ver más

Sergio Massa busca apagar el fuego amigo y evitar el caos social antes de octubre

Sergio Massa volverá de Washington con la misión cumplida del desembolso de dinero y buscará otorgar subsidios para asegurarse paz social hasta octubre. El desafío del Council of Americas y el factor Alberto para incomodar en la campaña.

Sergio Massa estaba equivocado: hace tres meses dijo que el país no le entraba un “quilombo más”. El dólar valía 464 pesos y no existían los saqueos, las PASO les generaban expectativas a los votantes del Gobierno y Gabriela Cerrutti  no había vinculado al candidato a presidente más votado del país con un delito y la organización del caos. Ahora busca el ministro de Economía recuperar la tranquilidad, captar el voto independiente, volver a inspirar confianza interna y liderar la campaña con su impronta personal. 

Massa montó en cólera las últimas horas. Cerrutti logró lo que nadie: la toma de deuda por 7.500 millones de dólares pasó desaprecibida y todo fueron críticas al Gobierno por señalar a Javier Milei como instigador de los saqueos. Nadie salvo Alberto Fernández cree que los servicios de Cerrutti tengan alguna utilidad, hace mucho tiempo. “Hace lo que quiere, le lleva la contra al Gobierno, es inexplicable”, le comenta un secretario de Estado a MDZ sobre su compañera de trabajo. La conoce hace veinte años. 

Hay quienes ven en la declaración de Cerrutti el rencor del presidente Alberto Fernández, quien se ve demasiado corrido de la toma de decisiones y dicen, está enfurecido con Sergio Massa. “Está en modo daño, no le queda otra”, dijeron cerca del ministro sobre el presidente. 

Fuego amigo. Gabriela Cerrutti perjudicó a Massa, que montó en cólera.

Hoy buscará el vice de Sergio Massa, Agustín Rossi, contagiar esperanza en el prestigioso Council of Americas, en el Hotel Alvear, donde disertarán ganadores y perdedores por igual. Javier Milei, Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, más allá de los asesores de cada uno que explicarán la plataforma y darán respuestas a los interrogantes que van a plantear los empresarios allí presentes.

Una audiencia no fácil para Unión por la Patria: Corporación América, Citibank, Exxon Mobil, IBM, Pfizer, Goldman Sachs, Vista Energy, Google, Meli y Panamerican Energy y Visa, entre otras empresas norte americanas radicadas en Argentina, más allá de Susan Segal, CEO del Council of Americas, y Marc Stanley, embajador de los Estados Unidos, que serán los anfitriones. Se pierde Massa una exposición en la que suele sentirse cómodo, su relación con EE.UU. está intacta.

Su representante será el diplomático Gustavo Martínez Pandiani, quien lo acompaña hace años. Pandiani sigue siendo embajador en Suiza con un sueldo asignado que ronda los 22 mil dólares mensuales, pero está instalado en Argentina para colaborar con temas de política exterior del ministro candidato. Trabajó en Barbados y Estados Unidos con una trayectoria de 33 años en Cancillería.

Candidato. Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba.

El candidato de Unión por la Patria busca meterse en un balotaje para perder “con dignidad”. “No es lo mismo perder una segunda vuelta por cinco puntos que ni entrar al balotaje y mirarla de afuera en primera vuelta”, resume un miembro de su equipo. Massa termina su gira en Washington para volver y dedicarse al armado bonaerense y cordobés, donde estará el viernes buscando mejorar su performance en tierras de otro candidato, Juan Schiaretti. 

Un dato, Massa va al lugar donde salió cuarto y no llegó a triplicar en la interna a Juan Grabois. Allí Javier Milei logró el 33%, Schiaretti el 27% y JxC el 25%, por lo que los tercios previstos por Cristina Kirchner se cumplieron, pero sin su fuerza integrando la lista. Massa obtuvo menos del 9%. 

Los planes del ministro candidato incluyen únicamente mejoras económicas del muy corto plazo para damnificados por los saqueos y la inflación, algo que difícilmente genere esperanza como eje de campaña. Los que sufrieron saqueos en Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Neuquén y Río Negro con denuncia en mano y lista de pérdidas, podrán pedir un subsidio de hasta siete millones de pesos.