Presenta:

Cobos: "A la gente no le alcanza para vivir, las compras son cada vez menores"

Julio Cobos tiene una gran tarea en estos meses. Es diputado nacional, o sea, parte del Congreso que deberá decidir sobre la ley ómnibus y el DNU de Javier Milei. En 10 preguntas, resume su mirada.
Foto: Maximiliano Ríos/MDZ
Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

Si tomamos los últimos 40 años de democracia, Julio Cobos ha sido sin duda uno de los políticos más queridos por gran parte de la ciudadanía mendocina. Mantuvo una alta imagen durante los cuatro años que fue gobernador de Mendoza (2003-2007), incluso superior a la de su gestión. Su voto "no positivo" del 2009 a la resolución 125 que implicaba mayores retenciones al campo, como vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner, despertó amores y odios. 

En los próximos meses, Cobos tendrá un rol clave: es diputado nacional en tiempos en los que el Congreso debe decidir qué hacer con la Ley ómnibus y el DNU del presidente Javier Milei. Cobos, en diez preguntas y diez respuestas, para MDZ

- ¿Le preocupa la actual situación del país?

-Los argentinos con cierta edad nos hemos acostumbrado a las crisis. Desde muy joven recuerdo, aún antes de la dictadura militar que hemos tenido crisis como fue el Rodrigazo, la hiperinflación de 1989, el Plan Bonex, la salida de la convertibilidad y después un crecimiento constante de la inflación y aumento de la pobreza. Obviamente lo que estamos viviendo no sólo nos debe preocupar sino ocupar y desarrollar un plan consensuado y estable en el tiempo que estabilice la economía, que recuperemos el empleo, que vayamos sacando gente de la pobreza, en definitiva, construir la democracia del bienestar. 

- ¿Cómo ve el país en tres meses?

Un país a tres meses de acuerdo a las medidas económicas que se han anunciado requerirá de un plan de estabilización porque la proyección de la evolución del dólar, de la tasa de interés, y de la inflación no van por el mismo sendero. O sea es necesario que en tres meses se logre un plan de estabilización como pudo ser en su momento la convertibilidad o el plan Austral. Pero con sustentabilidad en el tiempo, de lo contrario, nos encontraremos con una situación similar a la del comienzo del mandato del presidente Milei. 

- ¿Qué opina de la Ley ómnibus y del DNU de Milei?

-Con respecto a los instrumentos legislativos que ha mandado el presidente, el DNU tiene que ser una excepción, como lo preveé la Constitución nacional. Se trata de un DNU que abarca mucha temática como en ningún otro gobierno se ha producido y la manera que tiene de convalidarse el DNU o rechazarse es afirmativo o negativo. No tiene muchas opciones de discusión, salvo algunas opciones de discusión que se le está queriendo dar con el afán de contribuir a un gobierno que recién empieza. Es opinión mía y de muchos, que no debió realizarse de la manera en la que se realizó. Debería haber sido desdoblado por temas y precisando las cuestiones de necesidad y urgencia, con mayor especificidad. 

En lo que hace a la Ley ómnibus, tiene dos temas. Por un lado, delega muchas facultades del Congreso al Poder Ejecutivo. Se declara una emergencia prácticamente total. Además 664 artículos, entre los que se encuentra la ratificación del DNU, que debe ir por otro mecanismo constitucional. 

 

- ¿Qué le dice la gente en la calle?

-A la gente no le alcanza para vivir, las compras son cada vez más reducidas. El otro día una persona me dijo que fue al supermercado, compró la mitad y pagó el doble. Esto es producto de la crisis y a costa de la disminución del poder adquisitivo. 

- ¿Qué opinión tiene de Milei?

-El presidente Milei ha empezado el año con mucha hiperactividad. Es valorable las reuniones de gabinete diarias, cuando hemos estado acostumbrado a que no existan las reuniones en el país. Ahora, tiene que abrir el diálogo y apertura  a otros sectores. No puede ser que se apure al Congreso sin tener una posibilidad de debate. Nosotros esperamos una época en la que se podía abrir la discusión sobre políticas de Estado, en la que se necesita la visión compartida para las que medidas tengan efecto positivo y sustentable en el tiempo. 

Julio Cobos, actual diputado nacional


- ¿Y de Cornejo?

- El caso del gobernador Cornejo es distinto. Es un hombre que hace muchos años desde la política. Ha sido ya gobernador, tiene experiencia y sabe que tiene que mantener una relación institucional con la Nación pero sobre todas las cosas, defender los intereses de la provincia. Esperemos que su segunda gestión esté a la altura de los acontecimientos en la difícil situación que transita hoy el país. 

- ¿Usted se tomará vacaciones?

- Debido a la actividad que tenemos en el Congreso, no. Tal vez alguna escapada el fin del semana a algún lugar cercano, pero vacaciones tradicionales, no.

- ¿Usted hace ajustes en la economía de su hogar?

-Todos realizamos ajustes que tienen que ver con salidas del fin de semana, tratando de disminuir gastos que no son imprescindibles de realizar para apuntalar la capacidad de poder adquisitivo en todas las necesidades que tiene uno en su hogar. Desde educación para sus hijos, tareas recreativas para ellos, idiomas. Hay que tener prioridades en épocas de crisis y eso no escapa a ninguna familia. 

- ¿Cuál es el dirigente político o la política con quién usted tiene más diálogo?

-Estamos en una democracia, trato de dialogar con todos los sectores. En particular he dialogado con el presidente del bloque del justicialismo Germán Martínez como con Nicolás Del Caño, un hombre de izquierda con quien estamos viendo la situación del tratamiento de las leyes en el Congreso. Obviamente hay mayor intercambio del diálogo con quienes formamos parte del radicalismo y con nuestros anteriores aliados que son el PRO y la Coalición Cívica para ver cómo salimos adelante. 

- ¿Qué postura debe adoptar Mendoza frente al Gobierno nacional?

-La postura que debe tener el Gobierno de Mendoza frente al Nacional es de firmeza, de defensa de los intereses, de acordar lo que se tenga que acordar pero de marcar las diferencias cuando se vean que no sólo no convienen a nuestra provincia sino que también afectan al federalismo.