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El libertario Javier Milei en la progresista Silicon Valley: pragmatismo en su máxima expresión

El presidente está en Estados Unidos. Cómo influye su estadía en su manera de hacer política y cómo lo miran desde el mundo entero.

Se suele decir que las relaciones internacionales no tienen ideologías sino intereses, y esta parece ser la impronta que tiene la nueva gira del presidente libertario Javier Milei por Estados Unidos ya que, particularmente, el nuevo referente de la derecha mundial hará base en la progresista Silicon Valley.

Hasta ahora, muchos lo habían criticado a Milei por priorizar su afinidad ideológica con otros líderes mundiales a la hora de encarar sus primeros viajes al exterior (Elon Musk y Donald Trump en Estados Unidos, Giorgia Meloni en Italia, Benjamin Netanyahu en Israel y Santiago Abascal en España). Sin embargo, con esta visita a California, el economista libertario está demostrando un pragmatismo que pocos llegan a dimensionar.

Es que el polo tecnológico mundial por excelencia, ubicado en la Bahía de San Francisco, se ha caracterizado no solo por estar a la vanguardia en su rubro sino también por el visible sesgo ideológico que tienen los dueños, los directivos y las propias compañías allí radicadas.

Los ejemplos sobran. Uno de los enemigos públicos de Donald Trump, el máximo referente de la derecha alternativa a nivel global, es el fundador de Amazon, Jeff Bezos. El magnate también es propietario del Washington Post, uno de los medios más "liberales" (en el sentido norteamericano) del establishment mediático estadounidense. De hecho, según el New York Times, extrabajadores de Apple, Amazon, Facebook y Google han participado activamente en la campaña del actual mandatario, el demócrata Joe Biden.

Hablando de Meta -el conglomerado que nuclea a Facebook, Instagram y WhatsApp-, Trump es un férreo crítico de la corporación, a tal punto que recientemente se opuso a la prohibición en Estados Unidos de la red social china TikTok, la cual está acusada de brindar datos de los usuarios estadounidenses al régimen de Beijing. El líder del movimiento MAGA considera que tal medida de la Administración Biden beneficiará a las redes sociales de Mark Zuckerberg.

Ciertamente, la cara de Zuckerberg no despierta precisamente alegría en los círculos conservadores y hay una razón puntual detrás de ello: la censura. El programador y empresario de 40 años ha sido acusado en reiteradas ocasiones de acallar discrecionalmente en sus redes sociales voces provida, religiosas, antiwoke o que se oponen a la ideología de género en los colegios, por ejemplo. Hasta el propio expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha visto afectada su libertad de expresión en estas plataformas.

Y así los casos pueden seguir con, por ejemplo, Alphabet, cuya filial más conocida es Google. Su sesgo izquierdista al acomodar en los primeros resultados en el famoso buscador a sitios progresistas -perjudicando a los conservadores- en temas clave -como por ejemplo el aborto- llevó a que sus directivos tuvieran que dar explicaciones -no muy convincentes, por cierto- en el propio Congreso de los Estados Unidos. Ni hablar de las acusaciones que enfrenta el gigante tecnológico por censura en YouTube (casualmente, a todos los que les bajan videos y/o canales son usuarios pro-Trump, pro-Bolsonaro, antiaborto, etc.).

En este marco, el líder del momento de la derecha alternativa, Javier Milei, ha desembarcado en Silicon Valley para reunirse con sus máximos dirigentes en una visita de tres días. El economista de 53 años se reunirá con un auténtico "dream team" de la IA: Sam Altman, CEO de Open AI (la creadora de ChatGPT y la que arrancó con IA Generativa); Sundar Pichai, CEO de Google (compañía que lanzó Gemini, un modelo de IA Generativa); Tim Cook, Director Ejecutivo de Apple (acaso la empresa más conocida del mercado); y el mencionado CEO de Meta, Mark Zuckerberg.

Difícilmente, haya algún mandatario -mucho menos de derecha- que se haya quedado tanto tiempo en la cuna mundial del progresismo digital y, a la vez, haya logrado reuniones de tan alto perfil.

Además, el presidente argentino se encontrará con 30 empresarios e inversores relacionados a la Inteligencia Artificial y otros tantos de startups de IA. Disertó en la Institución Hoover de la Universidad de Stanford, habló con profesores e investigadores, y se reunió con los máximos directivos de la casa de altos estudios de California: la directora de la Institución Hoover, Condoleezza Rice, y el rector de la universidad, Richard Saller.

¿Cuál es el motivo de semejante movida? Más allá de que obviamente no está de acuerdo con la falta de libertad de expresión en varias de las mencionadas plataformas, Javier Milei quiere posicionar a la Argentina como un referente mundial en inteligencia artificial. De hecho, se dice que quiere atraer inversiones extranjeras en los próximos años por decenas de miles de millones de dólares, y el ítem Big Tech podría jugar un rol destacado.

En síntesis; Milei utiliza el pragmatismo en su máxima expresión e invita personalmente a las cabezas de Silicon Valley a invertir en Argentina. ¿Será Buenos Aires el nuevo polo mundial de inteligencia artificial? Habrá que esperar al menos un par de años para saberlo. Pero de lo que no hay dudas es de que, como demostró en esta jugada, Milei tiene la carta del pragmatismo para sacarla cuando haga falta.