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Concluye una campaña en la que los "pecadores" se agredieron a piedrazos

"El que está libre de pecado que arroje la primera piedra", dijo hace miles de años Jesús, pero en este caso parece no haberse respetado. Se acusan de rejunte pero ninguno resiste archivo. Se destapó la cloaca en Las Heras y salieron a la luz las peores miserias entre aliados.

Este viernes comienza a regir la veda electoral y ya se transitan las últimas horas de una campaña que se salió de la dinámica habitual. La división entre oficialismo y oposición no fue clara a raíz de la creación de un nuevo frente que aglutinó a referentes de uno y de otro espacio. A raíz de ello, afloraron las descalificaciones y se acusaban unos a otros de "rejunte" o "cocoliche", sin querer mirarse en el espejo. Un exganso, Omar Parisi, es candidato de La Cámpora. Omar De Marchi dejó de ser el primer macrista y se reconvirtió en un dirigente "open mind" que quiere terminar con la grieta. Y Alfredo Cornejo ha criticado las alianzas externas olvidando que muchos de los dirigentes que hoy critica, ayer eran parte de Cambia Mendoza.

Las propuestas las expusieron a cuenta gotas. En parte porque no quieren quemarlas antes de la campaña final, que se dará de cara a las elecciones generales del 24 de septiembre. Pero en gran medida las reservan porque en realidad no las tienen. O, para no ser tan duro, las están elaborando. Terminando de pulirlas.

A La Unión Mendocina desde Cambia Mendoza la acusan de "cocoliche". Básicamente sería como el meme en el que spiderman que señala a otro hombre araña. No sólo porque Cambia Mendoza también entra en la misma definición sino porque los mismos "jugadores" que hoy Alfredo Cornejo califica de "rejunte" formaron parte de su propio frente en las últimas elecciones legislativas. Hasta hace meses el Partido de los Jubilados, el Partido Federal, el Partido Fe y la Coalición Cívica -entre otros- eran parte de Cambia Mendoza. Allí, eran presentados como estrellas, pero ahora resulta que son "cocoliches".

Adolfo Innocenti y Edgardo Civit Evans antes de abandonar Cambia Mendoza.

A todos los condena el archivo. Cornejo quiere enterrar su pasado K como armador de la concertación que catapultó a Julio Cobos como vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner. Parisi busca olvidar  como fue su ascenso político bajo el ala de Omar De Marchi y hoy es uno de los principales detractores del exintendente lujanino. Y De Marchi, que durante años fue paladín del antikirchnerismo, hoy cobija en su espacio a dirigentes kirchneristas.

"El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra", reza el dicho popular pero aquí los "pecadores" no duraron en dispararse entre ellos.  Han transitado los últimos dos meses intentando descalificar al rival. No se dan cuenta que al ensuciarse entre todos lo único que logran es aumentar el rechazo que genera la dirigencia política en la ciudadanía. Que agradezcan que en Mendoza no emergió una figura outsider porque seguramente estaría capitalizando el asqueo que genera la politiquería que se ve en esta campaña. No surgió un candidato "anticasta" como Milei en versión mendocina. Y la Izquierda, que es la única fuerza que no cambia de rumbo según hacia donde sopla el viento, tiene siempre a los mismos candidatos que hace tiempo no seducen a los mendocinos.

Del amor incondicional al odio visceral 

Pero otra característica que distingue esta campaña de otras anteriores es la agresividad entre referentes que hasta hace dos meses caminaban de la mano. La irrupción de La Unión Mendocina, que cuenta con dirigentes radicales, del PRO y del PJ decantó en una guerra sucia en la que antiguos "amigos" se encargaron de ventilar las peores miserias del otro. Hace ruido ver a De Marchi cuestionar a Cambia Mendoza, por más de que siempre se quejó de que no era escuchado. Pero más choca ver a exfuncionarios de la Municipalidad de Las Heras hablar pestes del intendente Daniel Orozco, al que hasta hace dos minutos y medio encumbraban como el mejor intendente desde el regreso de la democracia.

Lo que ocurre en Las Heras es grosero. Operaciones, acusaciones cruzadas, filtraciones de audios comprometedores y amenazas de carpetazos entre candidatos. Una verdadera cloaca que muestra las peores miserias de la política.

Exfuncionarios como Fancisco Lo Presti y Fabián Tello que hasta ayer defendían a capa y espada al "médico de barrio" que no descansa para transformar Las Heras, hoy lo entierran cada vez que hacen una declaración. Las fotomultas que como funcionarios justificaban y hasta destacaban el resultado positivo que tenían, hoy como candidatos prometen eliminarlas porque aseguran tienen fines recaudatorios.

Se denuncia clientelismo, aprietes y corrupción por casos que -de ser ciertos- conocen desde hace tiempo cuando formaban parte de esa gestión. Pero en política se cuidan entre correligionarios y no se denuncian los kioscos. Ahora, si sacás los pies del plato, te prenden fuego. Una transparencia selectiva. Curiosa forma de luchar contra la corrupción que tienen nuestros dirigentes. Solo la denuncian cuando no está involucrado uno de los propios.

Este viernes comienza la veda electoral y se le pondrá puntos suspensivos a una campaña truculenta y vacía. Pero el plato principal se sirve el 24 de septiembre en las elecciones generales y la pausa durará poco. Ojalá que cuando el mecanismo proselitista se reactive sea con propuestas claras y pensando menos en la rosca y más en el bienestar de los mendocinos.