La competencia de Milei con Massa se transforma en una nueva interna peronista
-¿Quién va a estar en el acto de Parque Norte?
-Milei, ¿a quién más necesitas?
Así, simple, como siempre ve las cosas, Luis Barrionuevo confirmó el anticipo que este sábado brindara MDZ sobre el acto que mostrará juntos al libertario y al dirigente sindical más audaz del país el próximo 22 de septiembre, en Parque Norte, en lo que será el primer acto público entre ambos que, desde hace un mes, ya venían coqueteando con un acuerdo político en común.
En el otro frente del peronismo, Unión por la Patria, Máximo Kirchner tuvo que salir a pedir el apoyo para Axel Kicillof en un acto sindical luego que se confirmara el malestar que tienen ambos y que provoca fuertes conflictos en la campaña y en la gestión provincial.
El gobernador y el hijo de los dos presidentes son elementos extraños dentro de un ecosistema en el que se impusieron por diferentes cuestiones. El primero, porque los llevó a la victoria en 2019 y, el segundo, porque su herencia y el deseo de suceder a Alberto Fernández hacía imprescindible que tuviera el bautismo peronista bonaerense.
Ninguno de los dos son queridos sino aceptados, y con los intendentes, transformados en los últimos tiempos en mini gobernadores provinciales, conviven, pero nada más. Seguramente si Javier Milei hubiera elegido otro candidato, como Joaquín De la Torre o Guillermo Brito, exintendente de San Miguel y actual jefe comunal de Chivilcoy, otra hubiera sido la historia en el territorio.
Hasta Néstor Grindetti, intendente de Lanús desde hace ocho años, ha recibido varios gestos por parte de sus pares municipales del peronismo, fundamentalmente los de la Tercera Sección Electoral, que domina el jefe de gabinete de Kicillof, Martín Insaurralde.
Hasta ahora, el gobernador sobrevivió a los embates de Máximo Kirchner porque mide muchísimo más que él y, además, por el apoyo directo que recibe de su madre, la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, ese único teléfono, que era con el que jugaba siempre como banca, empieza a deslizarse hacia el ostracismo. Por eso aceptó gustoso el apoyo de varios intendentes que están enojados con el diputado Kirchner, como Mario Secco, Jorge Ferraressi y, fundamentalmente, Fernando Espinoza. El hijo de los dos presidentes visitó La Matanza a mediados de esta semana y no fue a buscar al intendente. Tampoco éste lo estaba esperando.
Al filo del cierre de las listas previas a las PASO, Kirchner insistió a viva vos para modificar la fórmula bonaerense y desplazar a la matancera Verónica Maggario de la vicegobernación. Quería ubicar ahí a Insaurralde.
Nadie olvida nada y, en un escenario donde todos se terminan necesitando, esperan el resultado electoral haciendo cada uno su juego, como el don pirulero.

Javier Milei empieza a ser una aspiradora de peronistas y, de a poco, la elección empieza a ser una interna abierta entre dos viejas facciones peronistas. Sergio Massa quedó del otro lado del que siempre estuvo. Y esta tensión se empieza a notar en las calles.
Donde antes compartían esquinas entre los seguidores de Unión por la Patria y La Libertad Avanza, ahora hay tensión. Los oficialismos prefieren que estén más lejos, y por eso hoy hubo tensión en la esquina más céntrica de Ituzaingó, por la calle Zufriategui, a una cuadra del municipio.
La "picardía" de Luis Barrionuevo ahora está motivando que su teléfono no pare de recibir mensajes. La reunión del martes a la noche, en la que cenaron con Javier Milei en su primer encuentro personal, los dos "locos" tuvieron todas coincidencias. Como la que vieron muchos peronistas, "permitidos" o directamente impuestos para que participaran en sus listas de candidatos a intendente y concejales por los jefes comunales peronistas y por el propio Sergio Massa, que ya se ve en segunda vuelta compitiendo contra él.


