Máximo Kirchner, el elegido de Cristina Fernández de Kirchner en la pelea con Axel Kicillof
El intendente que apoyó al kirchnerismo en cada oportunidad que tuvo ahora cree que es momento de crear “otra canción”. Insiste que si el creador de esa teoría, Axel Kicillof, no se anima a enfrentar a Cristina Fernández de Kirchner, “volveremos a perder”.
Cuando el alcalde dijo “enfrentarse contra Cristina”, uno de los comensales lo paró como si hubiera tenido un gafe. “No, no es pelearse con Cristina, es frenar a Máximo que es el problema”. Lacónico, el intendente insistió. “No, no. Es Cristina. Ella ahora quiere que su hijo sea su heredero político”.
La charla entre el jefe comunal y su funcionario es más que relevante. Marca a las claras el freno inhibitorio que tiene la militancia del peronismo kirchnerista de hacer responsable a la madre de las actitudes de su hijo. Si el problema es Máximo Kirchner, “todos se animan”. Pero si la rival es la expresidenta y ex vice de Alberto Fernández, la mayoría se calla.
En paralelo, un grupo de intendentes de la primera sección electoral se juntó con el ministro bonaerense Gabriel Katopodis, quien ya ha dicho que quiere ser el sucesor del gobernador y se muestra más que activo en ese sentido. Por primera vez invitaron a ese tipo de reuniones a Julio Zamora, el intendente de Tigre. Este último sabe que mientras Sergio Massa sea parte de Unión por la Patria él no tendrá ninguna chance de seguir dentro de ese esquema a pesar de haber ganado contundentemente las últimas elecciones, tanto PASO como en la general.
La relación de afecto y admiración que tiene el gobernador con su conductora política es total. Íntimamente, lamenta cómo está escalando la situación con sus aliados históricos. No puede llamarlos amigos porque, por sus principios y manera de relacionarse, esa relación la guarda para un grupo muy reducido de personas, algunos de ellos funcionarios de su gobierno.
La relación entre Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner empezó a resquebrajarse hace tres años, cuando ella, nuevamente por pedido de su hijo, le intervino el ejecutivo provincial con Martín Insaurralde como jefe de Gabinete en reemplazo del amigo y hombre de mayor confianza del gobernador, Carlos “Carli” Bianco, que tuvo que replegarse en una asesoría por la cual seguía vigilando todo.
Después, con la caída de la imagen de todos los dirigentes nacionales, la exvicepresidenta le había pedido que analizase la posibilidad de ser candidato presidencial. El “No” de Kicillof la sorprendió. Fue tajante. El proceso de independencia política terminó con afirmarse cuando, con una foto en una red social, confirmó que había elegido a Verónica Magario como su compañera de fórmula para la reelección.
Con esa decisión intentó poner fin a las especulaciones que surgían desde el entorno de Kirchner para abrir la fórmula provincial y colocar ahí a Insaurralde. Inclusive las listas previas a las PASO terminaron de armarse pasada la hora legal por la presión ejercida. El escándalo de “Chocolate” Rigau y “El Bandido” terminaron por legitimar al gobernador en su decisión.
A pesar que los alfiles o quienes buscan transformarse en voceros del gobernador empezaron a esmerilar a Máximo Kirchner y también le reclaman a Cristina Fernández de Kirchner que deje de apoyarlo, en la mesa de intendentes que se realizó ayer a todos los presentes les atravesaba la misma duda. “Todo depende de lo que haga Axel”.
Kicillof, para ellos, “no tiene otra alternativa que enfrentarlos”. Sin embargo, nadie tiene la certeza de que lo hará. “Si no lo hace, listo, seguiremos así y la elección será un desastre”, dicen sin revelarse a lo que podría ser un destino inexorable.
En la pelea entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof hay otro integrante que, por ahora, dice no meterse. Sergio Massa mantiene relación directa con ambas partes y tomará alguna decisión al borde del cierre de la fecha preestablecida para presentar las alianzas electorales, como lo hizo en 2019 y 2023.
“Si dependemos qué Axel decida enfrentar a Cristina, es un quilombo. Es demasiado fuerte para él desprenderse de su conductora. Todavía mantiene la esperanza que ella le dé el bastón de mando que por ahora tiene decidido dárselo a su hijo”, admitió uno de los jefes comunales que habló en extrema confianza con MDZ.
Esto lo advierten otros que no creen en la nueva rebeldía demostrada por Jorge Ferraresi. Para bajarle el precio, un ex funcionario de Néstor Kirchner recuerda una reflexión del ex presidente cada vez que hablaban de técnicos y profesionales metidos en política. “No te preocupes, es ingeniero”, decía el creador del kirchnerismo sobre su desconfianza, específicamente, sobre este tipo de profesionales.
“Nunca vio a Mauricio Macri”, se ríe un amigo del intendente de Avellaneda consultado sobre esa frase. Desde las cercanías del promotor de Ariel Lijo como vecino ilustre están preparándose para pelear la interna con quien sea. Otros, sin embargo, no creen que ese sea el camino. “Quien se pare como opositor a La Cámpora se queda con un pedazo del 35% que representa hoy el peronismo kirchnerista. Y eso no es dentro de una interna”, advierten los que empezaron armar las valijas para no seguir dependiendo de nadie más.