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Con el acto de Milei en el Luna Park, Mauricio Macri empieza a perder una parte grande del PRO

"Así empieza la desaparición o transformación de una fuerza... Primero unos pocos, luego el resto", decía, resignado, uno de los que no estuvo en la reunión de Mauricio Macri con la mesa del PRO.
Mauricio Macri, preocupado por el futuro del PRO Foto: NA
Mauricio Macri, preocupado por el futuro del PRO Foto: NA

Mauricio Macri si no lo sabe, lo intuye. El PRO, esa fuerza política que creó en base a su popularidad y éxitos logrados en Boca Juniors, que pudo consolidar cuando se presentó como jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y que representaba a las fuerzas liberales que antiguamente estuvieron con Álvaro Alsogaray y Domingo Cavallo, terminó siendo la herramienta elegida por los radicales anti peronistas para que los represente, está camino a desaparecer o, en su defecto, a fracturarse dramáticamente.

"Mucho va a depender del éxito que tenga Javier Milei en el gobierno. Nuestros votantes, mayoritariamente, quieren que le vaya bien, y si creen que le fue bien, no nos necesitarán más como herramienta electoral", se sinceró un referente del PRO que viene de otros espacios que sucumbieron luego de haber llegado a la cima del poder en otro tiempo. 

Desde que llegó al gobierno porteño en 2007, el macrismo se fue transformando en un espacio que agrupaba, inclusive, a los aliados del radical liberal Ricardo López Murphy. Ese conjunto de funcionarios, la mayoría reclutados de diferentes éxodos partidarios de centro derecha, terminó siendo un partido de poder que tuvo que cubrir con personas con poco rodaje todos los cargos necesarios en el Gobierno nacional, provincial y más de unos treinta municipios bonaerenses a partir de 2015.

A pesar de la derrota de 2019, la expectativa por una posible vuelta al poder mantuvo agrupadas a personas y dirigentes que ya empezaron a pensar en un proyecto de país diferente. Lo que era algo monolítico se terminó convirtiendo en una guerra entre “halcones y palomas” que Mauricio Macri no condujo sino que activó para que ganaran sus ideas más radicalizadas de cambio porque, creía, que su gobierno fracasó porque no hubo un shock en las medidas instrumentadas para transformar el país.

“Cambiemos”, la primera fuerza en proponer un cambio cultural, ahora observa que muchos de aquellos seguidores, que también se habían volcado a ese mensaje transformador a través de voluntariados dispuestos a todo, están respaldando casi sin fisuras las ideas más extremas propuestas por Javier Milei a través de La Libertad Avanza. "No queremos que nos vuelva a pasar lo que nos pasó hace cinco años, por eso bancamos todo esto", expresó la misma fuente PRO. 

Siguiendo con su relato pesimista, el referente, alejado de los lugares de exposición, le dijo a MDZ: "Fijate cómo cambiaron los tiempos... Cristina Fernández de Kirchner hizo un acto y no pasó nada al día siguiente. Mauricio reasumió en el PRO y nadie se mosqueó. Los tiempos han cambiado y Milei y sus consultores lo saben muy bien y se benefician del cambio de época". 

El presidente de la Nación aprovecha todo lo que le dejan los otros y reacciona con una frase, “el que primero la vio”, en la red social X a un posteo proponiendo las rebajas de tasas de Diego Valenzuela, el armador de un acto que inició la fusión de ambas fuerzas con Patricia Bullrich como jefa del sector PRO. Los libertarios, a través de Sebastián Pareja, tienen a “el jefe” Karina Milei como contraparte.

Macri y Soledad Martínez, la vice del PRO nacional. 

Por eso es que Macri fue el lunes a San Isidro y, al día siguiente, abandonó la formalidad del zoom para encontrarse, personalmente, con la conducción del PRO elegida hacía menos de un mes. Ahí, según los presentes, entre los que no hubo ninguno relacionado con la Mesa de Apertura Republicana encabezada por la ministra de Seguridad, ratificaron la decisión de recrear y recomponer al PRO en todos los distritos del país, apoyar con todo su esfuerzo y legisladores la sanción de la Ley Bases para luego empezar una renovación discursiva general, que seguramente chocará con aquellos que solo piensan en ser electos o reelectos en las próximas elecciones.

Estos dirigentes, entre concejales y legisladores provinciales y nacionales, son los que más presionarán para fusionar este PRO con La Libertad Avanza. No se atreven a permanecer en la intemperie de los cargos públicos o correr el riesgo de perderlo proponiendo una idea de centro y de cambio sin extremismos, insultos o provocaciones. 

Algo de eso dejó entrever la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, vicepresidenta del partido, cuando ofició de vocera del encuentro realizado en Acasusso encabezado por Macri. Puntualizó sobre la importancia de la organización partidaria, la ratificación de hacer del PRO una fuerza transformadora, que apoyará la Ley Bases, pero que tiene que asumir que fue una fuerza derrotada en las elecciones del año pasado.

La “fusión” podrá tener un nuevo capítulo la semana próxima cuando, en la legislatura bonaerense, la diputada provincial Florencia Retamoso, se sume a las fuerzas del cielo en el bloque que conduce el libertario y exaliado de José Luis Espert, Nahuel Sotelo.

Uno de los que también estuvo con Macri fue Guillermo Montenegro, quien más tarde participó de una serie de actividades desarrolladas en Mar del Plata por Victoria Villarruel, la vicepresidenta de la Nación, hoy alejada del elenco oficial por su disputa política y celos que le tienen la nueva dupla conformada por Patricia Bullrich y Karina Milei.

Villarruel aceptó la invitación que le formulara el senador radical Maximiliano Abad, presidente de la UCR bonaerense. Los radicales están dispuestos a apoyar la Ley Bases, como el macrismo, pero han trabajado mucho para incorporar cambios que obligarán a que el proyecto vuelva a la Cámara de Diputados para su aprobación definitiva. Radicales y PRO, en esto también hay coincidencias: no quedarán vinculados hasta nuevo aviso con las propuestas libertarias del oficialismo nacional.