El plan "bases" de Alfredo Cornejo y las razones del romance con Javier Milei
Solo, rápido, convencido y despojado de adornos discursivos. Alfredo Cornejo transitó la Asamblea Legislativa en modo pragmático, ahorrando eufemismos y autocrítica. Por eso hasta se dio el lujo de espiar el celular mientras cantaba el himno. Se hizo cargo de conceptos que en otro contexto podrían generar discordia; como el apoyo irrestricto al presidente Javier Milei y planteó su "plan bases": más poder a la policía en materia de seguridad, impulso a las actividades extractivas en el largo plazo, reformas en la gestión del agua y, sobre todo, la administración discrecional de la última joya de la abuela: los 1.023 millones de dólares que desde octubre estarán disponibles.
"Nuestro país asiste a un cambio de modelo económico profundo para dejar atrás la resaca de 15 años de desmanejos". "Hace falta vocación colaborativa". "Hay que darle las herramientas que pide para poder exigirle resultados". Esas fueron algunas de las frases con las que Cornejo buscó endulzar los oídos de Javier Milei a quien no nombró en ningún momento, pero buscó aludirlo. No se trata de empatía ideológica, sino necesidad política. El frío saludo con la mano entre ambos es una muestra de ello. No importa la "sensiblería", como dijo Cornejo.

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En el plano pragmático, confirmó la cosecha de esa siembra de elogios: el Gobierno nacional liberó a Mendoza para el uso discrecional de los 1.023 millones de dólares que llegan como resarcimiento por los perjuicios de la promoción industrial. Para Cornejo el acuerdo es un relanzamiento de la gestión, pues tendrá recursos disponibles como ningún otro mandatario en el país. El propio gobernador remarcó que esos fondos están por fuera del ajuste encarado por la Nación. Para entender el impacto político, vale recordar una frase que sonaba en el gobierno de Alberto Fernández: "Si le dejamos que usen esos fondos, no se van más del Gobierno", decían. Más allá del plano ideológico y político, para gobernar y hacer política hace falta dinero. Y Cornejo ahora lo tendrá. como había anticipado MDZ, las obras que se ejecutarán tendrán a los planes de agua y energía como eje, así como la idea de que haya "repago".
El jueves Cornejo firmó en silencio la addenda al convenio que él mismo había firmado con Mauricio Macri y que ataba los dólares a la realización de Portezuelo del Viento u otra obra de generación de energía. Ahora, lo que él sembró, podrá cosecharlo de mejor manera.
El plan "bases" de Cornejo
Como opositor, Cornejo solía subestimar los anuncios del 1 de mayo. Como Gobernador, llegó al récord de hacerlo por quinta vez y seguirá sumando, pues es el único mandatario reelecto desde el retorno de la democracia. El discurso fue corto y práctico. Sin autocrítica y con referencia a que lo suyo es un proceso: Cambia Mendoza gobierna desde 2015 y aspira a quedarse más.
Fiel a su idea de cambiar la estructura burocrática del Estado, Cornejo anunció que avanzará en la sanción de un Código de Aguas para aglutinar allí todas las normas regulatorias del tema. Es un hecho trascendente porque implicaría la modificación de la Ley de Aguas, una norma que es preexistente a la Constitución. En Mendoza el agua genera dinero, por lo que la escasez y la abundancia mueven la aguja.
El plan productivo del gobernador tiene en los recursos naturales un eje central, Por eso son relevantes los anuncios sobre la generación, transporte y distribución de energía. No estuvo del todo claro quién financiará las obras, pues en cada materia, como en distribución, en parte se trasladó a los usuarios. Al mismo tiempo, puso énfasis en el impulso de la minería, pero con tono realista: no habrá resultados inmediatos porque se trata de una actividad de largo plazo. La política de impulso a la industria logística fue otro hito trascendente, pues mudarán el Puerto Seco de Godoy Cruz a Luján. Podría aparecer una competencia al "imperio" creado en Uspallata por un grupo empresario.
Fura del balance y los anuncios, el golpe de realidad estuvo al principio: inflación del 211%, caída del PBI del 11% en una década, pobreza en aumento y marginalidad. Cornejo describió ese estado de situación como plataforma, pero con un lapsus: no hizo ninguna referencia a errores propios o de sus aliados, aún a pesar del tiempo que lleva en el poder el sector político que lidera.



