La interna radical sigue dejando muestras de por qué llegó Milei al poder
El diálogo que conmovió a la opinión pública entre Fernando Pérez y Francisco “Pupi” Bléfari, uno jefe del radicalismo de Quilmes y el otro de Tigre, puede provocar estupor en el habitante promedio argentino o mundial pero nunca, nunca, entre los que conocen los entramados políticos y sean de la UCR o de cualquier otro partido.
En la comunicación de casi siete minutos, Pérez, candidato a vicepresidente de la UCR bonaerense de Pablo Dominichini, representantes de Evolución radical de Martín Lousteau y Emiliano Yacobiti, le pide a un conocido suyo y antiguo aliado en la anterior interna, Bléfari, que lo ayude a “cagar” a otro dirigente político con el cual ninguno de los dos tiene buena relación como Walter Carusso.
Dado lo aparentemente estrecho de los resultados, el quilmeño, que conoce a Carusso como pocos, le pidió a Bléfari que le de un dato para impugnar la elección de Tigre a cambio de un futuro promisorio al lado suyo. Los tres apellidos en cuestión fueron aliados contra Maximiliano Abad en la pasada elección de 2021 y también disputaron fuertemente la elección interna, tanto que el possista Carusso impugnó judicialmente el resultado de aquel sufragio.
¿Por qué quería revisar la elección del municipio de la zona norte del conurbano? Porque ahí votaron, supuestamente, 2000 afiliados radicales. Una desproporción con otras elecciones que se dieron en la región como las de San Isidro, en las que Gustavo Posse, al ser severamente fiscalizado, redujo su caudal político de 6000 a 600 votos efectivos.
Todos saben que Posse se autopercibe radical cuando así se lo requiere y condujo su distrito durante dos décadas. Antes lo había hecho su padre Melchor Posse. Entonces, es increíble que en Tigre haya más votos que en esa localidad. Ni que hablar de Quilmes, en donde que Pérez pudo captar la atención de casi 8000 afiliados, el el 11% de todos los que votaron en la Provincia de Buenos Aires.
Carusso, Dominichini y Pérez fueron aliados, al igual que Bléfari, en la mayoría de las últimas internas. Por eso el conocimiento y la confianza del diálogo en el que el candidato a vicepresidente de Futuro Radical, donde Yacobitti apareció como fiscal en una escuela de Villa Libertad, General San Martín, lugar de nacimiento de Carusso. Sabía que por ahí podía haber un fraude. No lo vió. Su lista perdió 500 a 50 solo en ese barrio periférico del distrito.
El diálogo entre antiguos correligionarios conocidos, que comprenden todas las mañas de una interna partidaria, expuso a los dos pero, en la jerga, “el que quedó incendiado es Bléfari. Nadie más se atreverá a hablar con él a sabiendas que lo puede estar grabando”, reconoció un experimentado referente provincial cercano al presidente electo Miguel Fernández.
Otro experimentado legislador provincial, en diálogo con MDZ, confirmó su mirada no solo sobre la decadencia del centenario partido sino, en particular, del sector del radicalismo que conducen Yacobiti y Martín Lousteau. “La posibilidad de financiar una campaña con la plata de las universidades es lo que motiva que ayer se instalara un debate y que haya ganado Javier Milei con su nuevo veto”.
Para dar marco del despropósito de la cantidad de votos que aparecieron en General San Martín, Escobar y fundamentalmente en Quilmes hay que comparar la situación de Vicente López, otra de las localidades con un padrón electoral radical muchísimo mayor y con una presencia partidaria muy presente. Ahí, donde por primera vez se eligió a una mujer como presidenta, María Pía Zorzoli, hubo 1300 votos en total entre las dos listas.
La judicialización del resultado electoral, sometido a la tensión de las patotas que ingresaron al recuento de votos el martes pasado, pone esconde una situación que ni los propios dirigentes de Evolución tomaron en cuenta. Todos los conocedores del paño radical auguraban una amplísima victoria de Adelante Radicales por cuanto a los dirigentes históricos se sumaron la mayoría de los intendentes de la UCR bonaerense y Gustavo Posse, que en la anterior fue rival. Entonces, una derrota del 52% contra el 48% era mucho más que digno y auguraba futuro, algo que volvió a ponerse en tensión con los episodios de esta semana posterior a la elección.
El audio entre Fernando Pérez y "Pupi" Bléfari