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Financiamiento universitario: el Gobierno ajusta el número para defender el veto en el Congreso y apunta a retener a los "87 héroes"

El Congreso de la Nación volverá a ser la arena de discusión por un veto presidencial. Las chances de sostener la voluntad del Gobierno.
La oposición buscará pedir una sesión las próximas semanas para rechazar el veto. Foto: NA
La oposición buscará pedir una sesión las próximas semanas para rechazar el veto. Foto: NA

La posibilidad de que el Congreso de la Nación rechace el veto a la Ley de Financiamiento Universitario vuelve a poner al Gobierno entre las cuerdas. El oficialismo volverá a apelar a los "87 héroes" que le dijeron no al aumento a los jubilados para sostener el equilibrio fiscal. Sin embargo, las especulaciones en ambas cámaras no cesan y esperan que el impacto de la marcha universitaria de este miércoles acomode la voluntad de algunos legisladores.

Una vez más el rechazo al veto que se espera para el miércoles deberá empezar por la Cámara de Diputados, que fue la de origen de este proyecto. Acá el Gobierno tiene más chance de juntar fuerza para conseguir el número de 86 diputados que bloqueé los dos tercios que se necesitan para la mayoría especial que rechace el veto. El senador Martín Lousteau (UCR) intentó tratarlo primero en el Senado para que en caso de ser vetado, se trate primero ahí donde la oposición tiene más accesible los dos tercios.

El tema consiguió media sanción en la Cámara baja el pasado 15 de agosto a las 7.57 con 143 votos afirmativos, 77 negativos, una abstención y 35 ausentes, 15 de Unión por la Patria. El oficialismo una vez más va a necesitar sí o sí a los 38 del PRO, que junto con los 38 libertarios que votan (ya que Martín Menem preside la sesión) suman 76.

También contarán con los tres aliados del MID de Oscar Zago y los tres del bloque Independencia de Osvaldo Jaldo, el gobernador Tucumán. Con el monobloque de Lourdes Arrieta, de Paula Omodeo y los dos de Producción y Trabajo, en el mejor de los escenario suman los 86, y a esto hay que sumar al flamante libertario Mariano Campero (UCR), que es el único de los radical que acompañó el veto al aumento jubilatorio que sigue dispuesto a colaborar con el Gobierno. Los demás dicen que "están analizando qué hacen".

Sin embargo, en el PRO comienzan a poner reparos y aseguran que "no hay una posición unánime del bloque" con este tema. "La pelota la tiene el Ejecutivo, que vete o haga lo que quiera y después nosotros vemos", indicó una alta fuente parlamentaria del bloque que preside Cristian Ritondo a MDZ.  

A diferencia de la votación por el veto al aumento a los jubilados, se conoció que hay un grupo de diputados que se resiste a defender el veto presidencial, aunque uno sólo se animó a decirlo en público. Se trata de el larretista Álvaro González que en la media sanción se ausentó al igual que otros tres compañero de su bloque.

"Estaré presente en la marcha convocada para defender el presupuesto universitario, acompañando a la comunidad educativa universitaria y a sus alumnos", señaló en X, en un mensaje en el mismo sentido de lo que viene expresando Horaio Rodríguez Larreta, que estará también estará presente y la senadora Guadalupe Tagliaferri. "Estoy convencido de que lo único que te saca de la vulnerabilidad es el acceso al conocimiento. En nuestro país, la educación pública siempre fue un derecho", remarcó.

De los cinco radicales que defendieron el veto previo del presidente Javier Milei. hay sólo dos que están firmes para seguir defendiendo al Gobierno en su aventura por el equilibrio fiscal, el tucumano Mariano Campero, una de las estrellas del asado en Olivos, y el cordobés Luis Picat.

Tanto Pablo Cervi y Martín Arjol analizan la posibilidad de abstenerse o ausentarse. Ambos tienen intereses en sus provincias vincualdos a la vida académica, y defender ese veto puede fulminar todos esos proyectos. Los mismo ocurre con Federico Tournier en Corrientes.

A partir de esto surgen distintas especulaciones. En el radicalismo ven "un escenario muy distinto al del veto a los jubilados". "En septiembre el Gobierno empezó a caer en las encuestas y no hay motivos para creer que en octubre vaya a cambiar", señaló un dirigente de la UCR que conduce uno de los subbloques que tiene el partido en la Cámara baja.

Además, remarcó que "rechazar el financiamiento universitario, a diferencia del veto a los jubilados, tiene un doble costo". "Por un lado tenés a la ciudadanía que te va a defender a la universidad pública, porque sabe que es de calidad en Argentina y que funciona bien, pero también tenés del otro lado a los recotres que te pueden congelar tu carrera como docente o con algún cargo", señaló este hombre de la UCR en una conversación informal en los pasillos del Congreso de la Nación.

En una conferencia de prensa, Martín Lousteau indicó: "No hay una agenda del Gobierno en favor de la universidad pública. Lo que hacen sistemáticamente es asfixiar a las universidades públicas y cuando la sociedad reaccionar inventar excusas". "Al principio de la marcha anterior dijeron que en realidad los fondos se habían girado, después vimos que los fondos no se habían girado y que las universidades no podían pagar la luz, el gas o la limpieza", agregó.

En el kirchnerismo son más escépticos. Aseguran que el Gobierno "va a conseguir los números". "Si ellos ya pagaron una vez el costo político, ahora ya está, ya recibieron lo que buscaban", señaló una de las espadas parlamentarias del bloque Unión por la Patria.

Además, aseguraron que van a insistir para rechazar el veto. "¿Por qué no lo haríamos si el no ya lo tenemos?", planteó un legislador. Al mismo tiempo insistió que esa jugada "sirve para dejar expuestos a los que dicen una cosa y votan otra".