Por qué Walter Bento podría ir preso antes de que termine el juicio
Walter Bento ingresó a Tribunales Federales de la provincia, pero por primera vez lo hizo por la escalera, como ciudadano, y para sentarse en el banquillo de los acusados y no en su despacho, rodeado de privilegios. No pudo a escondidas, ni usar el ascensor privado. Walter Bento, que supo ser el hombre más poderoso de Mendoza, comienza a enfrentar el tribunal de tres mujeres juezas Gretel Diamante y María Carolina Pereira (ambas de San Luis) y Eliana Rattá (de San Juan), que integran el Tribunal Oral 2 en el que se analizará si Bento fue, como indica el procesamiento, líder de una banda dedicada a otorgar favores y beneficios judiciales a procesados, a cambio de coimas. Esa asociación tenía como delito original el cohecho y el abuso de poder: Bento, según la sospecha, usaba sus facultades para presionar, ofrecer servicios a través de "punteros" y otorgarlos a cambio de coimas.
La causa se inició con un hecho de sangre: el asesinato de Diego Aliaga, quien era uno de los puntales de la organización criminal. Sus nexos con Bento y los "beneficiado", junto con los datos revelados en la causa del narco Walter Bardilella Donoso, fueron las puntas para desenredar la madeja de corrupción que funcionaba en Tribunales Federales,.
El juicio podría durar más de un año, pues hay 33 imputados, más de 400 testigos y más de 10 casos de cohecho a confirmar; además de todos los otros delitos: lavado y enriquecimiento ilícito. Pero Walter Bento podría ir preso antes y terminar ese proceso tras las rejas. Es que en paralelo el Consejo de la Magistratura debe conformar y ejecutar el juicio político que ya está aprobado contra el Juez. Ese proceso tiene plazos perentorios mucho más cortos: antes de fin de año debería haber sentencia. Si a Bento lo suspenden, va preso porque sobre él pesa un procesamiento con prisión preventiva. Solo se mantuvo en libertad por los privilegios de los que goza como juez. Si los pierde, caminará por el llano total y debería ser detenido de inmediato.
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El juicio contra Bento es el más importante de los últimos tiempos y el único de esa magnitud por un caso de corrupción. Solo es superado en importancia por los juicios en los que fueron condenados los camaristas federales de Mendoza por ser parte del aparato represivo del Estado durante la dictadura.
El Consejo lo suspendió el 31 de mayo pasado, cuando por unanimidad decidió avanzar con el juicio político y Bento perdió parte de sus privilegios. Hasta allí había sido un hombre particular: procesado por delitos graves, pero en funciones como juez electoral y penal en el Juzgado Federal 1 de Mendoza, cargo que ocupaba desde 2005. El juicio político contra Bento debe estar a cargo de un Jury integrado por dos senadores, dos diputados, dos jueces y un abogado: Daniel Bensusán, Javier Esteban de la Fuente, Javier Leal de Ibarra, José Torello, Ana Clara Romero, Anahí Costa y Alfredo Barrau.
En la Justicia, Bento está acusado de delitos graves y si se acumulan condenas, en caso de ser encontrado culpable, la pena podría ser enorme. Asociación ilícita es el delito más grave y también más complejo de probar. Cohecho, abuso de autoridad, enriquecimiento ilícito y lavado de activos son los otros delitos de los que está acusado.
La Cámara Federal pidió que adecúen la sala de debates para el juicio y se negó a trasladarlo de lugar. La decisión tiene una carga simbólica fuerte: quieren que el juez que ostentó poder como pocos, sea juzgado en el mismo edificio desde donde ejercía esos privilegios.
Los acusados, uno por uno
El sitio Fiscales detalló en base al expediente el rol que, para el Ministerio Público Fiscal, tuvo cada uno. Para la Fiscalía, Bento lideraba una asociación ilícita que tenía como organizadores a Diego Aliaga y a los abogados Luciano Ortego y Jaime Alba, y como miembros a los abogados Martín Ríos, Matías Aramayo, Luis Francisco Álvarez y Javier Angeletti; al comisario de la Policía de Mendoza José Gabriel Moschetti; y al acusado por narcotráfico Walter Bardinella Donoso.
- Jaime Andrés Alba Nortes: asociación ilícita en carácter de organizador, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de autor por cuatro hechos, todos a su vez en concurso real con abuso de autoridad en calidad de partícipe primario por cuatro hechos.
- Alfredo Rodolfo Aliaga Luque: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho, con relación a su propia intervención como sobornador.
- Juan Ignacio Aliaga Lottero: falso testimonio en calidad de autor.
- Luis Francisco Álvarez López: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con el delito de cohecho activo agravado en calidad de coautor por tres hechos, todos a su vez en concurso real con abuso de autoridad en calidad de partícipe primario por un hecho.
- Facundo Alzogaray: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
- Javier Leónidas Angeletti Ratfopol: asociación ilícita en carácter de miembro en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor por cinco hechos, todos a su vez en concurso real.
- Alejandro Matías Armayo Ciacera: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor por tres hechos, todos a su vez en concurso real.
- Walter Eduardo Bardinella Donoso: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor por cuatro hechos, todos a su vez en concurso real.
- Carlos Federico Barón Knoll: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho respecto de su propia situación como sobornador.
- Martín Rodolfo Bazán Guerra: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho.
- Walter Ricardo Bento Vega: asociación ilícita en calidad de jefe, en concurso real con cohecho pasivo por quince hechos en calidad de autor, todos a su vez en concurso real con prevaricato en calidad de autor; todo a su vez en concurso real con omisión y retardo de justicia y con enriquecimiento ilícito, lavado de activos de origen delictivo y falsedad ideológica en grado de coautor, a su vez en concurso real con abuso de autoridad por diez hechos en calidad de autor en concurso real entre sí y en concurso ideal respecto del delito de desobediencia respecto de una orden emanada de autoridad judicial por dos hechos, en concurso real con ocultamiento de un objeto destinado a servir como prueba.
- Luciano Ezequiel Bento Boiza: lavado de activos de origen delictivo en calidad de coautor, agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público.
- Nahuel Agustín Bento Boiza: lavado de activos de origen delictivo en calidad de coautor, agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público.
- Octavio Billi: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
- Marta Isabel Boiza Yorino: enriquecimiento ilícito, lavado de activos de origen delictivo agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público, y falsedad ideológica por dos hechos, todos en grado de coautora y a su vez todos en concurso real.
- Marcos Adrián Calderón Devias: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho respecto de su propia situación como sobornador.
- Francisco Castro: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
- Mariano Enrique Castro Hoyos: cohecho activo agravado en calidad de partícipe criminal secundario por un hecho.
- Leandro Emanuel Cirot Maldonado: cohecho activo agravado en calidad de partícipe criminal secundario por un hecho.
- Walter Aníbal Costa Sgró: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.


