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Tras la condena, Cristina Fernández de Kirchner inició su gira como titular del peronismo: "No me van a hacer arrepentir de nada"

En un acto por el Día de la Militancia, la exvicepresidente le dejó un mensaje a la Justicia y consideró que Milei es "payasesco y humillante".

Cristina Fernández de Kirchner comenzó en Santiago del Estero su primera gira por el Interior del país tras haber sido proclamada presidenta del Partido Justicialista (PJ) y en medio de las repercusiones por el fallo de la Cámara de Casación Penal que confirmó su condena en la causa Vialidad.

La expresidenta encabezó un acto por el Día de la Militancia peronista en la Asociación Atlética Quimsa, junto al gobernador Gerardo Zamora y el senador José Neder. La flamante titular nacional del PJ apareció pasadas las 19 en el escenario mientras de fondo sonaba "Fanático", de Lali Espósito y en su discurso hizo rápidamente alusión a la condena en la causa Vialidad.

"Nunca soñé como militante política que iba a ser presidenta de la República y que además iba a ser parte de un proyecto que desendeudó al país. Lo hicimos, por eso el castigo que me quieren imponer, al lado de otros que sufrieron, quienes ya no están, quienes continúan desaparecidos... el precio es bastante poco y estoy dispuesto a pagarlo. No me van a hacer arrepentir de nada de lo que hice, de nada", resaltó la exvicepresidente.

Su exposición fue corta teniendo en cuenta los tiempos de oratoria que maneja, o manejaba, Cristina Kirchner, por lo que los dardos a Javier Milei y su gestión  tampoco tardaron en llegar: "A los peronistas nos gusta la propiedad privada, pero la de todos. No solamente de los pocos que tienen guita y a los que cuida este Gobierno. Queremos una Argentina en la que todos los argentinos puedan aspirar al techo propio".

También fue lapidaria al evaluar los encuentros de Milei con Donald Trump: "A ver si alguno se cree que el presidente electo de Estados Unidos se parece a este. Por favor. Este aparece como un koala montado ahí, arriba, payasesco, humillante. Los argentinos no nos merecemos estas humillaciones, merecemos cosas mejores".

Kirchner analizó además que Milei "va solo a lugares donde hay millonarios, no se equivoca para ir a una universidad, un comedor o un sindicato. Siempre va a donde son pocos y multimillonarios".

Y al hacer un breve repaso de sus presidencias y la de Néstor Kirchner, resumió: "“El peronismo siempre llega para sanar los desastres económicos que nos dejan".

El evento de este domingo marcó un momento clave para la líder del kirchnerismo, quien busca afianzar su centralidad dentro de la oposición. Sin embargo, enfrenta desafíos internos, como el distanciamiento con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, que construye un liderazgo propio, generando tensiones con La Cámpora, que depende del predominio político de Kirchner para mantener su influencia en el peronismo. De todos modos el mandatario hizo una fuerte defensa de Cristina y su situación judicial junto a funcionarios bonaerenses.

El distanciamiento entre Cristina Kirchner y Kicillof quedó en evidencia cuando el gobernador bonaerense optó por mantenerse neutral en la reciente disputa por la presidencia del PJ entre Kirchner y Ricardo Quintela. Aunque Quintela fue apartado por una resolución judicial, el episodio dejó grietas en la relación entre ambos dirigentes. Como resultado, ni Kicillof ni Quintela fueron invitados al acto en Santiago del Estero, a pesar de haberse solidarizado públicamente con la expresidenta tras su condena judicial.

Paradójicamente, sí participó Gerardo Zamora, quien ha sido cuestionado por negociar con el Poder Ejecutivo, un tema que Cristina Kirchner ha señalado como un desvío del peronismo en su campaña por "ordenar" el movimiento.

Este acto fue su primera actividad política en el Interior del país en 2024, luego de una serie de participaciones en el conurbano bonaerense en localidades como Merlo, Avellaneda, y La Matanza.

La reaparición de la expresidenta también se dio en un contexto de tensiones económicas personales, tras la quita de su jubilación de privilegio como exmandataria y de la pensión especial que percibía como viuda de Néstor Kirchner.