Presenta:

Vientos de cambio en el sistema electoral

Difíciles en determinadas ocasiones de comprender para el ciudadano común, no especializado en las reglas de juego de nuestro sistema institucional.
Presidente Javier Milei. Foto: Presidencia
Presidente Javier Milei. Foto: Presidencia

Hay cuestiones de la política en general y de la política argentina en particular, que son encriptadas. Y en ese carácter muchas veces hermético e incomprensible de la política nacional se inscribe nuestro sistema electoral. Que, además, con la aprobación hace unos días de la boleta única impulsada por el gobierno, viene a cambiar las reglas de juego de cara a las elecciones legislativas del 2025. Pero empecemos por lo obvio, ¿qué es un sistema electoral? Todo sistema electoral es un método para elegir a alguien, y según las convenciones estipuladas por cada uno, beneficia a algunos y perjudica a otros. Es decir, establece quien pierde y quien gana. Y genera un tipo u otro de organización del poder. Por lo tanto, ningún mecanismo de selección en la política es inocuo.

Lo que viene a reemplazar esta reforma electoral del gobierno, es un viejo mecanismo de elección conocido como “boleta partidaria” o “boleta sábana”. Este instrumento, incluía a todos los candidatos del partido para las diversas categorías puestas en juego (de allí su apodo de “boleta sábana” debido a su extensión). Además de los elevados costos que este sistema implicaba al erario, tenía otros problemas asociados como: posible robo de boletas o falta de representación personalizada (los votantes no pueden seleccionar candidatos individuales). Además, debemos incluir el “efecto arrastre” que favorece o favorecía a los partidos más grandes y consolidados.

Lo que viene a reemplazar esta reforma electoral del gobierno, es la “boleta partidaria” o “boleta sábana”.

Por lo tanto, la boleta única de papel, que se va a implementar a nivel nacional, viene a intentar subsanar estos defectos y otorgar más transparencia a los procedimientos de elección al empoderar al votante. No obstante, si se analiza el fenómeno más de cerca, se notará que impulsa un cambio mucho más profundo. Porque desacopla las elecciones nacionales de las provinciales. Por lo tanto, el candidato nacional ya no va a arrastrar al resto de los cargos. Se “desengancha” la figura del líder nacional de los caudillos locales. Esto quiere decir, que si Javier Milei, presenta diputados a nivel nacional, ese eventual candidato no necesitaría para triunfar un aparato territorial que lo impulse y sostenga. 

Por lo tanto, estamos ante un cambio que va a modificar no solo los mecanismos de elección, sino las relaciones de poder en el sistema político de nuestro país.

Ezequiel De Francesco.

* Ezequiel De Francesco - Profesor de Ciencias Políticas. Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina. UCEMA