Un médico especialista confirmó cuál es el estado de salud de Alejandro Bermejo
Este jueves se cumplen 10 días desde que el senador provincial Alejandro Bermejo ingresó a la Clínica de Cuyo con un fuerte dolor de cabeza. Desde entonces está internado en terapia intensiva y el médico especialista en Neuroradiología Intervencionista, Ezequiel Petra, dio detalles sobre el caso. En concreto, explicó que se trata de un Accidente Cerebro Vascular Hemorrágico que era de nivel intermedio pero se complejizó y confirmó que aún no logra determinarse cuál fue el vaso del sangrado, lo cual complica la situación.
Petra es jefe del departamento de Neuroradiología Intervencionista del hospital Español, hospital Santa Isabel de Hungría y del hospital Privado de Mendoza. En diálogo con MDZ Radio explicó las particularidades del caso Bermejo y subrayó que en el 50% de los ACV de esas características los pacientes no llegan a ser atendidos.
"Hay dos tipos de ACV. El 80% se llaman isquémicos por la oclusión de una arteria y por cada minuto de oclusión se mueren 12 millones de neuronas. Por otro lado, un 20% de los pacientes que ingresan son por Accidentes Cerebro Vasculares hemorrágicos. En ese caso se da por la ruptura de vaso intracraneal. Puede ser una arteria, vena o ambas. Ese es el caso de Alejandro Bermejo", manifestó.
"Cuando uno encara un accidente lo primero a tener en cuenta es el factor tiempo. Actuar rápido ante los mínimos síntomas. Actuar rápido porque hay un dicho que dice 'el tiempo es cerebro'. Cuanto más tiempo pasa, peor. En el caso de Alejandro Bermejo lo han asistido rápido para tratar de localizar el punto de sangrado", recordó. Luego dio detalles puntuales sobre el cuadro del legislador provincial.
"Bermejo ha presentado una hemorragia subaracnoidea, que son hemorragias muy graves. Solo el 50% de los pacientes llega al hospital y el otro el 50% fallece antes de poder ser asistido. Que haya llegado al hospital le da posibilidad de tratamiento y vida. Las hemorragias subaracnoideas son producidas en un 95% de los casos por una dilatación de una arteria del cerebro que es un aneurisma cerebral. La arteria que se dilata no resiste la presión, se rompe y sangra el cerebro", señaló.
"El problema principal de estos casos es que hay que tratar de localizar rápidamente la arteria que ha sangrado. Una vez que se detecta se interviene de una manera mínimamente invasiva o de una manera abierta (neurocirujanos) para evitar que la arteria resangre", adhirió en diálogo con el programa "Sonría lo estamos filmando". El tema es que en el caso de Alejandro Bermejo no se ha podido determinar el origen del sangrado.
"Él ingresó con grado intermedio pero en un momento la evolución se complejizó y pasó a un caso más grave. Se le han hecho dos estudios angiográficos y no se ha podido detectar cuál ha sido el vaso que ha sangrado", confirmó. Eso puede ser una buena noticia en el sentido que no hay sangrado pero también genera desconcierto en el equipo médico.
"Uno se queda intranquilo porque puede ser que haya un lugar que esté pinchado y no lo estemos viendo. Presentó un claro y gran sangrado pero no se ha detectado la arteria que sangró. Eso complejiza el momento de hablar de pronósticos. Es una hemorragia criptogénica en la que no se detecta el lugar de sangrado", especificó el médico Ezequiel Petra.

Consultado sobre la cantidad de días que lleva en terapia intensiva el exintendente de Maipú, afirmó que es normal para este tipo de eventos. "Es normal la evolución que está teniendo. Ha tenido una gran cantidad de sangre y se le colocó una fibra que absorbe la sangre en un drenaje ventricular, que le ha hecho muy bien porque le permitió bajar la presión intracraneana", esgrimió.
Incluso, advirtió que por estas hora se atraviesan momentos cruciales para evitar lo que llaman la "tormenta perfecta". "Más allá de encontrar o no el lugar de sangrado, cuando hay tanta sangre al pasar entre 7 y 14 días se puede formar la tormenta perfecta del ACV hemorrágico. El cerebro es inteligente y eso nos puede jugar en contra. Cuando el cerebro detecta que hay un lugar que está sangrando tiene tendencia a achicar sus arterias. Eso se llama vasoespasmo. Achica arterias para que no llegue tanta sangre y no volver a sangrar. Ese punto puede ser contraproducente porque se achican las arterias y baja la cantidad de sangre en el cerebro, por lo que se puede dar un acv isquémico", manifestó.
"Hay muchos pacientes con su cuadro que los tenemos dormidos entre 14 y hasta 21 días tomando medidas médicas para combatir el vasoespasmo. Lograr que el cerebro tenga buena circulación pero sin exponerlo a una presión arterial que pueda generar un nuevo sangrado. El manejo se ajusta a cada paciente y las necesidades", explicó en detalle.
Respecto al pronóstico dejó claro que "la recuperación es muy heterogénea". "Cuanto antes se trata al paciente más rápido se recupera. Por ejemplo, ayer tratamos dos casos isquémicos y se recuperaron en la sala. No movían una mano y la pierna y no hablaban, destapamos arteria y lo hicieron. En casos como el de Bermejo la recuperación es más lenta porque cuando el paciente está dormido no lo puede evaluar neurológicamente. Existen posibilidades de que cuando lo logren empezar a despertarlo mueva sus manos, sus piernas y, al extubarlo, hable. Porque depende de cada paciente", aseveró.
Al mismo tiempo, destacó que Mendoza cuenta con equipos médicos de excelencia. Médicos neurocríticos, neurólogos vasculares y una de las únicas cuatro unidades de stroke (ACV) que existen en Argentina funciona en la provincia. "En Mendoza hay centros que se dedican a recuperación de pacientes neurocríticos. Con altísima tecnología y calidad robótica. En casos como este lo que hacemos es medir los resultados a veces no a los 30 o 60 días sino a los 90. Porque con una recuperación precoz y activa puede darse una recuperación ad integrum. Es decir, lograr que nuestros pacientes se reincorporen a su vida diaria habitual sin ningún tipo de secuelas. Hay un 30% de pacientes que tienen secuelas", manifestó.
En conclusión, la situación de salud del senador provincial es compleja pero ayuda el hecho de que haya sido asistido con celeridad. Su evolución se está dando dentro de los parámetros esperados y se están tomando medidas puntuales para evitar complicaciones. En cuanto a posibles secuelas, no hay forma de precisarlas hasta que salga de terapia intensiva.

