Exclusivo: la denuncia que escuchó Patricia Bullrich para echar a su segundo
El sábado 22 de junio, a las 15.31, Patricia Bullrich anunció en redes sociales que había tomado la decisión de echar a su segundo, el hasta entonces secretario de Seguridad, Vicente Ventura Barreiro, por supuestamente haber interferido en una licitación pública del Servicio Penitenciario Federal(SPF). Vinculado a Cristian Ritondo, automáticamente desde el mundo político se apuntó a que la decisión tenía que ver con la interna que la ministra de Seguridad viene manteniendo en el PRO con su presidente, Mauricio Macri.
Ese mismo día, unas horas antes de dar a conocer la noticia, Bullrich recibió en su despacho al director del Servicio Penitenciario Federal, Fernando Martínez, quien se presentó para transmitirle la información que forma parte de la denuncia a la que tuvo acceso MDZ y que se mandó a la Oficina Anticorrupción. Con ese documento de dos páginas y firmado por las cinco personas que participaron de la reunión, desde el entorno de Bullrich buscan desmentir cualquier intencionalidad política.
La denuncia en cuestión tiene que ver con una licitación para la provisión de la comida para los internas de las cárceles federales. Desde el ministerio explican que ese proceso fue iniciado por la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios, a cargo de Julián Curi, con el objetivo de ampliar la cantidad de oferentes y, por ende, el costo y la calidad. Según informaron, se venían presentando apenas unas 15 empresas y así lo subirán a unas 300.
Según cuenta Fernando Martínez en la denuncia, el 12 de junio Ventura Barreiro "lo citó a su despacho y le preguntó por las licitaciones de comidas para los internos". Dice que le dijo que "cuando la ministra se fuera, él iba a ser el próximo ministro de Seguridad" y que no era "policía de policías". "También le preguntó por la readecuación de precios de las adquisiciones ya realizadas, que se manejan por el sistema de 'legítimo abono'", continúa el texto.
Allí, aparece un primer nombre que deberá ser investigado por la Oficina Anticorrupción. "Agregó (Ventura Barreiro) que detrás de las empresas que esperan participar estaba 'Coti' Nosiglia y su gente y que las empresas se manejan poniendo plata siempre para que las cosas funcionen y que esa es un práctica habitual", transmitió Martínez. Junto a Bullrich lo escuchaban Curi, quien había sabido de la denuncia un día antes, y dos de los más cercanos de la ministra: Daniel Barberis (director general de Asuntos Prioritarios) y Carlos Manfroni (titular de la Unidad de Gabinete de Asesores).
El relato de Martínez continúa con él diciéndole a Ventura Barreiro que no necesitaba nada, aclarándole que había pedido que su designación fuera ad honorem porque sabía que "el flagelo de las empresas cartelizadas" estaba arraigado y que quería erradicarlo. "Ventura Barreiro le dijo que, de todos modos, las empresas ponen plata siempre", dice la denuncia, y agrega que Martínez le planteó que "le dijera a las empresas que no pusieran más plata en ningún lado".
Al parecer, el secretario le insistió que le pasara un contacto de confianza para que arregle con las empresas y como se negó le pidió que le envíe un pliego de las licitaciones. Por la tarde, ante la insistencia de Ventura Barreiro, Martínez accedió a mandarle una copia. Dos horas después, relata el denunciante, el secretario de Seguridad le devolvió el pliego con correcciones y agregados que él sugería. Este punto también puede ser clave para la investigación de la Oficina Anticorrupción por la evidencia que debería haber al respecto.
La decisión de Martínez fue mandarle el pliego de Ventura Barreiro al director general de Administración, prefecto Jorge Quintraman, para que lo evaluara. "Dos o tres días después, le llegó la devolución técnica con la comparación de ambos documentos. Las modificaciones requeridas coincidían con los pliegos habituales que precisamente se estaban cambiando a fin de aumentar la participación de las empresas", describe el texto al que accedió MDZ.
"Las modificaciones sugeridas a través de Ventura Barreiro estaban enfocadas a los antecedentes de las empresas, de las que se pretendía que tuvieran experiencia en establecimientos penitenciarios; que la empresa poseyera una planta de elaboración a menos de cien kilómetros de distancia de la unidad penitenciaria; y solicitaba que se desestimara cualquier oferta que se realizara por debajo del diez por ciento (10%) del precio testigo, a lo que llamaban "precio vil", continúa. Según la hipótesis de Martínez, ese pliego debía estar redactado por una empresa, "ya que en dos horas no se podía haber realizado esas observaciones".
Unos días después, prosigue el relato, Ventura Barreiro lo llamó por WhatsApp a Martínez para averiguar qué había sucedido con el pliego en cuestión, a lo que el director del SPF le respondió que salió la versión original, redactada por la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios. "Que cagada!", dice que le contestó el secretario antes de cortar la comunicación.
MDZ se comunicó con Ventura Barreiro para conocer su versión de los hechos pero se negó a responder. Cerca suyo aseguran que calificó todo lo sucedido como "política barata".

