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La pelea de fondo con la Nación por la riqueza que generan los ríos de Mendoza

Este año vencen las concesiones de los diques y Milei dio malas señales. Ninguna represa está en control de mendocinos. Prorrogaron Potrerillos y sondean cambios.
Los ríos de Mendoza generan riqueza y ese producto estará en disputa con la Nación. Foto: Gobierno de Mendoza
Los ríos de Mendoza generan riqueza y ese producto estará en disputa con la Nación. Foto: Gobierno de Mendoza

Los ríos y todo lo que generan a su alrededor tienen un valor especial para Mendoza, desde el punto de vista ambiental, cultural, económico y político. De hecho, una de las crisis institucionales más grandes que se recuerden ocurrió cuando el gobierno local, en manos de Santiago Felipe Llaver, “tomó” los Nihuiles en reclamo a la Nación. El 2024 es un año clave porque vencen las concesiones de todos los diques del sur y podría haber novedades sobre las represas del oasis centro y norte. Es decir, toda la matriz energética y regulatoria del principal recurso natural, el agua, estará en foco. Incluso al ser un “año rico”, el valor relativo y las discusiones crecen.

Las represas cuya concesión vencen este año son Agua del Toro, Los Reyunos y El Tigre en el río Diamante y Nihuil I, II y III, sobre el río Atuel. En junio y octubre caducan los contratos. Todas están en manos de la empresa Pampa Energía, bajo las compañías HINISA (hidroeléctrica Los Nihuiles) e HIDISA (Hidroeléctrica Diamante). En 2025 vencían las concesiones de Potrerillos, Cacheuta y El Carrizal, pero Cornejo ya accedió a la prórroga por 5 años por falta de recuperación de la inversión. El agregado es que sugieren modificar el contrato. 

Este año vencen las concesiones de los diques del Sur. No se sabe si habrá nuevos dueños y si respetarán la soberanía de Mendoza sobre el recurso. 

En ese contexto, hay un enfoque inquietante. El presidente Javier Milei prorrogó por 60 las concesiones de las hidroeléctricas del Sur, sin escuchar el reclamo de Neuquén y Río Negro, que presionan para provincializarlas. Con el impulso privatizador del Presidente, el temor es que haya un llamado a una nueva concesión sin participación de las provincias. Al igual que ocurre con el petróleo y la minería, los recursos naturales y sus beneficios son de los estados provinciales, como indica la Constitución nacional.

Los diques de Mendoza tienen objetivos multipropósito. Primero cumplen un rol clave regulando el río y con una relevancia similar generan energía hidroeléctrica. El Estado tiene acciones y cobra regalías, pero la gestión está a cargo de la Nación y las concesionarias. La intención del Gobierno era recuperar la “soberanía” sobre esos recursos. La semana pasada Milei prorrogó por dos meses más las concesiones de las represas que están sobre el río Limay y que son de las más importantes para la matriz energética nacional. Eso, a pesar de la presión de las provincias patagónicas.

Puertas adentro de la provincia también hay algunas dudas. Rodolfo Suarez había potenciado al extremo la participación de la empresa provincial de energía, EMESA, en todos los proyectos. Desde la planificación a la gestión, estaba en manos de esa firma, con resultados vidriosos en algunos casos. Cornejo no ha marcado aún su propia impronta, aunque fue él quien le dio impulso a la empresa creada por Francisco Pérez. Esa empresa es la que recibe y administra las regalías de HIDISA e HINISA.

Marcelo Midlin es el "dueño" de HINISA e HIDISA, con Pampa Energía. 

El Estado mendocino no tiene casi injerencia sobre la gestión de la energía que generan los ríos. En el caso de Potrerillos, que fue construida desde el año 1998, el consorcio que está a cargo tuvo problemas. Los dueños originales que estaban nucleados en CEMPPSA (Cartellone e IMPSA) lo vendieron al fondo BAF Latam Found (subsidiaria del fondo Apollo) y hubo gestiones para su transferencia.

Ese fondo ha tenido inconvenientes con otras empresas que tiene en Argentina. Una de las versiones indica que el grupo Integra (que lidera José Luis Manzano) está interesado, más aún desde que EDEMSA tiene autorización para participar en otros negocios relacionados con la energía en Mendoza, como sería en este caso la generación hidroeléctrica. En el medio hay otro dolor de cabeza: la rescatada IMPSA también tiene futuro incierto por el desinterés de Milei en seguir la línea de Alberto Fernández y Rodolfo Suarez. 

El Gobierno anterior tuvo gestos con esa firma. Primero, le prorrogó la concesión por 20 años, con reducción de canon y obras a cargo de los usuarios. También se disolvió un organismo de control interno creado pocos años antes. Y se avaló la ampliación de las posibilidades de negocio. Ahora no será incompatible para EDEMSA, encargada de la distribución, participar de generación de energía y otras posibilidades de ingreso.