La impactante definición del Congreso del PJ y el reclamo de Sergio Massa
El Partido Justicialista desarrolló su congreso partidario sin ninguna novedad de importancia más allá de los pirotécnicos discursos de Fernando Gray, Sergio Berni y Alberto Rodríguez Sáa, quienes reclamaron que en la próxima instancia electiva se les permita competir libremente en una interna sin ningún tipo de condicionamiento.
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“Lo loco es que los discursos, todos impactantes y indudablemente muy descriptivos, se hayan realizado con posterioridad a la aprobación de los temas tratados en el orden del día y sin haber pedido ninguna modificación de la misma ni de otra cosa a tratar”, dijeron dos participantes de la reunión que presidió Gildo Insfrán para cubrir las demandas judiciales relacionadas con la actualización de personería jurídica, siempre tan endeble cuando se cierran los partidos.
En el extenso documento firmado por todo el Congreso el Partido Justicialista se autopercibe como “una reserva de futuro que debe ser puesta al servicio de toda la Nación”. Entre los temas tratados se aprobó la creación de una Comisión de Acción Política conformada por los cinco vicepresidentes que siguen en funciones tras la licencia de Alberto Fernández, cuya carta presentada para explicar su paso al costado no fue leída ni difundida. “Es todo parte del delirio que vivimos en el peronismo”, reflejó uno de los presentes que trató por todos los medios hacerse de la misma.
Esa Comisión todavía no puede ponerse a funcionar ya que debe ser ratificada por el Consejo del Partido Justicialista cuando se reúna, en un tiempo prudencial. Es que nadie dijo cuando lo hará ni se puso una fecha específica. De todos los miembros, la puja está por si la bonaerense Cristina Álvarez Rodríguez o la catamarqueña Lucía Corpacci quedan al frente de ese órgano de conducción.
A pesar de lo que se preveía en la previa, no hubo presencias poco habituales. Una de las versiones más insistentes era la vuelta de Guillermo Moreno al ámbito partidario institucional, lo que no sucedió. Tampoco se lo vio al senador Juan Carlos Romero, representante de Miguel Angel Pichetto en esas lides.
“Fue todo muy prolijo y los discursos estuvieron dentro de lo previsible”, dijeron los organizadores que temían algún exabrupto o personificación en los ataques. Fernando Gray, quien todavía reclama que le devuelvan su lugar de conducción en el PJ bonaerense, que considera que le fue usurpado en medio de la pandemia por Máximo Kirchner, dijo que el peronismo tenía que volver a militar en cada barrio y denunció la “vergüenza de la militancia rentada que prostituye a la política”.
Justo en el día en el que el gobierno de Javier Milei despidió a 1500 empleados de ANSES, Gray denunció que esa prostitución se produjo cuando “se tomaron las dependencias del Estado, con presupuestos millonarios, para formar a esa supuesta militancia, que no es la que necesitamos para lo que viene”. Los presentes lo aplaudieron.
En el mismo sentido también habló Sergio Massa en su discurso en Parque Norte al cerrar el Congreso del Frente Renovador, que había comenzado varias horas antes a la reunión del PJ. Si bien fue muy claro a la hora de defender el rol del Estado, éste no podía desviarse de la verdadera agenda de la gente, que pide Seguridad, Educación y Salud. "Un Estado que le sirva a la gente", fue, en síntesis, su reclamo.
Ambos encuentros fueron a puertas cerradas. La presencia de los periodistas pasa a ser incómoda, y mucho más si formulan preguntas. “Pero nosotros no citamos a la prensa. Se lo aclaramos a todos. Iba a ser a puertas cerradas”, dijo uno de los organizadores del encuentro Renovador.
En Ferrocarril Oeste la cuestión fue muy diferente. En pleno rayo del sol, el corralito armado para los trabajadores de prensa hacía imposible el contacto con los congresales salvo que alguno quisiera hablar especialmente. Muchos colegas que siguen de cerca la cotidianeidad del partido creado por Juan Domingo Perón sentían una mezcla de rabia, desazón y desconcierto.


