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Sin Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli se abraza a quienes lo pueden hacer ganar en Buenos Aires

En un claro respaldo a Diego Santilli, a quien muchos dirigentes diferencian brutalmente de Horacio Rodríguez Larreta, Segundo Cernadas, precandidato a intendente de Juntos, armó un mega evento "propio de un artista" en Tigre, para reunir a varios de sus pares e intendentes que lo apoyan.

“Esto viene para una interna salvaje”, soltó, apenas vio al periodista de MDZ, un importante referente de la campaña de Diego Santilli cuando ingresó a la antesala de lo que luego se transformó en un gran encuentro gastronómico y político organizado por Segundo Cernadas en un nuevo espacio multieventos de Tigre, ubicado justo en la intersección de Liniers y la rotonda del ingreso al centro urbano.

El precandidato a intendente de Tigre por Juntos convocó a la mayoría de los dirigentes “territoriales” que, como él, se han decidido por la candidatura provincial de Santilli, pero que reclaman, como ya lo consiguieron Soledad Martínez y Guillermo Montengro, intendentes de Vicente López y General Pueyrredón, la posibilidad de apoyar a los dos candidatos presidenciales, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta.

Cerca estaban los intendentes que se definieron en favor del alcalde porteño, como Gustavo Posse, Diego Valenzuela y Sebastián Abella, de San Isidro, Tres de Febrero y Campana. Estos tres tendrían una lista opositora de Bullrich en caso de que la situación sea de crisis total.

Santilli rodeado de los "Territoriales"

Sintomático, Cernadas y todo un extenso grupo de dirigentes territoriales como Lucas Delfino, Ezequiel Pazos, Gastón Di Castelnuovo, Agustina Ciarletta, Guillermo Viñuales, Andrés Petrillo y Lucas Aparicio, entre otros, que reclaman que ellos tengan reglas de juego menos salvajes de los que se avecinan. “Nosotros tenemos que pelear contra intendentes del Conurbano que llevan años en el poder y si seguimos divididos no habrá ni municipios ni Gobernación, y sin esas dos instancias la Presidencia, en caso de que nos toque, será inviable”, dicen casi al unísono.

Ninguno, ni los intendentes, ni los dirigentes que pretenden serlo, advierten una mínima chance de unidad en ninguno de los tramos de las listas, que se dividirían ferozmente entre quienes apoyen a Larreta y quienes a Bullrich. “Falta, pero está muy difícil”, se sinceraron.

La foto distribuida fue tomada, apenas todos los presentes ingresaron al salón comedor y refleja, principalmente, el poder electoral que maneja de cara a la interna Diego Santilli. Los territoriales presentes pueden convocar al 70% promedio de la ciudadanía de cada municipio en los que militan, más allá que ese porcentaje puede bajar por la disputa presidencial.

En el medio del salón hubo una mesa especial dedicada para algunos dirigentes radicales de varias localidades de la región. Maxi Abad, a pesar de estar festejando su propio cumpleaños, se dio un rato para pasar a saludar no sólo a Cernadas, sino a Santilli, con quien siempre lo ubican como su compañero de fórmula.

El radicalismo empieza a estar recortado por la misma brutalidad interna que sacude al PRO, pero que no revisten tanta trascendencia, fundamentalmente porque sus dirigentes no serían los que encabecen las listas presidenciales y de gobernador bonaerense.

Abad, presionado por Ernesto Sanz y varios intendentes del interior conservador de la provincia, ya empezó a escuchar las ofertas que le realizan desde la dupla Bullrich – Néstor Grindetti, aunque también es el principal sponsor político de Facundo Manes, quien aún sigue con su carrera presidencial.

Manes y Abad, a su vez, están enfrentados con Gerardo Morales, el principal dirigente partidario y precandidato con mayor poder estructural de la UCR. El sábado, en Coronel Suárez, los convencionales bonaerenses decidirán qué tipo de alianza realizarán y es muy probable que autoricen la “libertad de acción” para acordar con quienes quieren dentro del acuerdo de Juntos con el PRO y la Coalición Cívica.

Diego Santilli 

El otro tema de charla de varios meses, fundamentalmente la que estaban los intendentes con Santilli y la contigua que agrupaba a los territoriales más relevantes, tuvo a Cristian Ritondo y María Eugenia Vidal como principales protagonistas. Al parecer, ambos estarían definiendo por diferentes candidatos presidenciales y eso se haría público en los próximos días.

Efectivamente, Vidal ya dejó en claro que no quería apoyar a ningún candidato presidencial luego de resignar su propia postulación, pero en su entorno tenían más que en claro que, en caso de hacerlo, lo haría en favor de Rodríguez Larreta, “el PRO original”, como lo definen en contraposición de Bullrich, a quien algunos aún le buscan el ADN macrista en sangre.

Ritondo, por su parte, está en un dilema. A su frustrada candidatura a gobernador, provocada en parte por la no presentación de Vidal, le siguió la fallida negociación con Bullrich, a quien le era muy difícil apartar a sus tres candidatos a gobernador con los que venía trabajando. Y, ahora, debe encontrar un buen acuerdo para ubicar a sus precandidatos territoriales, que en varios lugares ya tienen “pisados” sus municipios con dirigentes cercanos a Santilli y a Jorge Macri, que en la provincia mantienen una frágil alianza estratégica.   

El encuentro era una mega escena de lo más típico y atractivo de la “rosca política”. Si Emilio Monzó hubiera estado, se habría hecho un pic nic. Grupos de tres, cuatro o cinco personas se dividían a lo largo y ancho del espacio, bien regado de fiambres y platos calientes como aperitivos.

Luego de la recepción, todos ingresaron a un gran salón donde hablaron Cernadas, Silvia Lospenato y cerró Santilli, todo influídos por el mensaje anterior del presentador y animador que los había acusado a los políticos de poco honestos. Increíble. Lejos, ubicados en una de las más de cuarenta mesas, un concejal de un distrito cercano, se reía de la escena. “Si Milei (Javier) estuviera acá, nos acusaría a todos de casta”.