Comienza a definirse el nuevo poder en Mendoza en un escenario crítico
En la foto todos posan sonrientes: Alfredo Cornejo y quienes le siguen en las listas; pose de candidatos. Al costado, fuera de encuadre, Rodolfo Suarez mira despreocupado para otro lado. En la toma siguiente, el Gobernador sale por la puerta de manera discreta. Dos imágenes que retratan como un aguafuerte la realidad que se hace tangible hoy con las elecciones primarias de Mendoza: comienza a definirse en nuevo poder en la provincia y Suarez "deja ser" y deja de ser. Pero ocurre a la mendocina también; con los mismos protagonistas de la última década. A tal punto, que lo que el factor disruptivo y que cambió el escenario fue la ruptura del propio oficialismo en Cambia Mendoza liderado por Cornejo y la gestación casi a imagen y semejanza de la Unión Mendocina conducida por Omar De Marchi.
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Las elecciones tendrán múltiples lecturas más allá de la selección de candidatos. Es altamente probable que Alfredo Cornejo sea el candidato más elegido, pero en la cuenta gruesa no estará el dato importante. El exgobernador es quien tiene el techo electoral más visible y complejo para penetrar, pues Cambia Mendoza cumplirá dos períodos de gobierno y aspira a un tercero con el mismo "jefe". Tiene como rival interno a Luis Petri, que apunta a sumar el voto de los radicales de "paladar negro" y algunos desencantados. En el oficialismo creen que la suma de los dos candidatos será un piso impenetrable hacia abajo. Pero también reconocen que será un techo con menos proyección hacia arriba. El número mágico al que aspiran es el 40%; es decir que el frente sume ese volumen de votos que los deje tranquilos hacia septiembre. El mayor temor es la polarización que podría generarse si la Unión Mendocina tiene un desempeño bueno y deja al peronismo tercero.
Omar De Marchi está cerca de ser el segundo candidato más votado, según todas las encuestas. La pelea fina es que ese frente también quede segundo, relegando a Elegí (el PJ) a un tercer lugar. Esa aspiración es difícil, pues no tienen disputa interna y, en cambio, el otro frente lleva 4 precandidatos que traccionan. El techo que buscan penetrar es de 20 puntos, que le generaría una elección muy buena y podría apuntar a capitalizar hacia septiembre el "voto opositor útil", es decir mostrarse como alternativa para quienes no tienen una identificación partidaria rígida y no están de acuerdo con el Gobierno. Por eso De Marchi se "peronizó" y se peronizará más aún tras las PASO, generando una plataforma no solo ecléctica, sino vidriosa.
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En lo formal las PASO tienen dos atractivos electorales relevantes. Una de ellas es la pelea del frente Elegí (PJ) entre el kirchnerismo liderado por La Cámpora y que tiene al exdemócrata Omar Parisi como candidato y el kirchnerismo soft que postula al albertista Guillermo Carmona, que tiene como telón de fondo el desapego político de los intendentes. El peronismo está en uno de sus peores momentos. No ha ganado una elección general desde 2011 y tiene nulas expectativas para este año. Por eso corre con candidatos "muleto" de parte de las estructuras. Curiosamente ha tenido una pelea interna "limpia" hacia afuera, aunque áspera en el corazón: todos se miran con desconfianza sobre el futuro inmediato, sobre el destino que puedan tener algunos dirigentes desde mañana, cuando se espera que haya dirigentes que apoyen tácita o explícitamente a Omar De Marchi. La huelga política no puede ser tan profunda, pues podrían perder representación parlamentaria, un dato que desgranaría aún más la estructura de poder de ese frente.
El otro atractivo es la definición en las comunas del Gran Mendoza cuyos intendentes no podían reelegirse. El epicentro es Las Heras, donde quedaron expuestas todas las miserias que vive la política mendocina: demagogia, carpetazos, peleas de familia, escándalos personales llevados a la política, resentimientos entre exaliados que rozan la autoinculpación por complicidad. En esa comuna se expresó con mayor relevancia la disputa por el cruce de vereda del intendente Daniel Orozco. De un día para otro pasó a ser de aliado de Cornejo, a enemigo. Y se cruzaron guiones como si se tratara de un ensayo de una comedia de bajo presupuesto. Así quedó expuesto que detrás del cascarón del sector político que conduce Mendoza desde hace 8 años hay mucho menos virtuosismo de lo que declaman sus discursos.
Encuesta influyente
Hoy debuta a nivel provincial como método la boleta única (ya fue usada en las elecciones departamentales de 7 comunas). El cambio puede tener un impacto sensible porque se supone que hay menos efecto arrastre, que no pesan tanto los aparatos y que iguala las condiciones de frente al electorado.
Además del cambio de mecanismo, la primera barrera que deben cruzar los partidos y candidatos es la apatía. Sin que haya sido medido con precisión, en la campaña asustó la falta de empatía entre los candidatos y los ciudadanos. El efecto "puerta cerrada" complicó la campaña y temen que se reproduzca en las urnas. En las PASO departamentales hubo un 8% de voto anulado y la duda era si se trataba de errores o de un voto bronca encubierto. Hoy se sabrá más sobre ese punto.
El resultado de las PASO será una encuesta influyente porque impactará sobre el electorado hacia septiembre. También servirá para dejar de lado las especulaciones y plantear el nuevo escenario electoral de Mendoza. El quiebre de Cambia Mendoza supone una distribución de los espacios de poder, con los mismos protagonistas. Hoy la Provincia vive una anomalía, pues hay una subrepresentación política en la oposición.
En la Legislatura hay solo dos sectores y las minorías que suman casi un 30% no tienen bancas. Cambia Mendoza y La Unión Mendocina nacen del mismo núcleo, le hablan casi al mismo electorado y representan, mayoritariamente, a una política de centro derecha que también busca captar la moda "libertaria". Una amplitud política tal que juntan ambos a sectores reaccionarios ligados a Milei, con peronistas clásicos, socialistas y exkirchneristas.
Cornejo es el favorito y en caso de cumplirse los pronósticos ahora y en septiembre, podría volver a ser gobernador, pero con un escenario que no era el esperado hace un año. Es complejo que llegue a la ambición que tenía Cambia Mendoza antes de la ruptura: lograr una mayoría extraordinaria en la Legislatura y sumar más comunas en su haber. Cornejo tiene en mente gobernar desde Peltier 351, pero con la mente en Balcarse 50. Es decir, que el sillón de San Martín sea una escala en su ambición para ser Presidente. "Quiero influir en la política nacional", repite. Lo dice convencido de que la provincia no puede crecer en el marco de un país en decadencia y también deseoso de ser parte de un esquema de poder que cruce el río Desaguadero.
Omar De Marchi tomó una decisión costosa desde lo político al romper con el oficialismo local y nacional. Buscó aglutinar todo el anticornejismo y toma como bandera los perjuicios de la concentración de poder que ha logrado Cornejo en los últimos 7 años y que, a decir verdad, el Pro que él conducía acompañó en buena parte. Él cree que esa apuesta es ganar - ganar: si le va muy bien, cree que puede gobernar la provincia. Si no, al menos considera que podrá capitalizar la bronca y quedar como líder de la oposición con un capital político propio. La duda es la sostenibilidad que tendrá la Unión Mendocina tras las elecciones y cuánto depende del resultado. Si es una coalición electoralista atada solo a los resultados, o tienen intra alianza algún arraigo más allá de sus propias ambiciones.
Detrás de las sonrisas: un Estado rico con gente pobre
Detrás de las sonrisas que inundaron la provincia hay una Mendoza en crisis, una de las más profundas que se recuerden a nivel productivo. Los datos marcan un empobrecimiento general que preocupa porque puede hacerse carne. Hace más de 10 años que no se genera empleo de calidad en el sector privado. Los indicadores marcan que hay más trabajo, pero precario, mal pago y en rubros de baja exigencia en valor agregado.

Mendoza vive una paradoja gigante. Tiene un Estado repleto de pesos y dólares ahorrados, pero una población empobrecida, con carencias estructurales en infraestructura y medios de vida. El concepto llega al extremo de haber tenido dormidos 1023 millones de dólares en un fideicomiso que cumplirá 4 años de constituido, con cero inversión. Allí está la zanahoria de muchos candidatos que ven en esos dólares el futuro.
Solo en el Gran Mendoza 4 de cada 10 personas viven en la pobreza medida por sus ingresos. Pero es un número mentiroso, pues está sostenido con el anabólico de los planes sociales, la mayoría nacionales. Sí, aunque despotriquen contra la Nación, si no hubiera planes sociales, la pobreza y la indigencia de Mendoza serían más graves. No menos de 5% más de pobreza e indigencia habría. Y aunque haya discursos que apuntan al llamado "modo Mendoza" como una forma de ser distinta, en la realidad la provincia no se despega de lo que ocurre a nivel federal. "La evolución macroeconómica nacional tiene un gran impacto en la dinámica local.Resulta evidente que los comportamientos y tendencias en términos generales del aglomerado local van en el mismo sentido de lo que ocurre con el total nacional", indica el informe de la UCA sobre pobreza e indigencia en Mendoza donde también remarcan que la dependencia de los ingresos "no laborales" (planes sociales) se hacen difíciles de revertir. "Se debe tener en cuenta que las cifras se ubican en registros extremadamente elevados que dificultan el desarrollo económico y social. Además, las estimaciones serían aún más altas en caso de no mediar políticas de transferencia de ingreso que se han ido intensificando a lo largo del tiempo y que por tanto evidencian un aumento difícil de revertir en la participación de los ingresos no laborales en los
presupuestos familiares de los hogares, en particular, de los peor posicionados en la distribución", concluyen.


