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Vacante en la Corte: críticas del demarchismo y el silencio del PJ

Pedro Llorente dejará de ser ministro de la Corte tras casi 40 años en el cargo. Comenzó la danza de nombres y desde la oposición observan el proceso de designación, que será el tercero para Cornejo.

El gobernador Alfredo Cornejo volverá a designar a un funcionario en un cargo vitalicio, esta vez en la Suprema Corte de Justicia. Durante su primer mandato, ya había nombrado a José Valerio y Dalmiro Garay en dicho tribunal. La renuncia de Pedro Llorente, dada a conocer este último viernes, desató de inmediato especulaciones sobre quién podría ser su reemplazo, considerando tanto a posibles candidatos como candidatas.

Llorente integraba el Alto Tribunal desde 1987 y había sido propuesto para el cargo por el entonces gobernador Santiago Felipe Llaver. A su vez, llegó a presidir la Corte durante siete períodos, entre 1993 y 2003 y entre 2011 y 2017. Una vez que se concrete su salida, el Alfredo Cornejo deberá elegir a un potencial sucesor, el cual deberá ser postulado por el mandatario provincial al Senado provincial para que los senadores avalen o no su designación. Cornejo ya adelantó que presentará a su reemplazante antes del 28 de febrero de 2025, fecha en la que el juez dejará el cargo.

En el medio, opositores ya comenzaron a opinar de forma escueta sobre lo que ocurrirá en torno o lo que debería ocurrir. Otros, optaron por el silencio.

Fuentes ligadas a La Unión Mendocina aseguraron a MDZ de forma tajante que "Cornejo va a meter un empleado de él y lo va a tratar de enmascarar". "El tipo que meta, como mínimo, va a ser igual o más obediente que Llorente. No se está yendo José Valerio que por ahí juega por su cuenta... Se está yendo un obediente", aseguraron. "Hasta tanto no aparezca el nombre del candidato, no sabemos qué puede suceder", sumaron. Y deslizaron en tono irónico que si desde su espacio sugieren un nombre "directamente estaría descartado" debido al fuerte enfrentamiento existente entre Omar De Marchi y el propio Cornejo. "Si no proponen a alguien profesional, no corresponde acompañar", dijeron. No obstante, el oficialismo cuenta con los números para avanzar en el Senado a través de la mayoría, por lo que acordar votos no será necesario.

"Desde la oposición analizaremos la integridad profesional y moral. Ojalá nos sorprenda...", insistieron. En relación a si existe diálogo con el peronismo respecto a esta temática en particular, demarchistas lanzaron de forma tajante: "El peronismo no tiene de condición y, para colmo, los que tienen algo de poder son los intendentes. Lo único que tienen es que el gobernador les tire huesos. Entonces, quedan bajo los intereses de Cornejo y quedó claro en la Legislatura en el último tiempo. Hay que estar muy atento a lo que va a hacer el PJ. Cornejo tiene la suma de poder público real". 

Silencio del peronismo

Mientras tanto, el peronismo se mantiene en silencio. Tres referentes provinciales con poder de decisión en materia legislativa decidieron no responder a las consultas de MDZ. De momento, la única dirigente que se pronunció al respecto fue la exdiputada nacional justicialista Patricia Fadel, que -apenas se conoció la renuncia de Llorente- propuso en sus redes sociales que el cargo sea para una mujer, teniendo en cuenta que -de los siete jueces actuales- solamente una es una mujer: María Teresa Day.

Fadel expresó en sus redes sociales: "Gobernador tiene la oportunidad de reparar años de desigualdades en Mendoza a ud. que le encanta hablar de igualdad. Ante la renuncia de un miembro de la corte hoy tiene los instrumentos para demostrar que algo esta cambiando. ¡Que ese lugar lo ocupe una mujer!".

"Pero una mujer que reúna de verdad los requisitos que se necesitan para el cargo. Que pueda jurar de cara a los y las mendocinos a la luz del día. Seguramente esto hará que Mendoza avance en su calidad institucional que bastante ha perdido. Esa persona debe tener perspectiva de género, formación en derechos humanos; en definitiva una jurista que no represente los intereses del partido gobernante pasando a formar parte de la mayoría automática de la Corte como pasa hasta este momento", consideró Fadel.

Como contó este diario, en el menú de opciones aparecen varias mujeres. Puede ser alguien de su gabinete (las ministras Mercedes Rus y Jimena Latorre son abogadas), pero habría que corroborar si cumplen los requisitos constitucionales para llegar al máximo Tribunal. Parece poco probable que se incline por alguna de esas opciones, a pesar de que en el pasado Alfredo Cornejo ha mostrado su tendencia a inclinarse por personas de su entorno más cercano. Una suerte de premio a la lealtad. Aunque desde la oposición creen que Rus "no reúne las condiciones".

Si de premiar lealtades se trata, el que pica en punta es el subsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino. Su nombre siempre suena cuando se abre una vacante. Es funcionario desde el año 2015 y ha articulado muchas de las reformas que impulsaron desde el Gobierno provincial. Es una persona de estricta confianza de Alfredo Cornejo y eso le da garantías de que no perderán terreno respecto a los lineamientos jurídicos que han impulsado hacia la oralidad y la agilización de los procesos judiciales. También, en materia penal, en lo que respecta a la pulseada entre la "mano firme" y el mal llamado "garantismo".

La salida de Llorente no altera el equilibrio de poder interno en la Corte, ya que pertenece al bloque mayoritario alineado con el radicalismo dentro del Tribunal, integrado por Dalmiro Garay, José Valerio (el más independiente) y María Teresa Day. El gobernador Cornejo tiene la facultad de elegir a su sucesor y todo indica que mantendrá la misma línea, evitando modificar la ventaja que esa mayoría representa. Es decir, designará a alguien que comparta su visión. Esta estrategia ya quedó evidenciada en su primer mandato, cuando promovió a Dalmiro Garay y José Valerio como ministros del Tribunal. En lo que podría denominarse la "vereda de enfrente" continúan Omar Palermo, Julio Gómez y Mario Adaro.