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Javier Milei se prepara para el balotaje con Juntos por el Cambio tras el guiño de Mauricio Macri

Javier Milei tiene números que lo ponen en un balotaje dejando tercero al Frente de Todos. Cree que podrá conformar un Gobierno que contenga a Patricia Bullrich.

Javier Milei  sabe que las jugadas en el interior fueron individuales y que es su figura la que puede meterlo en un balotaje. Los números lo entusiasman y está convencido de que si explica toda su plataforma electoral, será presidente en diciembre. Las transformaciones del primer, segundo y tercer orden serán prioridad y lo delineó con sus colaboradores durante el 2022. No quiere ni tener el teléfono de jueces y empresarios que rodean hoy al poder, cree que se puede Gobernar sin ese "lobby".

Cree en la honestidad intelectual de Patricia Bullrich y la sintonía con Mauricio Macri  es buena, nunca tuvo malos tragos con el expresidente. Su puente es allí Waldo Wolff esencialmente, con quien compartió charlas reiteradas y en quien confía a pesar de las diferencias de criterios tras su llegada al Gobierno porteño.

Macri soltó una frase para quien la quiera entender días atrás: "Hay lugares que les va a llegar la libertad", definió el expresidente tras las elecciones de La Rioja, Misiones y Jujuy, donde ganaron "los aparatos" peronistas y radicales.

Juntos. Si Milei es presidente, Bullrich tendrá un rol.

La libertad hoy es una palabra cuyo dueño es Milei y nadie la asocia con otro espacio, por lo que muchos macristas tomaron eso como un guiño al propio Milei. La frase del expresidente también sostuvo otro meta mensaje: en Jujuy, donde gobierna Gerardo Morales, no hay buena sintonía.

La jugada de subir al ring a José Luis Espert fue la forma más explícita de confirmar el crecimiento de Milei, dado que en parte de Juntos por el Cambio se especula con una candidatura presidencial renovada tras el fracaso de 2019 con 1,4% de los votos y poder bajar el caudal de Milei. Espert no tiene definido su futuro, será de acuerdo a lo que le planteen en su nuevo espacio, donde lo precisan yendo a buscar votos liberales, pero con algo más de éxito que los marginales de 2019. 

Achicar el estado, sacar planes, quitar subsidios, todo lo que aterra a buena parte de la clase dirigente, pero sin causar más pobreza ni un conflicto social, algo que hoy parece imposible de llevarse a cabo. Milei está convencido de que los gobernadores e intendentes no deben recibir un cheque sin contraprestación, que deben generar riqueza y entonces empleo genuino que haga lentamente desaparecer los planes y el esquema prevendario vigente. Un desafío que dependerá únicamente del apoyo que tenga de la sociedad, a quien Milei tiene embelesada pero sabe a su vez que los tiempos con la mitad del país pobre se achican. 

En provincia de Buenos Aires le confirmaron a este medio dos consultoras que pidieron anonimato que Milei ya no puede medir menos de 20 puntos, sin importar el candidato. Es más, La Matanza, donde Milei no vive, es donde más creció, la primera y tercera sección electoral, donde salen más de la mitad de los votos bonaerenses. Son las red flags que obligaron tanto al peronismo como a Juntos por el Cambio a poner más énfasis en la campaña local.