Capital intimó a un concejal por cobrar dieta y jubilación: el edil resiste
La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza intimó al concejal opositor Gustavo Gutiérrez por cobrar su dieta como edil y, a la vez, percibir una jubilación. Desde la comuna lo emplazaron para que suspenda el beneficio previsional y devuelva los haberes cobrados desde que asumió su banca. El dirigente de la Coalición Cívica y La Unión Mendocina denunció que la medida es una “persecución” en su contra y que irá a la Justicia.
La situación de Gutiérrez había tomado trascendencia pública hace un mes, luego de que un particular solicitara un pedido de acceso a la información pública advirtiendo una posible incompatibilidad por el cobro de la dieta de concejal y los haberes jubilatorios, algo que está prohibido por la legislación provincial.
En las últimas horas, desde la Dirección de Recursos Humanos del municipio intimaron al edil opositor para que suspenda el beneficio previsional y proceda a la devolución de los sueldos percibidos desde que asumió el cargo público hasta el momento en que suspenda su jubilación.
Para avanzar con esta medida, en Capital se basan en el artículo 13 de la Constitución provincial, el cual determina que “nadie podrá acumular dos o más empleos o funciones públicas rentadas”. Pero más allá de las posibles interpretaciones sobre si el haber jubilatorio es o no una renta, también hacen hincapié en los artículos artículos 30 y 30 bis de la Ley N° 6.921. En ellos se establece que “ninguna persona que goza de beneficios jubilatorios podrá desempeñar actividades cargos rentados en el ámbito” de la administración pública provincial”.
Específicamente, añade que “para el caso de cargos electivos, deberá percibir la remuneración correspondiente al cargo que desempeña, debiendo el titular suspender el beneficio previsional que goza, de acuerdo a los mecanismos previstos para tal trámite”.
La misma norma determina cuál es el procedimiento a seguir en caso de incumplimiento y la persona que desempeña un cargo electivo no suspenda el beneficio previsional. “La Administración Pública Provincial deberá emplazar al infractor a fin de que en el plazo de 10 días hábiles de notificado, suspenda el beneficio previsional que posee, y proceda a la devolución de las sumas percibidas en concepto de remuneraciones efectivamente pagadas por el Estado Provincial desde que asumió en el respectivo cargo, y hasta la fecha del pedido de suspensión del beneficio previsional, con más un interés equivalente al que se consigna en el Código Fiscal de la Provincia por los conceptos de mora para con la Dirección General de Rentas quedando en caso de inobservancia de lo expuesto, expedita la vía judicial a fin de perseguir su cobro por la vía de apremio”.
La Municipalidad avanzó en esta instancia, luego de constatar que Gutiérrez no indicó que percibía la jubilación en su declaración jurada ante la Oficina de Investigaciones Administrativas y Ética Pública de la provincia, al momento de asumir su banca de concejal capitalino.
De todas maneras, el histórico dirigente de la Coalición Cívica de Mendoza se resiste a renunciar a alguno de los ingresos y advirtió que llevará su planteo a la instancia judicial. En tanto, denunció que la acción del municipio es una “intimación y persecución política” en su contra.
“Recibí una intimación por parte de un funcionario de cuarta categoría del Departamento Ejecutivo. ¿El motivo? Intentan disimular la persecución política que estoy enfrentando por parte del régimen suarista, que busca callar mi voz como único concejal que se opone a la expoliación del contribuyente, la adicción al juego online, la declaración de Capital como zona liberada y otros flagelos que la ciudad enfrenta”, manifestó Gutiérrez este jueves a través de un comunicado.
El edil sostuvo que “este ataque no es más que parte de un plan sistemático de modificación de las condiciones de vida de nuestra ciudad con fines oscuros”.
En este sentido, el dirigente opositor aseguró que “lo llevaré a nivel judicial, ya que el salario como concejal y el haber jubilatorio son dos cuestiones completamente distintas. ¡No me van a callar!”.

