El sheriff, el alguacil y las herencias que pueden incomodar en el Gobierno de Mendoza
El gobernador Rodolfo Suarez había abandonado el acto. La formación policial seguía firme y, como si pasaran revista, Alfredo Cornejo y Luis Petri recorrían el lugar; como “el sheriff y el alguacil” de alguna serie setentosa que emulaba la cadena de mando del Estado de Texas donde el gobierno de la seguridad era lo más importante. Pues Cornejo y Petri, que no tienen cargo en el ejecutivo, tuvieron ese particular rol en el primer acto oficial tras las elecciones del domingo pasado cuando se presentaron móviles policiales. Al final, las elecciones fueron mucho más que primeras y comenzaron a diagramar algunos matices en la adormecida política mendocina.
La unión entre Cornejo y Petri no es espontánea, pero tienen un pacto tácito de caballeros de la política. Ambos tienen intereses particulares contrapuestos, pero se necesitan en lo inmediato. El candidato electo para afianzar los 43 puntos logrados en conjunto en las elecciones, y el exlegislador para concretar su sorprendente desempeño en una estructura partidaria propia. Petri tuvo el coraje que le faltó a otros dirigentes jóvenes de la UCR y deshilachó el mito de la invencibilidad de Cornejo; lo mostró vulnerable internamente.
Si logran mantener esa “unidad” y transferir al menos parte del potencial electoral, el resultado de las PASO parece difícil de revertir; salvo alguna catástrofe y que el 30% de personas que no votaron o lo hicieron de manera negativa se vuelque hacia un solo lugar y genere una anomalía electoral. Como sea, el futuro gobierno y posible “segundo mandato” de Cornejo no será igual.
Al actual senador nacional se le abren varios caminos a explorar. El que más le interesa es el sendero nacional, que está plagado de espinas. El local tiene otras incomodidades, como algunas de las herencias que no le gustaría tener pero deberá afrontar casi sin quejas por la cercanía política con el actual gobernador Rodolfo Suarez.
Cornejo toma a regañadientes algunas de las propuestas de Petri, sobre todo porque las hizo cuando difícilmente debía hacerse cargo de "pagarlas". Ocurre con la inhibición del uso del celular en las cárceles, decisión que deberá correr por cuenta de la justicia y no del Poder Ejecutivo. También con la idea de bajar los impuestos patrimoniales, una medida que iría en contra de cualquier política tributaria progresiva y, además, a contramano de los intereses de los intendentes.
Transición
El gobierno actual está en proceso de toma de decisiones que afectarán a quien gobierne desde el 9 de diciembre. Por eso la transición es mucho más que simbólica. Ocurre, por ejemplo, con la política energética, las licitaciones de largo aliento y hasta obras clave. También con la política salarial y la administración de la deuda.
El Gobierno licitó, adjudicó y le anticipó 8 mil millones de pesos (en dos cuotas) a la empresa CEOSA para comenzar la obra del metrotranvía. La licitación tuvo un solo oferente, en otra característica de los últimos años. Es lo mismo que ocurrió con el concurso para otras obras o concesiones grandes como la Terminal (oferente único), el perilago de Potrerillos (adjudicada a dos grupos), el mantenimiento del Parque General San Martín (con ofertas alternativas “viles”) y el trunco Portezuelo del Viento. La nueva traza del metrotranvía es un proyecto urbano enorme de impacto focalizado para ampliar un sistema de transporte que es exitoso para los usuarios que acceden, pero caro y sostenido por todo Mendoza. El anticipo de 8 mil millones de pesos es igual a “comprar de contado” 20 escuelas nuevas.
La decisión es potenciar el núcleo del Gran Mendoza en detrimento de otras zonas. Mientras se sofistica el Metrotranvía a un costo mayor que el colectivo pero igual para los usuarios, en el Este, el Sur y el Valle de Uco hay menos frecuencias, más caras y con peor servicio de transporte. Es solo una de las distorsiones del sistema de transporte que tiene otros ganadores invisibles: las empresas concesionarias que sin riesgo facturan desde 2005. Una de las curiosidades de la obra es que si Cornejo gana, le tocará “desarmar” una de sus obras emblemáticas: el parque Estación Benegas y la ciclovía que tapo los rieles que usará el nuevo tren.
Le tocará gestionar al gobierno siguiente, también, lo que decida Suerez sobre las obras hidroeléctricas, las concesiones y el destino real de los 1023 millones de dólares que la provincia tiene ahorrados e inmovilizados. Como adelantó MDZ, el modelo de gestión y destino de los recursos está en discusión en la alianza gobernante.
El Estado local tiene abundancia de pesos gracias a la recaudación atada a la inflación y a nuevos impuestos, como los ingresos brutos que se cobran a los bancos por los intereses de las leliq. Esa recaudación extra le permite tener un margen de maniobra distinto. En los últimos meses se amplió el presupuesto, pues se había calculado con una inflación del 60% y es del doble. El ingreso de pesos va por el mismo camino.
Suarez tomó caminos distintos a los de Cornejo en algunas actividades, como la industria del juego; que repuntó en actividad tras el cerrojo que había iniciado el exgmanatario. Incuso con el renacimiento de algunos protagonistas como Cristóbal López y la ventaja que le dio el Gobierno a todos los concesionarios de casinos al darles un “valor llave” a todos para que participen sin riesgo del juego online (en la licitación se dio un favoritismo a quienes se asocien a empresas locales que hizo ineludible esa vinculación).
Otro de los desafíos que tendrá será la renovación del equipo de gestión. Hubo dos inercias con las que se manejó Suarez. La del gabinete original de Cornejo y el arrastre de su equipo propio en la Municipalidad de Capital. Esa suma resultó en un gabinete avejentado por los años de aportes al Estado. Incluso en varias de las áreas, explican en el propio Gobierno, hubo un efecto pereza; una idea de piloto automático y de horario de oficina. La idea de “trabajar de gobernador” que impuso el Gobernador se contrapone con la obsesión full time de Cornejo y que, aseguran, es indispensable para sostener una gestión en Argentina.
Venganzas
Uno de los hechos más brutales de la nueva era política es la exposición en carne viva de las metodologías de financiamiento, sospechas de corrupción y manejos de los recursos de parte de los gobiernos municipales. No ocurrió por un “mani pulite”, sino por despecho y venganza. Las Heras fue el foco de exposición, luego de que en base a una denuncia por extorsión se desprendiera una compulsa penal para investigar irregularidades en el manejo de fondos a través de cooperativas. El intento de denuncia es focalizado, pero las repercusiones reales son mayores, bordeando la autodenuncia de parte de Cambia Mendoza.
Un audio de índole privado había sido distribuido antes de las elecciones. Una denuncia por extorsión que avanzó sirvió como detonante para que, rápidamente, se abra una compulsa en delitos económicos para investigar si Osvaldo Oyhenart, director de política sociales de Las Heras, usa cooperativas para desviar fondos y contratar ñoquis en esa comuna. Al comando de Alejandro Gullé, el Ministerio Público fiscal se movió rápido: allanamientos, pruebas y una cercana imputación. El Procurador, a quien le auguran una pronta jubilación si gana Cornejo, activó rápido los mecanismos de acción, a diferencia de otros casos relacionados con funcionarios públicos. La denuncia tiene color: hay datos, pruebas y dinero desviado. También las intenciones políticas y el efecto aleccionamiento.
El problema es que no se trata de un funcionario novato. El denunciado fue siempre una pieza clave de la “Muni”, el centro neurálgico de poder del sector del radicalismo del que surgió también el gobernador Rodolfo Suarez. Oyhenart estuvo y fue pieza clave en todas las gestiones radicales de la municipalidad de Capital y fue parte del desembarco oficiado por Suarez y Cornejo en Las Heras. La intención era “vestir” a Orozco de gestores propios por la falta de experiencia. Las sospechas de irregularidades en Las Heras no son nuevas. MDZ dio cuenta de algunas de ellas. Antes de las elecciones por acción o por omisión desde el oficialismo dejaban pasar todo. En Tribunales activaron y tienen una duda trascendente que no es jurídica: hasta dónde quieren llegar con la investigación de las cooperativas, pues los hilos, vinculaciones y formas de operar no son un invento lesherino, sino una réplica a escala de un modelo de accionar. “La única diferencia es que en algunos municipios está más sofisticado”, explican.