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El verdadero motivo por el que se suspendió la caravana de Sergio Massa y Axel Kicillof en La Matanza

Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner siguen teniendo muchísimos inconvenientes para coordinar la campaña de Unión por la Patria. La ausencia de Cristina Fernández de Kirchner es más que sonora y repercute en la anarquía existente. El acto en La Matanza, suspendido, fue acordado el miércoles

Finalmente, Axel Kicillof estará hoy en La Matanza en una actividad nada publicitada junto con Verónica Magario, su vicegobernadora, y Fernando Espinoza, el intendente. No habrá caravana y evitarán la exposición que hizo bajar, definitivamente, la actividad en la que los tres, más Sergio Massa, iban a trasladarse por todo el distrito a modo de las viejas representaciones que armaban Antonio Cafieron cuando hizo la primera gran recorrida por la Ruta 4 en 1987, y Carlos Menem, dos años después, con el Menemóvil. 

La caravana por el territorio matancero fue uno de los puntos salientes, casi excluyente, de los que se habló el miércoles pasado en la reunión de la que también participaron el resto de los jefes comunales del oficialismo, Máximo Kirchner y Wado de Pedro. "El acto no se hizo por el apriete de Emilio", dijo uno de los testigos. Emilio es Pérsico, el esposo de Patricia Cubría, la rival interna de Espinoza en la PASO matancera. Ellos habían advertido que si iban a respaldarlos, ellos movilizarían para escracharlos.

La importancia no era la recorrida, sino la de darle impulso a una alicaída y desorganizada campaña de Unión por la Patria donde sobresalen los afiches con los nombres de los intendentes sin ninguna referencia externa. La Matanza, en particular, representa el caudal electoral más importante para el peronismo (kirchnerista, menemista o duhaldista) desde siempre. No lo dicen, pero que Kicillof y Espinoza hicieran algo hoy en el territorio es una respuesta al desagrado que les causó que levantaran la actividad más importante. 

Esta falta de coordinación se debe a que Cristina Fernández de Kirchner se corrió de la campaña y se bajó de todo. Ella es  la única que tracciona votos de verdad en todo el oficialismo. Quien suele transmitir sus pensamientos es su hijo Máximo y este viene alertando su pesimismo en todos los encuentros a los que lo convocan. El último miércoles, con intendentes, Sergio Massa y Axel Kicillof, no habló. Ningún sonido salió de sus labios sellados. 

Esto complica sobremanera la campaña de Sergio Massa, que aparece como candidato único, aunque no lo es. Todas las reuniones con los más encumbrados dirigentes lo tienen a él como protagonista, y dejan sin espacio para esa discusión al otro competidor, Juan Grabois, que ahora en su entorno dudan que quiera aceptar cualquier ofrecimiento que le haga el ministro de Economía el día después de las PASO. Hasta creen que, finalmente, Malena Galmarini no imprimirá la lista sábana que tiene aprobada para Tigre en otro sinsentido que plantean las fortísimas diferencias internas.

Massa con sus nuevos aliados: los gobernadores y la CGT

Los gobernadores tuvieron que armar una actividad de urgencia en el norte argentino. Manzur, abruptamente bajado de la precandidatura a vicepresidente, recibió a Massa junto con varios gobernadores del norte en un gran acto. También estuvo el otro "borrado": el ministro del Interior, Wado De Pedro. La región es otro de los corazones del peronismo, aunque también sus pulsaciones bajaron luego de la escandalosa realidad que atraviesa Chaco.

Encontrados en el norte, Gustavo Menéndez, el intendente de Merlo e interventor del PJ en Jujuy, le ofreció al precandidato presidencial y ministro de Economía armar un acto para mañana en su localidad para remediar el mal trago de La Matanza. 

"Con la única que no hubiera pasado nada de esto es con Cristina", le dijo a MDZ uno de los protagonistas de la Mesa de Ensenada que fue apagada cuando la vicepresidenta le pidió a su hijo que no alentara más esa aventura que la ponía a ella como protagonista. Todo lo que pasó después es producto de que la única que podía conducir ya decidió no hacerlo. Nadie puede reemplazarla.

El futuro de Unión por la Patria no es el de ella. Está quedando más que claro. Y lo que pasó en La Matanza es un reflejo de esto. Jamás el peronismo, sea kirchnerista, menemista o duhaldista, no realizó un acto o confeccionó una caravana producto de una amenaza de otro sector interno. Las conducciones se ganan por los votos o con los palos, en el caso de la calle. Espinoza lo sabe bien, pero nadie quiso correr esos riesgos a pesar de las garantías esgrimidas por el jefe comunal.

"Un episodio violento nos confirma la derrota", le confesó un dirigente matancero alineado con el oficialismo. En este distrito la pelea parece personal más que política. Patricia Cubría, la esposa de Emilio Pérsico, le dice las mismas cosas que le endilgan desde la oposición al intendente de Unión por la Patria. La imagen poco comprometida del intendente con respecto a las nuevas exigencias de la sociedad tampoco lo ayudan a despejar las miles de teorías conspirativas que pesan sobre él. 

Los inconvenientes de Massa y de Kiclilof para hacer campaña en el Gran Buenos Aires no sólo terminan en La Matanza. Al gobernador se le hará muy difícil explicar si va a Tigre, por ejemplo, en un acto oficial con el intendente Julio Zamora sin entrar en un roce con el candidato presidencial. 

Lo mismo le pasaría si pasa por Hurlingham y se saca una foto con Juan Zabaleta sin que esté en la misma toma Damián Selci. Tampoco a Massa le sería cómodo y tendría que dar más que una explicación si está con uno o con el otro. O debe desprenderse del apoyo del jefe comunal o tendrán que explicarle a Máximo Kirchner. Todo un lío.

Para el líder del Frente Renovador y candidato de Unión por la Patria, el otro lugar donde tiene que moverse con mucha prudencia es en Moreno. Su candidato es Damián Contreras, pero la intendenta es Mariel Fernández. 

"No se pueden armar actos festejando un acuerdo con el FMI", le dijo un militante fervoroso de La Cámpora a MDZ e inmediatamente reiteró el pedido de confidencialidad. "Máximo no quiere que hablemos", reconoció. Sin embargo, el tema del Fondo no pareció ser un impedimento para Manzur, Wado y los otros gobernadores del Norte Grande que estuvieron con Massa hoy por la mañana. 

A pesar de cuatro años de tortuosa experiencia, el Frente de Todos, reconfigurado en Unión por la Patria, no se dio cuenta cuál fue el principal problema de su gestión y de su mensaje. La carencia de conducción. Unos iban para Rusia, los otros hacia Estados Unidos. Cuando cerraron con el FMI, Máximo Kirchner renunció a la conducción de bloque. Pretendían aumentar las tarifas, dos funcionarios se resistían. Así con todo, hasta que llegó el momento de decidir quien reemplazaría a Alberto Fernández. 

La pelea llegó a niveles increíbles de desconexión entre sí y con la realidad. Lo que quiere Massa no es lo mismo que lo que pretende Kicillof. Y Máximo, con su madre como respaldo vital, lo único que puede hacer es condicionar los pasos de los dos, sin poder ejercer un veto final. De nuevo, el viejo juego de piedra, papel y tijera, donde cada uno anula al otro.