Ausencias y verdades ocultas en el lanzamiento de campaña de Unión por la Patria
Sergio Massa se reunirá hoy con su equipo económico. En la agenda del día tiene por delante una larga lista de reuniones, anuncios y lanzamientos, pero existe un solo tema que le interesa al mercado y que puede calmar el camino hacia las elecciones o transformarlo definitivamente en un infierno económico: el acuerdo con el FMI.
En los últimos días la situación de las negociaciones con el organismo se tensó más que nunca. Aun no existe una fecha cierta para un acuerdo, ni las condiciones y cantidades que este involucrará. En el medio hay especulaciones de todo tipo, sobre todo en el porcentaje de devaluación que el Fondo le está marcando al Gobierno, pero también sobre el peso político que tiene dentro del organismo la nueva condición de Massa como candidato presidencial. El viaje de una delegación argentina a Washington está decidido, el problema es que puede concretarse desde hoy hasta una fecha incierta.
Ahora lo único concreto es que por segundo mes consecutivo el Gobierno activó la posibilidad de agrupar “tres recompras (pagos de capital) con vencimiento en julio y pagarlos a fin de mes”, como informó Economía. El 31 de julio, entonces, volverá a tener otro deadline.
De nada de esto se hizo mención ayer en los discursos de Sergio Massa, Cristina Fernández de Kirchner o Alberto Fernández durante el acto de inauguración del gasoducto Néstor Kirchner, transformado en acto de lanzamiento de la campaña presidencial.
No fue la única ausencia notoria en el acto. Hubo otra mucho más ruidosa aun: nadie mencionó siquiera una vez la palabra inflación. Ni siquiera cuando Cristina le agradeció a Massa la firmeza con que enfrentó a las empresas durante la crisis por el paro de transportes y hasta hizo cálculos sobre cuánto le costaría viajar a un argentino si los boletos de transporte no estuvieran subsidiados.
La explicación de la vicepresidenta sobre el transporte (con agradecimiento a Massa incluido) no se detuvo un segundo en razonar por qué suben los precios del transporte o cuál es la razón por la que los subsidios están y estarán descontrolados. Para el kirchnerismo simplemente la inflación no existe.
La vicepresidenta, obviamente, tampoco mencionó que con eso contradecía directamente al ministro de Economía que no utilizó la palabra subsidio en todo su mensaje, habida cuenta que es un tema central en la negociación con el FMI. Para el kirchnerismo es un tema doloroso: debe recordarse que los subsidios al consumo de energía y al transporte son un fenómeno relativamente nuevo en el país que nació en el 2003; antes eran casi inexistentes.
Hubo un punto en el que Cristina y Massa si estuvieron absolutamente en línea y esta relacionado con el FMI y su postura frente al gasoducto. La vicepresidenta le agradeció al ministro-candidato haber seguido adelante con la obra a pesar del cuestionamiento del organismo al gasto sin control en Argentina. Massa le agradeció a Alberto Fernández por lo mismo, en un interno por hacer equilibrio en esa supuesta unidad que ayer quiso mostrar el oficialismo y que claramente tuvo solo dos patas, no tres.
Al FMI le criticaron, entonces, haber intentado frenar el gasoducto, pero nada se dijo sobre la casi totalidad de metas incumplidas y mucho menos que salvo por este último vencimiento que se pagó aun sin haberse cerrado el acuerdo, el Fondo no se llevó un solo dólar neto del país, sino que cada pago estuvo acompañado por un desembolso.
En campaña todo vale, pero la mención al Fondo y a los dólares que supuestamente se lleva según ese razonamiento con el que Cristina quiere justificar el origen de la crisis argentina, chocan con una realidad que el actual perfil de la deuda muestra claramente. No parece que Salliqueló fuera el lugar para que algo de esto quedara en claro y mucho menos sobre qué se hará con los US$4.200 millones de ahorro en importación de energía que generará el gasoducto; Massa dice que se utilizarán para bajar la presión de la deuda con el FMI, Cristina pide reducir el costo del gas en las familias argentinas.
Otra ausencia notoria en el mensaje de la vicepresidenta fue el nombre del presidente. No mencionó la palabra “Alberto” en ningún momento y hasta se dedicó a abanicarse mientras el presidente hablaba, cuando la temperatura en Salliqueló rondaba los 10 grados. Quizás haya sido la última foto de “unidad” triple que veremos en la campaña.


