Las diferentes trampas que el kirchnerismo le pone a Sergio Massa y a Axel Kicillof
El 15 de marzo Axel Kicillof y La Cámpora miden fuerzas en 13 municipios
Archivo MDZSolamente su excesivo poder de trabajo y confianza le permite a Sergio Massa seguir en su campaña presidencial y al frente del Ministerio de Economía como si nada pasara a su alrededor y dentro de su frente electoral. Unión Por la Patria empieza a diseñarse de la misma manera que fue concebida la gestión del Frente de Todos, donde unos y otros se superponían en una permanente vigilancia mutua y manejo condicionado.
"Sergio no es Alberto. Todos lo conocen. Al primero que se le haga el vivo, lo vuela", le dijo hoy a MDZ uno de los intendentes que estuvo en el minuto a minuto de todas las negociaciones de la provincia de Buenos Aires. Este referente importante también reconoce, sin embargo, que "si bien incidió en que ellos no hubieran seguido con las objeciones, la verdad es que hubo mucha gente detrás de la decisión de que en Tigre hubiera internas y PASO".
"Ellos" son Sergio Massa y Malena Galmarini. La presidenta de Aysa es la principal interesada en tener las chances más importantes para recuperar Tigre para el massismo. Julio Zamora, el intendente a vencer, siempre reclamó lo mismo. Que le permitieran competir en las PASO, aunque haya abierto algunas negociaciones que hicieron pensar que pretendía negociar un retiro honroso.
La resolución por el conflicto en este territorio terminó pasados los plazos legales y luego que muchos revisaran los costos y beneficios que tenía deshacerse de un intendente con una muy aceptable imagen. Uno de los más preocupados por el corte que podría provocar su paso al costado o su diseño vecinal era Axel Kicillof, gobernador que será o no reelecto si gana o pierde por un voto de diferencia.
"O fue el mejor cierre de la historia o el peor de todos. El tiempo lo dirá", reflexionó este fin de semana un diputado nacional que dialoga con todos los grupos que conviven en Unión por la Patria. Históricamente, los días en los que se definen las listas de candidatos son una guerra abierta entre los sectores en pugna. "Pero acá quedó claro que ninguno de los intendentes tiene algo para festejar, salvo un par que se salvaron del huracán camporista", explicó.
Es que Máximo Kirchner no sólo se quedó con la mayoría de los lugares a entrar en las listas legislativas provinciales y de orden nacional de la Provincia de Buenos Aires, sino que fue quien autorizó personalmente las PASO que se darán en varios territorios. El caso más emblemático es el de La Matanza, en donde luego de más de dos décadas un intendente peronista se verá sometido a una interna. La última vez que hubo una fue en 1999, cuando Alberto Balestrini le ganó al entonces jefe político de ese territorio, Alberto Pierri.
Al Movimiento Evita lo premiaron y lo perjudicaron por igual. Si bien le ubicaron a una de las suyas en la lista de diputados provinciales de la Primera Sección Electoral, no tendrá lugares en la de nacionales y su única intendenta, Mariel Fernández, deberá someterse a una PASO contra todo el peronismo que se le opone a través del massista Damián Contreras.
Además de La Matanza, donde Patricia Cubría, la esposa de Emilio Pérsico, competirá contra Fernando Espinoza, en General San Martín el diputado nacional Leo Grosso lo hará contra Fernando Moreira, quien en todas las fotos aparece al lado de Gabriel Katopodis, otro dirigente que no tuvo lugar en ningún lugar en este turno electoral.
Por abajo del radar pasó Gustavo Menéndez, el intendente de Merlo, actual funcionario de Kicillof en el Grupo Banco Provincia que recibió en su distrito a Máximo Kirchner el último fin de semana. Nadie sabía explicar por qué tanto elogio para el hijo de los dos presidentes escuchado en el discurso del intendente, pero alguien confió. "Le dio el décimo diputado nacional para una persona de su confianza, Roxana Monzón". Menéndez tiene tantos legisladores como el mismísimo Sergio Massa en la primera decena. Los amigos del Andrés "El Cuervo" Larroque, en tanto, ninguno.
Larroque fue uno de los impulsores de la mesa política "Cristina presidenta" que se juntaba en Ensenada con Mario Secco como anfitrión. Estos perdieron casi todo lo que pusieron a discusión, entre diputados nacionales y provinciales. Facundo Tignanelli, el principal operador de Máximo Kirchner, disfrutó una sutil pero directa amenaza al haber quedado afuera de su reelección hace dos años atrás cuando Larroque dominó la negociación.
Nadie sabe cómo seguirá la relación entre el hijo de los dos presidentes con el gobernador. Las negociaciones - presiones para modificarle su compañera de fórmula fueron muy fuertes. Es poco probable que el futuro los encuentre en el mismo equipo interno, aunque no hay margen para que el gobernador le diga más que un par de "No" al candidato a primer diputado nacional de Unión por la Patria por la Provincia de Buenos Aires.
El resumen sería un símil al juego "piedra, papel y tijera". Axel le ganó a Máximo. Máximo le ganó a todos los demás y Massa se quedó con la candidatura presidencial que le permitirá llegar hasta después de las PASO sin mayores sobresaltos, pero deberá revisar todas sus decisiones con el gobernador, el principal asesor de la vicepresidenta, y con el futuro primer diputado nacional.