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El intendente K que conurbanizó su ciudad y se encamina a una derrota

El intendente de Zárate, Osvaldo Cáffaro, mantiene una gestión desgastada luego de más de 15 años. El kirchnerista enfrenta una ola de inseguridad poco habitual: en poco tiempo aparecieron 41 asentamientos de extrema pobreza. Matzkin aparece como favorito a quedarse con el municipio.
El intendente de Zárate enfrenta una ola de inseguridad poco habitual Foto: Archivo
El intendente de Zárate enfrenta una ola de inseguridad poco habitual Foto: Archivo

La ciudad de Zárate forma parte de la Segunda Sección Electoral del interior de la provincia de Buenos Aires. Con un padrón de 100.000 electores, es el segundo distrito de la región después San Nicolás. Al igual que Campana, Zárate siempre se caracterizó por ser un centro urbano de clase media con un polo industrial. Pero, mientras que las localidades vecinas han progresado, esta ciudad se ha conurbanizado en pocos años y la mayoría de la población responsabiliza al intendente Osvaldo Cáffaro por la falta de servicios básicos que la asemejan a un municipio del Gran Buenos Aires. Todos los pronósticos indican que el jefe comunal puede sufrir una derrota sin atenuantes.

Cáffaro, de origen socialista, viene gobernando el distrito desde 2007 y se convirtió al kirchnerismo en 2009. “Está en el peor de los mundos, perdió la capacidad de reacción y el olfato político y encima no tiene sucesor porque no dejó que creciera nadie dentro de su coalición, con lo cual está obligado a presentarse otra vez aunque no tenga ganas”, comenta a MDZ un intendente de esa región que lo conoce desde hace años. 

Por estos días el gran problema que enfrenta la gestión de Cáffaro es una ola de inseguridad que ha provocado cuatro crímenes el mes pasado. La violencia no era algo habitual en Zárate y el impacto de esos asesinatos convulsionó a los habitantes, sobre todo por el silencio de las autoridades del municipio. Nadie se acercó a los familiares de las víctimas cuando hubo un caso de doble asesinato y una mujer que se quedó viuda y perdió a su hijo. Encima, el intendente está peleado con el ministro Sergio Berni, quien alguna vez amagó con intentar competir por ese municipio. “La relación entre ambos quedó tan maltrecha que Zárate recibe menos recursos y patrulleros que San Nicolás o Campana, gobernadas por el PRO”, comenta un dirigente regional. 

El impacto de la inseguridad se suma al crecimiento de villas y asentamientos. Nadie sabe a ciencia cierta cómo en tan pocos años Zárate pasó a tener 41 asentamientos de una marginalidad extrema. Cuentan las fuentes consultadas que los niveles de marginalidad detectados en esta ciudad son muy similares a los peores de La Matanza, de ahí que se habla de un fenómeno de conurbanización acelerado que golpea al tejido social de este distrito estratégico de la Segunda Sección. La acumulación de errores del jefe comunal motivo su ruptura con el peronismo local que responde al secretario general de la UOM, Abel Furlán, uno de los sindicalistas más cercanos a Máximo Kirchner.

El divorcio de Cáffaro con el PJ generó que se quede sin control del Concejo Deliberante. El alcalde tiene apenas cuatro ediles que le responden sobre 20. El bloque de Juntos por el Cambio tiene 9 bancas y es conducido por el ganador de la elección local en el 21, Marcelo Matzkin, quien aparece en todos los sondeos como el favorito para quedarse con el municipio. Matzkin pertenece al grupo territorial que maneja el precandidato a gobernador Cristian Ritondo y se alinea regionalmente con el diputado provincial Matias Ranzini y el armador seccional Juan Novelli. Patricia Bullrich y los hermanos Passaglia, influyentes en la zona, también apuestan por la candidatura del concejal del PRO. 

El intendente, como si fuera poco, fue denunciado por financiar al equipo de básquet de Zárate con fondos del municipio. El dinero para sostener el club sale de una sobretasa que se le cobra a comercios y pymes. Además, este año enfrentará un juicio oral en los tribunales de San Martín por malversación de fondos, causa por la que está procesado. También quedó golpeado por el caso de los rugbiers de esa localidad que asesinaron a Fernando Báez Sosa. La opinión pública esperaba alguna explicación del alcalde respecto a que el abogado de los asesinos, además, trabaja para el municipio.