Otro intendente que vuelve al territorio preocupado por el futuro del Frente de Todos
El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, terminó con su licencia al frente de la Secretaría para la Ciencia del Conocimiento en la que había asumido hace pocos meses luego de haberse ido de la Secretaría de Asuntos Hídricos, ambos bajo la órbita del Gobierno nacional. De esta manera, reasumirá la gestión municipal el próximo lunes, cuando inaugure el nuevo edificio del Concejo Deliberante y haga la apertura de sesiones ordinarias del legislativo local.
El otro que había abandonado su función en el Gobierno nacional hace tres meses fue Jorge Ferraresi, de Avellaneda. Al igual que ahora lo hizo el de Escobar, la preocupación central está dado en que nadie sabe hasta donde continuará la decadencia electoral del oficialismo, atrapado en fortísimas internas que atrofian todas las esferas de gestión. Por otras circunstancias más internas, Juan Zabaleta, en Hurlingham, retomó la gestión a fines del año pasado.
Dos fuentes muy cercanas a Sujarchuk confiaron que hubo dos temas centrales que decidieron la vuelta, aunque nunca se había ido muy lejos. En uso de licencia, él seguía trabajando en las oficinas que había diseñado en el primer piso del edificio municipal. Debajo, en el tradicional despacho de intendente, estuvo al frente de la gestión de Beto Ramil.
Uno de los temas que más lo preocupaba, desde hacía tiempo, era el declive abrupto del potencial electoral del Frente de Todos que conduce en Escobar. Muchas barriadas de su territorio se vieron afectadas sensiblemente por las derivaciones de las situaciones económicas y sociales que surgieron por las desacertadas medidas adoptadas por el Gobierno de Alberto Fernández y eso empezó a repercutir, directamente, sobre el caudal de voto histórico del peronismo local.
Además, en medio de la expansión del Frente de Todos, no solo Sujarchuk tuvo la posibilidad de subir en la discusión nacional al asumir un cargo vital como la administración de la Hidrovía. También su exsecretario de Gobierno, Javier Rehel, fue nombrado subsecretario de Asuntos Institucionales y Electorales del Ministerio de Gobierno provincial y el expresidente del Concejo Deliberante, Luis Carranza, aliado del intendente y del Frente Renovador, fue a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte.
Esas salidas, a pesar de estar casi todos los días con una actividad programada en el municipio, bajó la intensidad de la gestión y la cola de reclamos se acentuó. La última encuesta que vio, lo preocupó.
En diálogo con MDZ, el “futuro intendente” dijo estar “feliz por la decisión" que tomó. "Realmente fue una muy buena experiencia la que tuve en la Secretaría y tengo que agradecerle a Sergio Massa por todo su respaldo y cooperación”, agregó.
“Gracias a esta experiencia, también, se generaron contactos que podrán servir para el futuro de Escobar, que es el lugar donde vivo y donde quiero siempre que crezcan mis hijos”, expresó el jefe comunal.
Su vuelta no fue sorpresiva para los funcionarios municipales que siguen el día a día de la comuna, pero deja en claro la preocupación que existe en un territorio tradicionalmente peronista por el futuro electoral de la fuerza.
Esta preocupación no afecta sólo a los jefes territoriales de Escobar o Avellaneda. Es muy probable que más pronto que tarde Gustavo Menéndez, en Merlo, Leonardo Nardini, en Malvinas Argentinas y Mariano Cascallares, en Almirante Brown, entre otros municipios, reasuman como intendentes.
Sujarchuk también tuvo la duda sobre cuando volver. Y decidió hacerlo ahora. Puede ser por su preocupación por el futuro electoral, pero “el ojo del amo engorda el ganado”, dice el viejo dicho popular.



