Alberto Fernández en Comodoro Py: del fastidio con Julián Ercolini al "ya me ocupo" con María Cantero
Con paso firme y saludo breve a los periodistas, arrinconados por el fuerte operativo de seguridad en el cuarto piso de Comodoro Py, el expresidente Alberto Fernández entró acompañado por su abogada Mariana Barbitta minutos antes de las 9.30 al Juzgado 11, cuyo titular fue Claudio Bonadío y ahora está interinamente a cargo de Julián Ercolini, para ejercer su derecho a la defensa en la causa "Nación seguros".
El exmandatario abrió la ronda de 38 indagatorias en el expediente donde se investiga si hubo perjuicio al Estado por administración fraudulenta mediante la habilitación de contratación de seguros por parte de organismos públicos mediante el direccionamiento a favor de brokers que obtuvieron millonarias ganancias.
Alberto no subió las 15 escalinatas de la puerta de tribunales tal y como lo hizo en febrero de 2022, cuando atestiguó a favor de Cristina Fernández Kirchner en el juicio por la causa Vialidad. Su vuelta a la escena pública, tras varios meses de silencio luego del escándalo por denuncia de violencia de género en su contra, fue por una de las puertas laterales del edificio judicial de Retiro donde por coincidencia Silvina Carreira, abogada que lo defiende en ese expediente denunciado por Fabiola Yañez, también circulaba.
Luego de subir los 6 pisos, Alberto entró a la secretaría del Juzgado 11 ubicado en el ala que da al barrio de Retiro. Segundos antes habían ingresado el magistrado Ercolini y previamente el fiscal Carlos Rívolo.
Puertas adentro, Alberto Fernández, quien por primera vez está acusado en una causa por corrupción, no pudo disimular su enojo con Julián Ercolini cuya imputación calificó como una "barrabasada" y de la que se negó a contestar preguntas.
El exmandatario dijo no lograr comprender los cargos que se le formulan "si es que estoy citado porque tengo un vínculo con los demás llamados a indagatoria o si estoy citado porque elucubré una maniobra estafatoria en contra del Estado".
Con vehemencia y molestia, Alberto Fernández argumentó "este acto es nulo", pues "no cumple con ninguno de los requisitos que el sistema procesal argentino prevé". Asimismo, se mostró asombrado con la "velocidad admirable" que el planteo de nulidad presentado por su abogada a principio de semana fue rechazado, "pero será apelado", advirtió.
Luego de aclarar ciertos puntos sobre la convocatoria de la cual advirtió "no creo que se interprete que con esta declaración yo estoy avalando el decrépito decreto que ordenó este llamado a indagatoria", Alberto Fernández buscó ser intimidante en su defensa al cuestionar la imparcialidad de Julián Ercolini.
Alberto formuló un descargo verbal que se extendió a poco más de una hora, donde señaló diversos tecnicismos desde "como el Estado argentino aseguró sus empresas con una empresa del Estado", hasta su paso por la Superintendencia de Seguros de la Nación y los embates que tuvo con diversos productores de seguros.
El expresidente no dudó en aclarar varios aspectos principalmente del DNU, el cual la Justicia reprocha y el cual defendió diciendo que finalizó la "cartelización", pero admitió que no fue su impulsor y que el decreto es una decisión política que no es judicializable.
Cuando le fue consultado si iba a contestar preguntas del juez y el fiscal, se limitó a decir que iba a hacer las que formulara su abogada "porque no confío en el tribunal". La letrada Barbitta le hizo 6 preguntas, una de ellas tuvo que ver con la prueba que le mostró el fiscal Rívolo: los chats con su secretaria María Cantero y puntualmente la frase "ya me ocupo" sobre la carta de designación de cancillería a favor de NET Broker.
En ese apartado Alberto Fernández sostuvo "el 'ya me ocupo' consistió en llamar al Canciller y preguntarle si había algún problema con el seguro de Provincia ART. Le advertí que algún pícaro estaba queriendo nombrar algún asesor de seguros, y que tenga cuidado que no sea una maniobra en la que alguien pretendiera sacar ventaja. Ése es el sentido de lo que hablé y del 'ya me ocupo'".
Sobre la relación con Héctor Martínez Sosa, marido de su secretaria María Cartero quienes serán indagados este jueves, el exjefe de Estado sostuvo que tuvo una relación de afecto "pero jamás pedí a nadie que un seguro del estado pase a través de sus manos o lo tomen a él como asesor de seguros. Héctor Martínez Sosa me conoce y conoce mi rigidez en ese tema".
