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Fuego amigo en JxC: una amenaza que arde y el factor Macri para ganar

JxC amenaza con dar por comenzada la campaña con críticas duras entre candidatos. El efecto Losada y el fuego amigo en la Ciudad que se logró evitar. El factor Macri y los ejes de campaña del PRO porteño para heredar a Horacio Rodríguez Larreta.
Ordenador. Mauricio Macri impuso criterio en algunos distritos y confía en que Jorge Macri ganará la Ciudad. Foto: Fundación Libertad
Ordenador. Mauricio Macri impuso criterio en algunos distritos y confía en que Jorge Macri ganará la Ciudad. Foto: Fundación Libertad

- Ustedes deciden, nosotros queremos una campaña limpia, mostrando un plan de gobierno y explicando por qué somos mejores que ustedes, pero si quieren pegar abajo del cinturón no tenemos problema, lo sabemos hacer también. 

La sugerencia poco eufemística es de un dirigente que carga a cuestas treinta años de elecciones al servicio de distintos espacios, históricamente peronista, hoy enrolado en el PRO. El que escucha es el armador principal de Martín Lousteau, socio y amigo, quien se encarga de planificar el financiamiento, estrategia y defender las ideas de Lousteau en el Congreso. La interna en Capital entre Jorge Macri y el exministro de Economía arde. Los dos quieren realmente ser el heredero de Horacio Rodríguez Larreta y están dispuestos a mucho para lograrlo, incluso, si hace falta, pegar por debajo del cinturón. 

Mauricio Macri se siente más cómodo con las ideas liberales duras de Patricia Bullrich que con la amplia mayoría que plantea el actual jefe de Gobierno. Lo hablaron en privado y no hubo consenso: el expresidente quiere un gobierno mínimamente democrático, es decir, aplicar todo lo que haya que aplicar para que el cambio de paradigma del país sea real y sustentable. No cree eso Larreta, lo explica en público y en privado con casos concretos, pero no hay forma, no tendrá nunca el apoyo de Macri y lo sabe. La indiferencia será su premio, en el mejor de los casos. 

Sin consenso. Ideas y planes distintos de Macri y Rodríguez Larreta.

Hay una amenaza constante en la interna: pegar por debajo del cinturón significa dar por comenzadas las acusaciones sobre historias personales, financiamiento (algo que ningún candidato puede justificar en el país) y el pasado de militancia en otros espacios. Esa es la realidad del oficialismo y de la oposición. Quien puede dar fe de la importancia del fuego amigo es Facundo Manes, quien sorpresivamente desistió de ir en busca de la presidencia, si bien algo únicamente onírico en términos estadísticos, hay quienes aseguran que su decisión cambiará su futuro para siempre.

En la Ciudad la interna arde y Jorge Macri tiende a sostener la sonrisa con motivos: los últimos números lo ponen 60 a 40 por encima del economista de Evolución, y saben que la estructura amarilla es absolutamente superior a la radical de Emiliano Yacobitti y Daniel Angelici. Volvieron los timbreos, como aquellas viejas épocas de unidad macrista donde las urnas rebalsaban y en Recoleta orillaban el 80% de los votos ganando todas las comunas holgadamente. El hombre que debería usar menos ropa negra para hacer campaña camina convencido de su triunfo y el apoyo de Bullrich y Macri. Se terminó de concretar días atrás la pax con Horacio Rodríguez Larreta, ahora no habrá críticas entre ambos y el silencio reinará tras encuentros en Tabac y por razones más que atendibles.

Batalla final. Macri - Lousteau y el último round entre ambos aspirantes.

"Nosotros no tenemos caída, vamos a charlar cara a cara todos los días con vecinos, caminamos con Patricia y somos la presencia más transparente, no ponemos mesas en las esquinas, vamos a escuchar lo que nos quieren decir, tomamos nota y armamos un plan de gobierno en base a los problemas de la gente, esa es nuestra campaña", resumen en las oficinas de Macri. El vínculo con su primo es el mismo de siempre: consulta, charlas privadas, comidas, Mauricio Macri no tiene dudas que será su primo el próximo líder de los porteños, y sabe que Martín Lousteau deberá escuchar durante la campaña el recuerdo de su efímero kirchnerismo, entre otras cosas. 

Juntos por el Cambio atraviesa días de sosiego, entre la decisión que tomó Carolina Losada prometiendo no apoyar a Maxi Pullaro si es derrotada en Santa Fe, al errático dato de Patricia Bullrich sobre la presencia extranjera en las universidades, un dato que por más falso que fue, despertó red flags sobre un exceso de bolsonarismo que no es precisamente lo que los focus groups indican que quiere la sociedad. 

Candidatos. Patricia Bullrich con Luis Petri.

Horacio Rodríguez Larreta está más contento que hace dos semanas. Cree que Patricia Bullrich no está preparada para el cargo y que en cuestión de días volverá a liderar la interna. "Depende de la semana, empatados, abajo dos, es lo mismo, pero vamos a ganar la interna. Patricia no tiene estructura en el interior y nosotros trabajamos tres años para tenerla, no tenemos dudas", dicen desde el búnker del candidato y jefe de Gobierno porteño. 

"Horacio está muy atrás nuestro, estamos diez arriba y no cambia, es evidente que vamos a un balotaje contra Sergio Massa y somos los únicos que lo batallamos desde siempre, no tenemos margen para otro escenario que la victoria", definen cerca de Patricia Bullrich. Lo cierto es que Javier Milei sintió las esquirlas de la serie de derrotas explícitas de sus candidatos, las balas entraron y se siente molesto a pesar del estoico convencimiento personal.