Tensión política

Apertura de sesiones: Javier Milei llega al Congreso con una agenda muy distinta a la de los legisladores

El próximo viernes el presidente Milei deberá participar de la apertura de sesiones ordinarias. Cómo lo espera el Congreso y cuáles serán los principales desafíos.

Antonio Riccobene
Antonio Riccobene sábado, 24 de febrero de 2024 · 07:06 hs
Apertura de sesiones: Javier Milei llega al Congreso con una agenda muy distinta a la de los legisladores
Todavía no se sabe si hablará frente a la Asamblea Legislativa. Foto: Télam
Apertura de sesiones: Javier Milei llega al Congreso con una agenda muy distinta a la de los legisladores
La bicameral de Trámite Legislativo se reunirá todos los jueves. Foto: Noticias Argentinas
Apertura de sesiones: Javier Milei llega al Congreso con una agenda muy distinta a la de los legisladores
El kirchnerismo quiere voltear el DNU directamente en el recinto. Foto: NA
Apertura de sesiones: Javier Milei llega al Congreso con una agenda muy distinta a la de los legisladores
Menem tendrá la terea de definir la integración de las comisiones de Diputados. Foto: Juan Mateo Aberastain / MDZ
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El próximo viernes 1° de marzo Javier Milei participará de la primera apertura del período de sesiones ordinarias y será su segunda Asamblea Legislativa, luego del 10 de diciembre. En La Libertad Avanza nadie está en condiciones de asegurar que el discurso principal del jefe de Estado sea en el Congreso de la Nación, como lo indican los usos y costumbres, y no en la calle, de espaldas a los legisladores, como fue la última vez que visitó el Palacio Legislativo.

"Puede hacer una cosa o la otra, y las dos van a estar bien porque tiene motivos suficientes", se sinceró una alta fuente libertaria que no descarta que el presidente "vuelva a hablarle al pueblo y deje de lado la casta". De todos modos, sea cual sea la opción que Javier Milei elija para el viernes próximo, su relación con el Poder Legislativo no será nada sencilla.

El mandatario ya anticipó que mandará al Congreso un proyecto de ley para que haya prisión para los funcionarios que emitan dinero en el Banco Central. “El proyecto definirá al señoreaje como delito penal”, anticipó el presidente esta semana en una entrevista. 

“En caso de que el Banco Central financie al fisco, ya sea de manera directa o indirecta, terminarían en la cárcel el presidente del BCRA, el directorio, el presidente de la Nación y los funcionarios que voten por eso", detalló el presidente. De ninguna forma este proyecto está en condiciones de avanzar ni en Diputados ni en el Senado. Hasta los legisladores más ortodoxos lo consideran "una locura".

La bicameral de Trámite Legislativo se reunirá todos los jueves.

En paralelo, se espera que llegue al Congreso los distintos capítulos de la ley ómnibus que fue rechaza a principios de febrero en la Cámara de Diputados, para que tengan un análisis pormenorizado de cada uno de los capítulos, como el electoral, el judicial, el ambiental, el laboral, el cultural, etc.

Igualmente, dentro del Congreso hay voces que no descartan que el gobierno libertario esquive lo más posible al Congreso de la Nación y el Palacio Legislativo quede reducido a ser la caja de resonancia de la oposición. El antecedente de la ley ómnibus, y la dificultad del gobierno para avanzar abona esta teoría.

A esto también se suma la gran cantidad de organismos públicos que fueron creados por ley y el presidente quiere eliminar. Para que esto sea efectivo, debe ser el Congreso quien lo avale. El caso que más trascendió fue el del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). No hay mayoría en el Congreso para avanzar con esto. Sin embargo, el Ejecutivo, que no tiene un presupuesto para este año aprobado por el Congreso, tiene la facultad de desfinanciarlo al punto tal que deje de existir.

El kirchnerismo quiere voltear el DNU directamente en el recinto.

Otro de los puntos que marcará la agenda legislativa será el DNU 70/23 que el jueves 29 de febrero empieza a analizarse en la comisión bicameral permanente de Trámite Legislativo. Más allá de que pueda darse un extenso tratamiento de debate en la comisión que preside el riojano Juan Carlos Pagotto, el kirchernismo insistirá, principalmente en el Senado, con pedidos de sesión especial para rechazarlo directamente en el recinto. Ya con el período ordinario en marcha, la titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, no podrá hacer oídos sordos al pedido y deberá convocar a la sesión.

En paralelo, Nicolás Massot (Hacemos Coalición Federal) evalúa pedir un emplazamiento para que las comisiones que analizaron la ley ómnibus puedan tratar en Diputados el proyecto espejo del DNU 70/23 que presentó Martín Tetaz (UCR) en diciembre del año pasado. Con esto, el diputado del bloque de Miguel Pichetto apuesta a que el Congreso pueda meterse y analizar la normativa madre de este gobierno.

Así se les abre el juego para poder introducirle modificaciones a lo que decretó Milei, negociar cambios con la Casa Rosada, y finalmente, en caso de que esto se apruebe, reemplazarlo por el DNU 70/23. Claro, esto quiere hacer Massot porque a diferencia del kirchnerismo está de acuerdo con una buena parte del decreto y sólo quiere corregir algunas cosas y eliminar algunas pocas.

Otro escenario probable para el año parlamentario que se avecina incluye al Congreso de la Nación sancionando una buena cantidad de leyes, que tengan apoyo de las provincias y de buena parte de la sociedad, y un presidente que se calza el traje del veto.

Menem tendrá la terea de definir la integración de las comisiones de Diputados.

Uno de los primeros casos que puede aparecer con esto está relacionado al Fondo de Incentivo Docente (FONID) que eliminó el Poder Ejecutivo de un plumazo. Esto afecta directamente a las arcas de las provincias para el pago de salarios y traba el comienzo de clases. Ctera ya anunció un paro para el lunes.

En la Cámara de Diputados tanto Unión por la Patria como la UCR y HCF tienen proyectos presentados, con algunas diferencias, pero que van en esa dirección. Será cuestión de la cintura política de cada bloque para poder tratarlo.

Sin embargo, el primer gran escollo que tendrá Martín Menem en Diputados y Victoria Villarruel en el Senado será la conformación de las comisiones para que los proyectos puedan empezar a ser debatidos. Una tarea que ya es difícil para cualquier oficialismo porque consiste en designar lugar estratégicos para el funcionamiento de un gobierno y del Congreso. Pero para un oficialismo con 38 diputados y siete senadores la tarea será doblemente árdua.

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