De cara a octubre

El punto débil de Milei al que apuntan Mauricio Macri y Patricia Bullrich para ganar el balotaje

Patricia Bullrich y Mauricio Macri creen que el economista seguirá rompiendo su base votante y los posiciona para el balotaje. Sergio Massa y Ganancias para llegar a octubre con chances. El factor inflación y el equipo de Bullrich con Melconian.

Pedro Paulin
Pedro Paulin martes, 12 de septiembre de 2023 · 07:20 hs
El punto débil de Milei al que apuntan Mauricio Macri y Patricia Bullrich para ganar el balotaje
Enojo. El economista Javier Milei, contra el periodismo en su discurso tras salir primero en las PASO. Foto: EFE

Es la resiliencia estoica por sobre la estridencia y falta de temple. Es la experiencia y la gestión contra la improvisación como método. Es el equipo con seniority internacional contra el culto a la personalidad. Es el consenso parlamentario para cambios de fondo contra "kirchnerismo de derecha", como bautizan a Javier Milei muchos dirigentes de Juntos por el Cambio estos días. Esa es la estrategia que bosquejan quienes quieren meterse en un balotaje con el economista y ganarle en noviembre. Lo cree Mauricio Macri, Patricia Bullrich y los armadores de cada uno. 

Hay un rasgo característico de Javier Milei que mutó. Su estridencia, eso que supo posicionarlo como un panelista imperdible de TV para convertirlo en un legislador porteño extrovertido y posicionarlo como candidato nacional, hoy empieza a ser su espada de damócles a la hora de conseguir votos. Mauricio Macri tomó distancia a su estilo, lo minimizó y convirtió en un simple mensaje de texto lo que hace dos semanas era un vínculo dotado de la opacidad suficiente como para prender luces rojas en el búnker de Patricia Bullrich, donde cada voto se busca dos veces.

Batacazo. Maxi Pullaro, nuevo gobernador de Santa Fe junto a Patricia Bullrich y Luis Petri.

Sebastían García de Luca, Alberto Fhorig y María Oneto, las tres personas que monitorean y diseñan la campaña de Bullrich están pendientes del factor "violencia" de Milei y saben que en su FODA los posiciona. Así lo entienden y procesan: la fortaleza de Bullrich con el síntoma de Maldonado como leading case de lograr pensar frio para decidir en crisis sobre la endeble emocionalidad libertaria. Oportunidad de convocar al consenso quienes quieren terminar con el populismo dentro de un plan estratégico diseñado. Debilidad en cuando no es la candidata nueva, sí es entonces la de la experiencia y conocimiento del estado. Amenaza en tanto Milei pone en jaque la democracia desde su violencia verbal y amenazas constantes a la prensa y empresarios que no comulgan sus ideas.

Javier Milei no va a sentarse a escuchar los que piensan distintos, los cree fascistas y se los dice, aún quienes arriman ideas en buenos términos, quienes sugieren desde la buena fe, son echados a gritos y descalificaciones sin motivos. Cree que su pensamiento outside the cube es suficiente para ser presidente. Es el resultado de unas diez charlas que tuvo MDZ con distintos dirigentes del espacio. El candidato no admite nada que esté por fuera de su mirada, descarta acuerdos distritales y desprecia a quienes no compitan por dentro de su armado. 

Hay un escenario propicio para explicar el panorama: en el Conurbano, si Bullrich lo explica, puede incomodar a Milei con argumentos. En diez intendencias donde el peronismo gobierna hace treinta o más años, Javier Milei y Bullrich salieron segundos y terceros, por lo que un acuerdo distrital asegura el triunfo teniendo en cuenta que el diagnóstico entre ambos dirigentes sobre el rol del peronismo, los barones del Conurbano, la inseguridad y el narco son idénticos en ese caso. Si se llevaran a cabo los acuerdos, por ejemplo, en Merlo, dejaría de ser peronista tras 40 años. Un ejemplo.

Pareja. Fátima Flores y Javier Milei.

El candidato merlense de Javier Milei, Eduardo Varela, quedó segundo a menos de diez puntos del histórico Gustavo Menéndez, alfil de Cristina Kirchner, condenado por corrupción y ahora señalado por ser aliado y socio de Ezequiel Guazzora, prófugo de la justicia por presunta pedofilia. Narco, violencia, trata de blanca, toda la problemática más cruel del Conurbano alberga Merlo. Así entonces, si el candidato más votado de Juntos por el Cambio, en ese caso David Zencich, hace un acuerdo con Varela, por ejemplo, se aseguran ganar Merlo y gobernar sin el peronismo. Milei desprecia ese acuerdo que le asegura gobernar un municipio, es ésa la oportunidad de Bullrich, no otra, para desnudar la falta de capacidad del economista. 

Juntos por el Cambio celebra la endogamia libertaria, que los puede depositar en Casa Rosada dado el deterioro del salario y la inflación que se conocerá hoy, pero que rondará los once puntos, para convertir a Sergio Massa en el candidato con mayor aumento de costo de vida desde Juan Vital Sourruille. Lo sabe Massa, por lo que decidió expandir el agujero fiscal para que los sindicalistas presentes queden con las manos rojas de aplaudir la medida. Los diez puntos de déficit fiscal se financiarán con más emisión monetaria, por lo que se sostendrá la expansión y el espiral inflacionario.

Hace pocos días la candidatura del libertario sumó otra crítica. En una mesa del tradicional Jockey Club, unos cien militares escucharon la postura sobre Malvinas de Diana Mondino. Más allá de la re interpretación posterior y el intento de salvar la ropa, hubo una sensación de vacío. Al unísono se decidió no votar a Javier Milei, eso se sumó a la concordancia de otra mesa importante de industriales del Conurbano, que ven peligrar sus producciones con el desembarco del autoritarismo en nombre de la libertad.

La inestabilidad emocional de Javier Milei puede ser mejor que mejor campaña. Cada falta de respeto, cada descalificación, cada situación que genere violencia, especulan en Juntos por el Cambio, pueden ser más chances de llegar al poder. 

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