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Pese al frío, Javier Milei y Lula da Silva están a punto de firmar un acuerdo histórico que involucra a Vaca Muerta

Ambos presidentes se saludaron y se dieron un frío apretón de manos en Río de Janeiro. Igualmente firmarán un acuerdo de apertura de las exportaciones de gas no convencional.
Javier Milei y Lula da Silva volverán a encontrarse durante la cumbre de presidentes del Mercosur.

Javier Milei y Lula da Silva volverán a encontrarse durante la cumbre de presidentes del Mercosur.

EFE

Curiosamente, desde la megareunión del G-20, donde Javier Milei se cruzará con los líderes de todo el mundo, el negocio más importante (en dólares) probablemente lo traiga por un acuerdo que se está cerrando con el anfitrión. Argentina y Brasil están cerrando un nuevo acuerdo de apertura de las exportaciones de gas no convencional proveniente de Vaca Muerta a ese país.

El acuerdo implica que Brasil adquiera gas shale de los yacimientos de Vaca Muerta, en la Patagonia, lo que permitiría a Argentina aumentar significativamente sus exportaciones de gas, mientras que Brasil obtendría un suministro más barato y confiable de gas natural. Para cerrar el acuerdo, Argentina se comprometerá a terminar las obras de la reversión del Gasoducto del Norte, para que el combustible llegue a Brasil desde Bolivia. Esto implicaría que ya en 2025 el gas sale podría llegar a territorio brasileño. Pero, además, para una segunda etapa, podría construirse un nuevo gasoducto hacia el principal socio comercial de la Argentina; pero ingresando desde la Mesopotamia hacia Uruguayana. Si el país supliera a Bolivia como proveedor de sale gas a Brasil, podría exportar entre 5000 y 10.000 millones de dólares anuales. Ya en 2025. Hacia delante, todo lo que ese mercado necesite y Vaca Muerta Pueda producir. 

Brasil suplirá con Argentina el gas que Bolivia ya no puede exportar. En 2014, ese país exportaba 6.624 millones de dólares en metros cúbicos de gas natural, rompiendo un récord histórico y generando reservas para el banco central de Bolivia para llegar a un acumulado de U$S 15.200 millones. Sin embargo, en 2023, las exportaciones de ese país llegaron a los 2.058 millones de dólares (69% menos que 10 años antes), con reservas en el Banco Central de Bolivia en 1.905 millones (87,5% por debajo del 2014).  ¿Qué paso en Bolivia? Simplemente, se acabó el gas. Y Vaca Muerta aprovechará la oportunidad. 

La firma del acuerdo podría darse una vez terminada la cumbre del G-20, y en el momento en que las  relaciones entre Argentina y Brasil están en el peor momento. No hay dialogo entre los presidentes. Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, probablemente, no tendrán relación directa en lo que resta de los mandatos de ambos. Con acusaciones cruzadas de extremos ideológicos, en definitiva, el argentino quiere que Jair Bolsonaro vuelva al Palacio da Alvorada, la residencia oficial del presidente del la República Federativa de Brasil y uno de los lugares emblemáticos de Brasilia. Por su parte, Lula, extraña a Alberto Fernández y al kirchnerismo.

Sin embrago, la realpolitik económica marcha por otros carriles. El comercio bilateral está por llegar a un nuevo récord de importaciones y exportaciones por parte de la Argentina; y el país está cerrando uno de sus principales obras de infraestructura que determinará miles de millones de dólares de ingresos por ventas de combustibles al país vecino. Esto es, la reversión del Gasoducto del Norte, desde donde Argentina exportará en el corto plazo a Brasil todo el gas que necesite, cuando la provisión de su principal aportante, Bolivia, ya no pueda concretarse. Lo que puede suceder ya en el 2025. 

Según los números publicados por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el comercio bilateral entre Argentina y Brasil fue de US$ 2726 millones en el noveno mes del año, un 27,1% superior al valor obtenido en igual período de 2023, cuando había sido de US$ 2145 millones. Asimismo, el intercambio creció con respecto a agosto pasado un 16%, debido al incremento de las exportaciones en un 8,9% y al gran salto de las importaciones en un 23%.

Las ventas argentinas a Brasil crecieron en septiembre de 2024 un 29,2% con respecto a septiembre de 2023 (la variación fue positiva por cuarto mes consecutivo) al sumar US$ 1272 millones, mientras que las importaciones desde aquel destino fueron de U$S 1454 millones y mostraron un alza interanual del 25,4%. Así, el saldo comercial para Argentina arrojó un déficit de U$S 182 millones.

El comercio entre ambos países acumula en los primeros nueve meses del año un saldo negativo para la Argentina por U$S 56 millones, pero señala la CAC, que las exportaciones aumentaron 7,3% en los primeros nueve meses de 2024 con respecto a nueve meses de 2023, mientras que las importaciones desde Brasil mermaron un 28,4% en el mismo período. En poco tiempo, la balanza cambiará radicalmente, con el incremento exponencial de los envíos de energía a Brasil.  

La suba interanual de las exportaciones de Argentina hacia el país vecino registrada en septiembre (29,2%) correspondió principalmente al alza de trigo y centeno no triturado, vehículos automotores para transporte de mercaderías y usos especiales, vehículos automóviles de pasajeros y parte y accesorios de vehículos automotores, mientras que el alza interanual de las importaciones argentinas (25,4%) se explicó principalmente por el incremento de vehículos automóviles de pasajeros, vehículos automóviles para transporte de mercaderías, energía eléctrica y vehículos de carretera.

Argentina se posicionó en tercer lugar entre los mayores proveedores de Brasil, detrás de China y Hong Kong y Macao (U$S 5778 millones) y Estados Unidos (US$ 3805 millones). A su vez, entre los principales compradores de Brasil, Argentina se ubicó tercera, detrás de China, Hong Kong y Macao (US$ 7560 millones) y Estados Unidos (US$ 3263 millones). 

El panorama podría cambiar desde fin de este ejercicio, a partir de la devaluación del real que hoy navega en los 6 por dólar. A fines del segundo semestre el tipo de cambio en pesos rondaba los 280 pesos mientras que hoy se ubica en 190 pesos. De todas maneras, el envío de gas a Brasil mantendrá hacia delante la balanza a favor de la Argentina; con la obra activa de la reversión del Gasoducto del Norte. Según anunció hace dos semanas la UTE Techint-Sacde, se culminaron los 100 kilómetros de gasoducto en Córdoba que forman parte del proyecto de reversión del gasoducto, con lo que se está a punto de comenzar a transportar el gas de Vaca Muerta a siete provincias del norte argentino y sustituir importaciones provenientes desde Bolivia. País que lentamente se está quedando sin reservas de ese combustible.

Desde diciembre la obra comenzará a entrar en funcionamiento, con lo que terminará la etapa de importación de gas desde Bolivia, operaciones que demandaron unos USD 20.000 millones en pagos y se extendió por cerca de 18 años. La inversión demandó hasta acá unos US$ 750 millones, y se pagará sola ya el próximo año; con un ahorro en importaciones por unos US$ 2.000 millones en el 2025. Sin embargo, la gran apuesta es a la exportación de gas a Brasil, reemplazando los envíos de Bolivia.
Por este dinero, cuando la obra este 100% en funcionamiento, las divisas que podrían ingresar por ventas al país vecino llegarían a entre 1.000 y 3.000 millones de dólares iniciales; con un techo de hasta 5.000 millones; dependiendo del nivel de producción que pueda alcanzar la Argentina en Vaca Muerta.

Obviamente, cuando este intercambio esté en marcha, la balanza bilateral cambiará por muchos años, quizá, décadas a favor del país. Y será, mientras Javier Milei esté en la Casa Rosada y Lula en La Alvorada. Mal tiempo para que ambos jefes de Estado estén peleados.