Celulares en las cárceles: Alfredo Cornejo respaldó la decisión de la Corte y acusó al juez Sebastián Sarmiento de "ver muchas películas americanas"
El gobernador Alfredo Cornejo se refirió a la reciente decisión tomada por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, que ratificó este último lunes la prohibición del uso de teléfonos celulares para los presos de las cárceles. Concretamente, en una votación dividida, tres jueces resolvieron que se sustraigan los dispositivos móviles a los reclusos, medida que se había implementado durante la pandemia de coronavirus. El retiro de los dispositivos se realizará de manera gradual en un plazo de 6 meses a partir de ahora.
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Cornejo habló de la autorización dispuesta por el juez de Ejecución Penal Sebastián Sarmiento para que los detenidos de las cárceles de Mendoza puedan utilizar dispositivos móviles, la cual se había implementado en 2020, en el marco de la pandemia de covid-19 debido a que los reclusos no podían recibir visitas en los penales. En enero de este año, Sarmiento dictó una resolución rechazando una solicitud para extender este beneficio hasta el 31 de diciembre de 2025 y estableció que el retiro de los dispositivos debía ser realizado de manera gradual en un plazo no inferior a los seis meses. A su vez, condicionaba la sustracción a que los pabellones contaran con teléfonos públicos. En ese orden, Cornejo se mostró crítico y hasta lo acusó de "ver demasiadas películas americanas".
Este miércoles, Cornejo abordó la temática y aseguró al respecto: "Primero, la ley está por encima de los jueces. Todos estamos ajustados a cumplir la legislación. Las leyes vigentes prohíben los teléfonos móviles en las cárceles. Por la pandemia, el juez de Ejecución Penal, que en ese tiempo era Sebastián Sarmiento, habilitó el uso de teléfonos móviles en la Penitenciaría. Está prohibido por ley, pero ingresan teléfonos móviles efectivamente. Para ponerle una definición, son teléfonos en negro. Se hacen requisas más exitosas, menos exitosas, pero desde la Penitenciaría se cometen delitos con los teléfonos y lo que queremos es darle tranquilidad a la ciudadanía de que no se cometan delitos, estafas, entraderas, etc., todo manejado desde el teléfono del crimen organizado en la cárcel".
El caso de los celulares terminó escalando hasta la Suprema Corte y los jueces Dalmiro Garay, Teresa Day y José Valerio fueron los encargados de resolver sobre su uso en las cárceles provinciales. El Tribunal por mayoría resolvió admitir el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Público Fiscal y en consecuencia dejar sin efecto el Punto IV apartado D de la resolución de fecha 10 de enero de 2024 del Juzgado Penal Colegiado N° 1. Garay y Day votaron en este sentido, mientras que Valerio votó en el mismo sentido que lo dispuesto por el juez Sarmiento.
Ese apartado determinaba que solo podía retirarse los equipos telefónicos celulares en los sectores de alojamiento donde se encuentre instalado y en condiciones operativas un sistema de telefonía pública, debiendo garantizar al menos un equipo por cada pabellón, ala, o sector de cada establecimiento carcelario.
Esto último fue cuestionado por Cornejo. "Ahora bien, el juez Sarmiento acepta que cumplamos la ley, que es que no se permitan, pero pone una serie de condiciones. Una muy razonable -que a nosotros nos va a traer problemas de gestión, pero que aceptamos-, es que haya visitas todas las semanas en la penitenciaría, que antes eran cada 15 días. Entonces ahora van a ser todas las semanas, de manera tal que no se tiene teléfono, pero hay una posibilidad de visitas habitual como antes de la pandemia. Pero el juez pide que pongamos un teléfono fijo en cada uno de los pabellones, cosa de imposible cumplimiento. No sé de dónde sacó Sarmiento eso, porque no hay red en ese lugar para poner un teléfono fijo. Estamos viendo muchas películas americanas... Eso es de imposible cumplimiento. Lo que ha hecho la Corte es poner las cosas en su lugar. Ha avalado que hay que cumplir la ley. Es tan ridícula toda la polémica porque está prohibido por ley tener el teléfono".
El mandatario provincial añadió que "no es que no haya teléfonos en el sistema penitenciario. Hay teléfonos móviles, por ejemplo, tablets para tener clases virtuales y educación. Acá se trata del teléfono móvil personal que cada uno tiene en la celda. Eso está prohíbo. El Gobierno va a intentar -como lo hizo siempre- que no ingresen los teléfonos que entran en el bolsillo de una visita.
"Se intenta con requisas que ese teléfono no ingrese y, paralelamente, estamos trabajando con las telefónicas la inhibición de todos los teléfonos y autorizando algunos. Eso corta de cuajo todos los problemas. Los controles son imposibles. Un teléfono es un aparato muy fácil de trasladar. ¿Será fuente de corrupción del sistema penitenciario? También, pero hay cosas que no se pueden evitar", cerró Cornejo.
