Los números rojos en la recaudación que encienden alarmas en el Gobierno
La crisis económica que atraviesa el país continúa impactando seriamente en las arcas provinciales que han sufrido una sangría producto de la disminución de los ingresos, la cual se consolidó en el mes de febrero. El Ministerio de Hacienda y Finanzas confirmó en que la recaudación en el primer bimestre del 2024 disminuyó 14% en términos reales con respecto al mismo período de 2023. Esto implicó una pérdida de $25.642 millones, según calcularon desde el equipo económico del gobernador Alfredo Cornejo.
Este marcado descenso en los recursos de la provincia ya había quedado en evidencia en enero y repercute en distintas áreas. Por un lado se traducen en una ralentización o incluso paralización de la obra pública, priorizando darle continuidad a los proyectos que están en marcha y no iniciando nuevos. También deriva en ajustes en las frecuencias del transporte público y en la interrupción de programas provinciales de incentivo a la actividad privada.
El Ministerio de Hacienda informó oficialmente que en febrero de 2024 la provincia recaudó un total de $154.482 millones en concepto de ingresos tributarios. De ese total, $86.755 millones provienen de la Nación y corresponden al régimen de coparticipación federal que se envía automáticamente a las provincias por la recaudación de impuestos como IVA, ganancias, combustibles, entre otros.
A su vez, la entrada de dinero por impuestos provinciales se dividió en $52.403 millones de ingresos brutos, $7.055 millones de impuesto inmobiliario, $3.225 millones del impuesto a los sellos y $4.269 millones de impuesto automotor.
A partir del análisis de estos números, el Gobierno concluyó que en los dos primeros meses de 2024 la recaudación total disminuyó 14% con respecto al mismo período de 2023 en términos reales, es decir excluyendo en la comparación el efecto de la inflación.
Esto significa que la Administración Provincial contó con $25.642 millones menos que en el primer bimestre del año pasado para hacer frente a sus gastos, consideraron desde el ministerio que conduce Víctor Fayad.
La caída en los ingresos nacionales durante el primer bimestre del año fue de 15% en términos reales. Este descenso se explica principalmente por una fuerte disminución en la recaudación de impuesto a las ganancias, impulsada en el último trimestre de 2023 por el gobierno de Alberto Fernández y continuada en la gestión de Javier Milei, además del impacto que tuvo la menor recaudación de IVA impositivo. Esto se tradujo en una merma de $ 16.344 millones mensuales en los ingresos de Mendoza.
Por su parte, los ingresos de origen provincial se redujeron 13% en términos reales en los dos primeros meses del año. Se destaca el descenso del 9% en la recaudación de ingresos brutos, el principal tributo local, lo que equivale a una disminución de los ingresos provinciales de $ 5.033 millones mensuales respecto al primer bimestre del año 2023 y la disminución de 36% en la recaudación del impuesto a los sellos, que representa $2.169 millones mensuales menos que en igual período de 2023.
Datos que encienden la alarma
El informe sobre la recaudación provincial de enero y febrero confirmó algunos datos que preocupan al Gobierno de Mendoza, en medio del contexto de crisis económica que atraviesa el país.
Uno de los puntos que enciende alarmas en el Ministerio de Hacienda es que se consolida el descenso en la recaudación de ingresos brutos, lo que se explica por una caída de la actividad económica. El Ejecutivo estaba preparado para iniciar un 2024 con una caída en las recursos provenientes de la coparticipación, pero en enero se observó un brusco descenso en ingresos brutos, que en febrero se replicó.
De cara a lo que viene, existe una especial atención en la evolución de la mora en los impuestos patrimoniales. Hasta el momento viene en términos normales pero la prueba de fuego se verá en las próximas semanas cuando se tengan datos oficiales tras el vencimiento del impuesto inmobiliario y el impuesto automotor que está próximo a vencer.



