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La nueva guerra que afrontará Sergio Massa tras la tensión en el cierre de listas

A pesar de que pasaron 72 horas del cierre de listas, la mayor presión se observa sobre lo que pasará en Tigre, donde hay fortísimas presiones para que Malena Galmarini sea la única representante de Unión por la Patria. Julio Zamora, actual intendente, debería ir con una lista corta, solo vecinal.

"Lo de Tigre lo empezaremos a tratar en un rato por pedido de los apoderados del Frente Renovador", dijo con la formalidad que lo caracteriza uno de los letrados que recibió las listas de candidatos de Unión por la Patria el sábado pasado hasta bien entrada la madrugada. "Pasa para mañana la resolución", dijo la misma voz pausada y neutral.

Tigre no es un municipio más en el corazón y el proyecto político de Sergio Massa. Él fue quien recuperó la gestión municipal para el peronismo luego de dos décadas en las que el vecinalismo de Ricardo Ubieto manejaba a su antojo la gestión local y era un faro para los otros municipios que no tenían un intendente ni peronista ni radical.

En 2007, junto con "Cristina, Cobos y vos", Sergio Massa se transformó en el nuevo jefe comunal con su espectacular campaña nacional que logró visibilizar con su anterior gestión al frente de la ANSES. Y, como base electoral peronista tigrense se apoyó en Julio Zamora y Hugo Gambino. Estos eran "los locales" ya que él provenía de General San Martín, donde hizo sus primeros pasos fuertes y llegó a la diputación provincial de 1999 con la dupla Eduardo Duhalde-Ramón "Palito" Ortega.

Massa junto a Zamora.

Zamora quedó, en 2008 y repitió en 2013, por un breve período como intendente interino, con Malena Galmarini como secretaria de Desarrollo Social, primero, y de Gobierno, después, en una sana convivencia que se prolongó hasta 2017, donde se empezaron a notar las diferencias entre la funcionaria y el jefe comunal que ya había dejado de ser interino por el ascenso político y la transformación a dirigente nacional del actual candidato de Unión por la Patria.

En 2015 ganó a pesar que el massismo nacional y provincial quedó tercero detrás de Cambiemos y el Frente para la Victoria y en 2019 fue reelecto con el 56% de los votos.

Malena Galmarini y Sergio Massa, juntos desde hace más de 20 años.

El cierre de 2019 fue el más tenso. Galmarini pretendía reemplazar a Zamora o, en todo caso, pelear la interna. Una rápida jugada del jefe comunal, el primero que se fotografió al lado de Alberto Fernández cuando todavía Massa no había decidido integrar el Frente de Todos, le permitió pelear con mayor fortaleza por su continuidad. El entonces líder del Frente Renovador no tenía el peso que tiene hoy en el oficialismo. 

Aquella traumática resolución agrandó las diferencias. Por eso durante los cuatro años del mandato del Frente de Todos casi no hubo un acto oficial en el municipio por parte de funcionarios nacionales y provinciales. Fueron contados con los dedos de la mano en los que participó el intendente Zamora

Mañana a la mañana definirá "el tema Tigre" la Junta Electoral de Unión por la Patria, manejada por el Frente Renovador y el peronismo camporista si la boleta presentada por el intendente para competir en la PASO tiene los otros cuerpos de la sabana, entre ellos los que encabezan Massa, el principal interesado para que la dirigente política que luego se transformó en su esposa tenga una ventaja adicional, y Axel Kicillof

Lo razonable sería que compitieran en una PASO. Sin embargo, los rencores y los antecedentes hacen suponer que finalmente el intendente deba pelear con una lista corta o, directamente, volver a la variante que tan bien funcionó en Tigre como lo es el vecinalismo, a través de una nueva marca: Tigre, Comunidad de Vida. 

Julio Zamora en plena campaña.

"La elección pasada fuimos nosotros los que tuvimos que resignar todo y acompañar. Ahora le correspondía a él", dicen desde el massismo como si esta posibilidad se hubiera hablado con anterioridad. En estos diálogos, los de afuera son más que de palo y las operaciones están a la orden del día. 

Lo concreto es que si Zamora no sigue con la boleta completa de Unión Por la Patria, además de Massa, el que tiene que empezar a preocuparse será Axel Kicillof. En una elección tan cerrada, un intendente menos, aunque otro competidor muy potente lleve su boleta, le podría significar la derrota al actual oficialismo provincial, donde todo se define en primera vuelta. 

La puja promete ser desangrante, casi como la película La Guerra de los Roses, donde "los dos protagonistas terminan colgados de la araña", graficó un experimentado observador. Para peor, en el despacho del intendente de Tigre, hay una araña similar a la del film. 

Esta semana, tras el anuncio de Jorge Lanata en el programa Periodismo para Todos en el que se dio a conocer un informe sobre un hecho irregular con autorizaciones municipales, renunciaron tres funcionarios de su íntima confianza, entre ellos Mario Zamora, el hermano del intendente. Tampoco sobran los valientes y el sangrado municipal obligó a Zamora a un torniquete para evitar nuevas pérdidas.