Gildo Insfrán: el último caudillo con la suma total del poder público
Gildo Insfrán ya tiene uno de cada dos días de vida en el poder de Formosa. Nació hace 71 años en Laguna Blanca, a 180 kilómetros de la capital. Es veterinario y hace 35 años parte del Ejecutivo local, donde con mano de hierro gobierna y somete con igual intensidad. Nunca fue carismático, su oratoria es rústica y sus discursos y apariciones muy medidas. En 1999 logró la impunidad mediante la reforma constitucional sin presencia opositora que le permitió el “Gildo eterno” y desde aquel dia absolutamente todo en Formosa pasa por sus manos.
Se solidarizó con Carlos Menem cuando fue preso, enterró un hijo de 17 años tras un disparo con una 380 Thunder que lo fulminó en el momento, y sometió a la oposición que no logró hacerle sombra una vez en tres décadas. Fue oficialista de Menem, Kirchner, Macri y Fernández, trabó un vinculo inmejorable con Eduardo Duhalde, Eduardo Bauzá, Rogelio Frigerio y Sebastián García de Luca por igual. Versátil, amenazante y sonriente, acompañó las medidas de los distintos Ejecutivos nacionales durante las últimas décadas, tal vez, el mejor representante de una cultura política marcada con sangre que se resiste a morir.
Armó un imperio, logró doblegar a Vicente Joga en 1987 y hacerse del poder formal para jubilar a su predecesor en 1995 y para siempre. Es su octavo mandato, logró barrer con los sueños opositores después de una pandemia que desnudó su lado más brutal, con persecuciones, centros de reclusión por fuera de la democracia y mano de hierro para los que osaron poner en duda su poderío.
Más de medio millón de formoseños saben quién manda en Formosa hace treinta y cinco años. Persiguió y dominó a la prensa y la comunidad indígena más grande del país. Alejandro Criviski es su periodista estrella, un repetidor de buenas noticias donde los infantiles bajan de peso y faltan personas. Trata de blanca, narcotráfico, cartelización de la obra pública, cercenamiento de la libertad de expresión y represión indiscriminada a civiles durante pandemia, algunas de las cucardas que la oposición denuncia parte de Insfran.
El nivel de violencia institucional es tal que el propio Horacio Verbitsky, habituado a defender la sequedad del agua en nombre del kirchnerismo, debió pronunciarse en contra de Insfrán cuando dirigió el CELS y se comprobaron muertes y represiones inexplicables. La prensa no puede entrar a Formosa sin ser filmada, escrachada y amenazada, lo vivió y contó el periodista Gustavo Tubio y Paula Bernini, ambos colegas de Todo Noticias.
Gildo logró con el pasar de las décadas el poder más absoluto, hoy ya tiene 21 disputado puros de 30 en la cámara provincial, y siempre hay algún dispuesto a aportar el poroto restante para los dos tercios, por lo que se vota a libro cerrado y con consenso absoluto en todos los proyectos de ley.
El joven wichi con retraso madurativo, Sergio Onofre, engrosa la lista de muertes sin explicación en Formosa, con fuerzas de seguridad indómitas, impunes y a control remoto de Insfrán. Desde septiembre de 2022 lo buscaron, apareció muerto y la policía no supo explicar la situación. Hacía hielo y juntaba leña para sobrevivir en la pobre Formosa.
Así es Gildo Insfrán, primos inter pares de la liga de gobernadores peronistas que tiene hoy como muestra más brutal del caudillismo que encarnará Chacho Peñaloza o Facundo Quiroga a Insfrán, a Ricardo Quintela al mando de la empobrecida La Rioja, entre otros.

