Pablo Otero habló sobre el cambio fiscal que alcanzaría a las tabacaleras
Pablo Otero, conocido como el "Señor del Tabaco", enfrenta una millonaria deuda tributaria
Archivo MDZEn medio del debate del paquete fiscal, un grupo de diputados lograron que se introdujera un artículo para que la tabacalera Sarandí comience a pagar la misma cantidad de impuestos que sus competidores de mercado. En total fueron 82 los que le dieron luz verde al apartado, contra los 69 legisladores que se abstuvieron de votar.
Luego de este ítem ingresado a las medidas que impulsa el Ejecutivo, que ahora deberá votarse en la Cámara de Senadores, el titular de la tabacalera, Pablo Otero, salió al cruce de las críticas y dejó en claro su postura: "Ante el incesante, vergonzoso y falto de veracidad ataque mediático hacia nuestra empresa y mi persona, nos vemos en la necesidad de aclarar" que "festejamos la media sanción del paquete fiscal" y "la derogación de parte de la maldita ley #27430 de 2017, conocida por todos los actores como Ley Massalin, diseñada y promulgada por esa firma para quedarse con el 100% del mercado de tabacos. Nuestra empresa ha estado en litigio con dicha ley desde 2018, en procura de su propia subsistencia. Amén que un día ya no exista".
Y agregó: "Desde hace años y en todas nuestras obligadas solicitadas ó comunicaciones, hemos expresado la necesidad de acabar con esa ley, aunque en medios de menor difusión ya que los hegemónicos siempre nos han censurado y ninguneado, tratamiento contrario al que han tenido con la multinacional Massalin (Philip Morris)".
A su vez, sumó: "Lo que también ha sucedido en la inclusión de esta derogación en el paquete fiscal , y es donde algunos legisladores perdieron del todo su inocencia, es el agregado del artículo donde un ejército de personas van a controlar los precios para Massalin y British American Tobacco en más de 100.000 kioscos del país. Artículo este que solamente podrán cumplir las multinacionales, que pagan contratos millonarios a los puntos de venta (en su mayoría estaciones de servicio), y con el pretexto de publicidad mantienen los precios bajos, eludiendo impuestos. Es decir, el punto de venta no necesita remarcar precios, porque obtiene ganancias de esos contratos con las multinacionales".
"Este artículo no existía, como tampoco la tasa del 73% antes de la Ley Massalin, sino que era del 75%. El Gobierno en aquel entonces le concedió a las empresas monopólicas un ahorro hasta hoy de casi US$ 1.000.000.000 -en impuestos, bajando de 75% a 70%. Una pequeña ayuda de 'mis amigos' los legisladores. Otro detalle, la forma de legislar en ese entonces fue demasiado parecida a la del 30 de Abril en la Honorable Cámara de Diputados", finaliza el comunicado.

