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Por qué la renuncia de Cristina Kirchner pone en jaque a Juntos por el Cambio

Si el gobernador ratifica su idea de desdoblar las elecciones provinciales, no sólo le daría competitividad al Frente de Todos en Buenos Aires, sino que transformaría una segura derrota en una posible victoria si él es ratificado en las elecciones anticipadas, mientras Juntos sigue con su interna.

Aunque aún no lo hayan anunciado, y sigan expresando que “vamos a estar sujetos a la decisión final de Cristina, en la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires ya tomaron nota de que el desdoblamiento electoral es la única salida a la ya casi cantada derrota del Frente de Todos a nivel nacional.

El análisis es sencillo. Las experiencias observadas en cada una de las elecciones provinciales que se dieron hasta el momento, el peronismo y los oficialismos se impusieron con holgada tranquilidad, salvo en Neuquén, que ahí se dirimió una interna del Movimiento Popular Neuquino.

Si Axel Kicillof decide votar de manera anticipada en la Provincia de Buenos Aires, no sólo acomodaría todo el frente oficialista en el principal territorio argentino, sino que, además, tendría detrás de sí jugando fuertemente a todos los intendentes. Por lo que, puede apoyar con su figura a los candidatos locales en los municipios administrados por Juntos por el Cambio (JxC), que corren con mucha desventaja.

Mario Secco, intendente de Ensenada

Al revés de lo que sucede actualmente, donde JxC tiene posibilidad de alzarse con media docena de municipios hoy conducidos por el oficialismo, estos también podrían quedar en manos del Frente de Todos.

Esto significaría una crisis opositora, hoy enfrascada en la interna del PRO y sin un candidato único definido en la Provincia. Lo que pondría con ventaja a Kicillof no solo para ganar, sino también para cambiar la tendencia de la elección nacional. No hay presidente sin gobernador bonaerense... sino, preguntar por Fernando De la Rúa y Mauricio Macri. 

De esto y de otras cuestiones, como hacer el duelo por la decisión de Cristina Fernández de Kirchner de no ser candidata a algo, se discutirán esta tarde desde las 17 horas la Mesa de Ensenada en la sede de SMATA de Capital Federal.

Ahí, convergen Andrés “Cuervo” Larroque, los intendentes Mario Secco, Fernando Espinoza y Pablo Zurro, el radical Leopoldo Moreau; sindicalistas como Mario Yasky y Sergio Palazzo y representantes de las fuerzas provinciales y nacionales que se alinean directamente con Cristina Fernández de Kirchner como Martín Sabbatella, Adrián Grana y otros.

Esta reunión será muy diferente a la primera, realizada hace tres meses, en Ensenada, cuando fiel a su estilo, el anfitrión Mario Secco dejó explícito su deseo de que Cristina sea la candidata presidencial y Axel Kicillof para su reelección en territorio bonaerense. En ese primer encuentro, donde todos se ponían a disposición de discutir un programa de gobierno, de lo primero que se habló fue de candidaturas.

La idea del programa aún subsiste. Todos creen que debe haber una decena de puntos básicos que determinen un proyecto económico y político que limite con qué nuevas reglas debe cumplir el candidato electo. Reglas jamás explicitadas cuando la vicepresidenta, a través de un Twitter, designó hace cuatro años como candidato presidencial a Alberto Fernández.

Tal fue la dureza de la discusión de aquella juntada que nunca más pisó Máximo Kirchner, siempre renuente a explicar y entender. De ahí su poca propensión a candidatearse por algo que lo obligue a tomar decisiones como una gobernación o la Presidencia misma.

Wado De Pedro, quien también estuvo sentado en esos encuentros, perdió su esencia. El único que sigue manteniendo todos los requisitos del kirchnerismo de paladar duro es Axel Kicillof quien, como contrapartida, no quiere saber nada con que lo elijan para representarlos. Él prefiere la posible gobernación futura que andar navegando en la incertidumbre de una probable derrota electoral como candidato a presidente.

“El principal problema que tuvimos es no reconocer la conducción de Cristina. Hubo quienes no quisieron reconocer ese liderazgo, no una mera candidatura”, dijo Adrián Grana.

Y ahí vuelve la pregunta: ¿Quién combina mejor que nadie significado con significante? Axel Kicillof. Problema mayúsculo para quien no quiere que lo eleven como candidato presidencial porque, según él mismo advirtió, “hay que dar vuelta la elección en provincia y Nación”.

En estas reuniones ultra kirchneristas saben que Sergio Massa es el candidato. Pero ya no creen que siga "angelado" y a Daniel Scioli, que habla mucho más con CFK de lo que todos dicen, y también está dentro de sus observados para la candidatura presidencial, no lo digieren. Nunca lo quisieron, aunque para el exgobernador su campaña podría ser "la más fácil de todas". 

Con sólo recordar el debate de 2015  con Mauricio Macri, y comparar la actualidad, sólo debe decir: "Perdimos ocho años. No volvamos a perder más tiempo"'.