Peligroso: Javier Milei apunta directo al corazón financiero de los sindicalistas
En el mundo gremial, de protesta, empieza a cuajar, tarde, una idea que sobrevuela en el Instituto Patria desde noviembre y que de a poco se cristaliza en la cabeza de los popes sindicales: no hay espacio para dividirse. Javier Milei por separado irá quitando beneficios enquistados y más de uno deberá explicar de qué y cómo vive, algo que el sindicalismo nacional en su amplísima mayoría no puede hacer. La motosierra llegó para cortar, pero por ahora pisa, posterga, patea e inquieta, todo a la vez, y la CGT no dejará pasar el tiempo, incluso los ansiosos especulan con un paro general en marzo. Récord histórico.
El internismo en la golpeada CGT se tomará una pausa, la grave pelea en el clan Moyano por los reproches entre Facundo y Pablo, líder de Camioneros y heredero del estilo de su padre, es diaria. Fueron declaraciones televisivas pero también llamados por teléfono y conversaciones entre segundas y terceras líneas intentando descomprimir. No hubo fumata blanca, pero la situación económica del gremio y sus múltiples socios entró en luz roja desde enero, cuando Javier Milei ordenó suspender el pago de unos 4.500 millones de pesos de un fondo para enfermedades graves, por lo que empieza a funcionar el efecto “espalda con espalda” de los que incluso se odian.
El Indec desnuda mes a mes la caía del salario, que varía según la zona. En Capital Federal, para diciembre una familia tipo sin alquiler era pobre si no cobraba 500.000 pesos. Hoy se va a confirmar que es más cercano al millón cuando se sepa que el costo de vida volvió a sumar casi un veinte por ciento. La CGT analiza de cerca las cifras, que son las que utilizarán para presionar el consejo del Salario y por consecuencia la secretaría de Trabajo que lidera Omar Yasín.
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La izquierda y la CGT, junto con organizaciones sociales y hasta Juan Grabois, harán hoy un homenaje al amor borgeano, uniendo fuerzas para marchar contra el bajo nivel de salario entre organizaciones que han protagonizado batallas y se desprecian en vivo en los canales de televisión. El Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana es lo que estudian distintas entidades a la hora de reclamar niveles, y hoy está en 272.000 pesos el valor mínimo para evitar la indigencia.
EL triunvirato de la CGT no se pone de acuerdo, y Pablo Moyano enfrenta un ruido interno que lo aturde. “Pablo el metabólico”, lo definen los que no lo quieren, que no son pocos, desde que no supo decir “metafórico” durante un acto. Ni Héctor Daer ni Carlos Acuña creen que esta idea de poder tripartito vaya a sobrevivir los tiempos de Javier Milei, donde los recortes a los fondos de las obras sociales son apenas la puinta del iceberg.
La secretaría de Trabajo, junto con el bloque del Congreso tanto de diputados como de senadores, tienen la dirección de cambiar el paradigma gremial. Reforma laboral para lograr que el despido no sea un problema y la rotación de empleo o búsqueda tampoco lo sea. Achicar el rol de los sindicatos para “empoderar” los trabajadores y que no haya la injerencia que tienen hoy, donde miles de millones de pesos por mes se depositan compulsivamente en las cuentas de los gremios con serias acusaciones de corrupción en casi todos.
Sandra Pettovello tiene por delante un desafío, parte del pedimento presidencial: auditoría y control de gasto a cada peso que se gire al mundo gremial desde el ministerio de Capital Humano. Quieren entonces dar por terminada la etapa que reinó anteriormente, donde las arcas sindicales se llenan y vacían a la velocidad que consideran y sin demasiadas explicaciones. No tiene hoy el Gobierno otro hombre que pueda articular los dos mundos por encima de Guillermo Francos. El ministro del Interior cultivó las relaciones necesarias para hoy ser el vaso comunicante a la hora, incluso, de darle malas noticias a los popes cegetistas.
