trabajar con las organizaciones sociales que ordenaría el reparto de alimentos, pero la ministra lo echó por tierra. Por otro lado, aseguran que estaban contratados por la Organización de Estados Iberoamericano (OEI) porque el ministerio se negaba a nombrarlos para no generar problemas con el presupuesto como pide el presidente Javier Milei y que, además, dentro de la Capital Humano hay dirigentes ligados a gestiones anteriores -kirchneristas- que toman decisiones en detrimento del área.

Fuentes de la Libertad Avanza, revelaron a este diario que el escándalo por los alimentos tuvo un hito el 1 de febrero cuando Pettovello salió a la puerta del ministerio, lapicera en mano, mientras un grupo de personas pedían por ayuda alimentaria. Invitó a pasar a la gente para tomar los datos, a aquellos que "tenían hambre". Esta acción concreta, con el hecho de haber decidido cortar la entrega de los alimentos, chocó contra la política que estaba trabajando un grupo de personas que había traído al ministerio De La Torre. 

En este equipo se encontraban Agustín Sanchez Sorondo, Omar AlKadour, Pablo Rodrigué, entre otros, quienes estaban trabajando desde diciembre. Tenían un plan de trabajo muy concreto con las organizaciones sociales cuyo vínculo estaba aceitado, lejos de lo que el Gobierno mostraba hacia afuera. En primer lugar, como las rendiciones de las organizaciones sociales eran del 8,8% hasta el Gobierno anterior, ya que de acuerdo a lo que contaron desde LLA la gestión de Alberto Fernández no la reclamaba, se les exigió que hubiera rendiciones desde la pandemia en adelante, de lo que les dio el Estado y qué hicieron con ello. 

Por otro lado, no había registro de beneficiarios. Es decir que cuando este equipo asumió no conocía quiénes eran las personas que recibían los alimentos y pidieron a las organizaciones sociales que les dieran nombre, cuil, DNI y teléfono para realizar un seguimiento a través de la aplicación MI Argentina. Por último, que se actualice la información porque había organizaciones sociales que no habían presentado sus balance.

Según relataron a MDZ, la relación entre la gente De la Torre y las organizaciones sociales iba a buen puerto. Se reunían, había diálogo, y la idea era continuar con el reparto de los alimentos. Pero cuando la ministra, además de poner el cuerpo en la calle y salir a dialogar con quienes estaban pidiendo comida, hizo una breve cadena nacional hablando de "los gerentes de la pobreza" generó un caos interno en la subsecretaría de De la Torre que venía manteniendo conversaciones con los movimientos sociales. Este grupo pensaba que había que asistir, de manera más ordenada, pero tener un vínculo aceitado. 

La ministra Pettovello junto al Presidente

Era mediados de febrero cuando se produjeron las primeras bajas en el ministerio. Sanchez Sorondo, AlKadour y Rodrigué deciden emprender la retirada sin dar explicaciones públicas para no generarle problemas políticos a De La Torre, quien intentó quedarse un tiempo más pero luego fue echado junto al resto del equipo. Los tres exfuncionarios, lejos de lo que se conoció públicamente, nunca fueron nombrados a pesar de tener a su cargo tareas como el caso de Sanchez Sorondo, con toda la parte administrativa, y de Al Kadour, de la vinculación cara a cara con las organizaciones sociales.

Sanchez Sorondo viene trabajando hace 20 años en el derecho administrativo y se vio envuelto en este asunto público en el que se lo nombró públicamente como "subsecretario" a pesar de que nunca lo fue. En ese contexto, aparece una situación que está denunciada por la propia Pettovello que son los contratos con la OEI. En realidad lo que sostienen desde LLA es que no quedó otra que generar estos contratos -que tienen la firma de la ministra- porque la cartera decidió no nombrar a funcionarios pese a tener funciones específicas de alto rango. ¿El motivo? El repetido "superávit" en el que se embandera el Presidente. 

Pero quizá otro de los temas que alejó a estos funcionarios y al resto del equipo de De la Torre, quien terminó siendo echado, fue una frase que el exsecretario lanzó sin mucho detalle. Apuntó contra “los kirchneristas infiltrados en el gobierno". En ese sentido, fuentes de la LLA aseguran que se refirió, entre otros, a Leila Gianni, la abogada quien fue una acérrima militante kirchnerista y ahora tomó visibilidad pública especialmente por su pelea con el dirigente peronista Juan Grabois. "Su metodología es la denuncia, en lugar de repartir alimentos o remedios a la gente que lo necesita", dijeron. Pero no serían los únicos con vinculaciones con otros gobiernos a los que desde este sector los consideran "infiltrados".