Con permiso de Cristina Kirchner, Axel Kicillof ratificó su intención de desdoblar las elecciones bonaerenses
“No va a pasar”, alerta un importante intendente del Gran Buenos Aires apenas se le preguntó por un nuevo anuncio de presunto desdoblamiento electoral realizado hoy a la tarde en Berazategui por el gobernador Axel Kicillof, quien no sólo no quiere ser candidato a presidente a pesar de ser quien más retiene el voto de todos el colectivo del Frente de Todos sino que, además, cree, sinceramente, que al despegar las elecciones provinciales de las nacionales él gana sin ningún tipo de problemas.
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Además del “no va a pasar”, este jefe comunal agregó otra certeza irreproducible. Sin ser tan directo, un miembro destacado de la Mesa de Ensenada, que lo tuvo como protagonista en alguna oportunidad al mismísimo Axel Kicillof, pensó de manera parecida al jefe comunal precedente, pero agregó una teoría menos emotiva.
“Quiero interpretar que lo que está pidiendo es que Cristina sea la candidata. Y lo hace diciendo que si no está ella él desdobla porque cualquier otro candidato no puede garantizar nada, ni siquiera su triunfo en la Provincia”, explicó el kirchnerista de paladar negro en diálogo con MDZ, quien, además, agregó: "Sergio Massa no sintetiza. Tiene que tener un compañero de fórmula que nos represente" para ser comparable con la variante que más pregonan, que la vice sea la futura representante del Frente de Todos.
Sin embargo, el gobernador nunca lo explicitó así. En diálogo con los periodistas que lo entrevistaron junto al veterano Juan José Mussi, Kicillof explicó los beneficios de discutir de manera separada los problemas bonaerenses de los nacionales y sentenció: “Desde nuestro punto de vista, no es una cuestión de oportunismo, sino también poder discutir un poco el modelo de la provincia de Buenos Aires, que a veces se ve opacado por la discusión nacional”.
Nunca dijo, sin embargo, que él prefiere a Cristina Fernández de Kirchner por sobre cualquier otro candidato, como prefirió creer el miembro de la Mesa de Ensenada que, este 25 de mayo, pretende movilizar a un millón de personas para reclamarle que la vice abandone su idea de que está proscripta y se presente como candidata a la Presidencia.
El gobernador, es cierto, está en una encrucijada similar a la que tenía María Eugenia Vidal hace cuatro años, cuando visualizaba la caída abrupta de los niveles de imagen e intención de voto de su presidente, Mauricio Macri.
En aquel momento, el Frente Renovador y varios legisladores que respondían a los intendentes del PJ apoyaron a Cambiemos a crear una comisión especial bicameral para el tratamiento del desdoblamiento electoral. Fue a principio de marzo, y pocas semanas después, por presión de Macri, no siguió adelante la idea que le hubiera permitido a Vidal retener la Provincia y, quizás, al presidente ser reelecto. Nada se hizo porque primó el concepto que “debilitaba el poder presidencial”.
Hoy el poder presidencial no existe. Pero hay otro elemento que está en la palestra. La posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner sea candidata a senadora nacional. Y ese cargo se discute el mismo día que el presidente de la Nación. Si esto se ratifica, no hay desdoblamiento posible.
Hace una semana, Gabriel Katopodis, el ministro de Obras e Infraestructura de la Nación e intendente en uso de licencia, se había expresado en contra de este intento de votar de manera diferenciada entre Provincia y Nación. “Somos un país, no somos un rejunte de proyectos provinciales. Hay una convicción de defender nuestras ideas entendiendo que la provincia de Buenos Aires no es un refugio de resistencia”.
Más lacerante aún fue otro jefe comunal que, sin tapujo, desistió de la pretensión de Kicillof al sostener que “desnuda una desesperación alarmante”.
Todo esto pasa, en tanto, en la semana previa al Congreso del Partido Justicialista, donde el gobernador casi no tiene representación, Sus aliados políticos más importantes no lo consideran como un actor decisor sino como la expresión directa de Cristina Fernández de Kirchner quien, hasta el momento, no dijo nada al respecto.
Lejos de la lógica de intendentes y de la mayoría de los legisladores provinciales, la de Kicillof parece ser una jugada individual para que no lo “condenen” a la candidatura presidencial. Sin embargo, uno de sus pocos voceros autorizados, sentenció. “Obvio, todo está hablado con Cristina”.