Hoy se define domiciliaria de Walter Bento y la fiscalía pidió que vuelva a prisión
Desde hace 15 días el exjuez federal Walter Bento está detenido en su casa al cuidado de su hijo Facundo Bento. La defensa del exmagistrado solicitó que se prorrogue la condición de detención domiciliaria pero mediante un dictamen los fiscales María Gloria André y Dante Vega se opusieron a esa posibilidad. En concreto, desde el Ministerio Público Fiscal remarcan que el tribunal hizo lugar al pedido de domiciliaria "de manera excepcional y provisoria" por 15 días y aseguran que las condiciones cambiaron porque su esposa, Marta Boiza, ya ha regresado al hogar.
"La defensa plantea ahora el mantenimiento de esa prisión domiciliaria. Como se desprende del escrito presentado, el fundamento del pedido se relaciona nuevamente con la salud y los cuidados de su hijo Facundo y de su esposa, Marta Boiza", esgrimen los fiscales y en su dictamen remarcan que no corresponde que se prorrogue la domiciliaria porque Boiza ya volvió a su casa y puede asistir emocionalmente al hijo discapacitado del matrimonio.
"En particular, en la situación tenida en cuenta por el Tribunal para decidir la prisión domiciliaria provisoria de Bento ocupaba un lugar relevante la circunstancia de que ambos progenitores de Facundo se encontraban ausentes del hogar. Sin embargo, el contexto actual es otro, en tanto su madre ha retornado a la vivienda. Y si bien Marta Boiza se encuentra de momento imposibilitada de brindar asistencia física a su hijo (como se desprende del último informe del hospital Lagomaggiore incorporado, de fs. 398), lo cierto es que su regreso a la casa y su reinserción en la cotidianeidad de Facundo implican una recomposición de los lazos afectivos invocados como fundamento de la necesidad de que su padre esté en el domicilio", destacaron en su escrito los representantes del Ministerio Público.
En este sentido, esgrimen que con la cobertura de la obra social que garantiza la presencia de cuidadores "el cumplimiento de la medida de coerción que propone la defensa es improcedente porque los derechos fundamentales de Facundo Bento se encuentran garantizados".
"No es una persona con discapacidad que se encuentre desamparada ni por su familia ni por el Estado. Al contrario, sus condiciones socioeconómicas, la integración de su grupo familiar y las prestaciones que se le brindan por intermedio de instituciones y profesionales diversos conforman un contexto de asistencia y protección de derechos compatible con la normativa vigente, tanto interna como internacional", argumentan.
A raíz de ello, sostienen que no se cumplen los requisitos necesarios para conceder la domiciliaria ya que “la normativa aplicable prevé expresamente la posibilidad de conceder la detención domiciliaria en situaciones en las que el cuidado de una persona con discapacidad dependa exclusivamente de la figura de apoyo de un familiar detenido”.
"Hemos visto que ello no es cierto: el cuidado de Facundo no depende exclusivamente de su padre detenido sino que se conforma con una trama en la que se entrelazan sus hermanos, su madre, un centro educativo terapéutico y el Estado a través de diversas prestaciones, cada uno de acuerdo con sus propias circunstancias. El padre cumple un lugar destacado, claro está, pero no con el carácter exclusivo que se le pretende asignar aquí", finalizan y sostienen que está demostrado que la morigeración de las condiciones de detención representan un riesgo procesal.
"Por todo lo expuesto, solicitamos al Tribunal que rechace el pedido de la defensa, que haga valer el carácter excepcional y provisorio con el que fue concedida la prisión domiciliaria a Walter Bento y que, en consecuencia, disponga su realojamiento en el complejo penitenciario a las resultas del proceso.