Claves del poder

Javier Milei se prepara para romper al PRO y aislar gobernadores que ayuden a Chubut

Javier Milei redoblará la apuesta contra Ignacio Torres de Chubut. El pedido de Mauricio Macri que no tuvo interlocutores y la furia amarilla. Patricia Bullrich, alineada con Milei.

Pedro Paulin
Pedro Paulin lunes, 26 de febrero de 2024 · 10:14 hs
Javier Milei se prepara para romper al PRO y aislar gobernadores que ayuden a Chubut
A todo o nada. Javier Milei busca romper el PRO y sumar dirigentes Foto: EFE

Patricia Bullrich despejó dudas, quiere ser presidente del PRO y no está preocupada por el qué dirán, menos que menos por la mirada de Ignacio Torres, el joven gobernador de Chubut que sin medir se lanzó a una cruzada sin cauce, que terminará con una capitulación temprana y lamentable para sus intereses. Javier Milei seguirá, hasta en tanto la clase baja y media soporten su brutal ajuste con recesión, subiendo la apuesta, tal como lo describió Cristina Kirchner, "con una lógica kirchnerista en su pensamiento".

El legado de Mauricio Macri ya es un hecho, fue el creador, líder y el mayor protagonista del partido que creó 22 años atrás en la confitería Tabac tras conversaciones con Andrés Ibarra y Fernando Viola, tal vez las personas que más lo impulsaron en su proyecto político. Fue el dirigente más ganador de la historia moderna y logró incluso terminar su interna enterrando los sueños de sus herederos para allanar el desembarco liberal de Javier Milei en el sillón de Rivadavia, algo que pocos le perdonan. Su derrota en Boca Juniors contra el candidato de Sergio Massa, Juan Román Riquelme, generó esquirlas mayores a las estipuladas, y el momento del traspaso de banda en el espacio amarillo llegó y lo sabe.

Principio del fin. El vínculo de Mauricio Macri con la UCR de Morales, el final de JxC.

Mauricio Macri sabe que Gita Gopinath se llevó la mejor impresión de Argentina y se escuchó una frase: "Está muy bien lo que han logrado, no sirve si es con conflicto y actos de violencia". Es decir, el FMI evalúa ser el garante nuevamente de Argentina con un desembolso, pero no lo hará con las calles tensas y un revuelco político en el medio. Tal vez Macri sea entonces quien saque el as de la manga para garantizar la paz interna en el PRO y por consecuencia en el Gobierno si Milei garantiza su entrada triunfal a su partido y los suyos.

Chubut es el leading case que necesitaba Javier Milei para terminar con el PRO, sumarlo o domarlo, pero de mínima  desdibujarlo. ¿Puede un gobernador cortar el suministro de petróleo y gas? Los hidrocarburos son de las provincias. Las concesiones de explotación son privadas, una vez extraído el petróleo es privado. ¿Puede un gobernador afectar la propiedad privada? Claramente no. Es el pensamiento de muchos, entre otros, de Gustavo Lazzari, tal vez el mejor ejemplar de la mirada liberal dentro del mundo terrenal que combina trabajo y empresa, con academia.

Adentro. Patricia Bullrich, incondicional a Javier Milei para el balotaje.

La mirada de Patricia Bullrich y su entorno sobre Torres evita cualquier eufemismo: "La politica argentina se ha llenado de personajes de baja calidad cognitiva y Torres parece ser el clásico joven de la vieja politica federal, caudillo provincial prebendario totalmente pro status quo, cero cambio". Es la descripción de una de las personas que habla a diario con la ministra de Seguridad. Bullrich le soltará la mano a Torres y el viernes será un día histórico para el PRO.

La guerra interna de Patricia Bullrich y Mauricio Macri es total. El documento sobre Chubut es contundente, lo que iba a ser una educación espartana terminó siendo el primer estadio de Jean Piaget para el chubutense, que reculará en ojotas antes de marzo para evitar una crisis interna de dimensiones. Bullrich condenó al ostracismo a Chubut después de hablarlo con Javier Milei, lo sabe Macri y lo sabe Torres, por lo que la cruzada no verá la luz. Con razón, Bullrich cree que el desembarco de Mauricio Macri de vuelta en el PRO es el final de su proyecto político, y dará la pelea reeditando los conceptos de gradaulismo o shock, algo que nunca se terminó de perdonar a sí mismo el ingeniero.

Vaticano. Jorge Macri y su mujer, Belén Ludueña, con Francisco.

Jorge Macri trabaja para poner primera en una gestión que tuvo su dosis de pesada herencia y se nota, que tiene una estructura elefantiásica y donde los últimos dos años, según conocedores internos, se abandonó por completo la gestión. También hay un desarmado imperioso sobre contrataciones y licitaciones que tienen que ser evaluadas. La interna en el PRO no es sólo nacional, algún mal pensado podría pensar que una empresa ligada a la pareja del ex intendente, haya sido la promotora de torpedos graves en redes sociales para con el actual jefe de Gobierno durante su estadía vaticana. Collateral damage de la nueva política.

Los primos Macri no muestran grieta por ahora, no romperán lanzas y trabajarán codo a codo, siendo ahora Jorge el fronting y a cargo del mayor tesoro del PRO, una marca indeleble y ganadora con tres gestiones muy distintas. Jorge Macri deberá entonces hacer equilibrio para no romper con un Gobierno nacional que integró la fórmula de su espacio político al Gabinete, con una mirada muy similar en distintos puntos como la seguridad y el orden del espacio público, premisas básicas que le encargó Macri a Waldo Wolff, hombre duro de la Seguridad porteña que logró un superclásico sin gaffes y apenas 3 actas por incitar al desorden.

"Si la provincia está prendida fuego y te matan por un par de zapatillas, los porteños se pueden quejar porque haya carteristas o personas que roban teléfonos, pero no existe el delito grave y no es menor". La frase remite a Wolff y se la dijo a un empresario de peso que lo vio la semana pasada. El delito en CABA es el más bajo del país y la inversión en tecnología llegará antes de 2026, pero el factor Buenos Aires y Conurbano no tiene barrera y la estadística del Gobierno porteño explica que delincuentes de los límites de la Ciudad entran, roban y salen. 

El PRO enfrentará entonces en veinte días el duro proceso del final de una forma de hacer política desde la absoluta centralidad, para digerir un rol satelital de acompañe o rompa con Javier Milei, algo que no puede hacer por su sobrevida. Será entonces la prueba al ego de Mauricio Macri y sus herederos.

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