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Sergio Massa sigue pensando en ser presidente, pero el Frente de Todos ya empieza a pedir otra cosa

Sergio Massa hará todos los esfuerzos que tenga a mano para frenar la crisis cambiaria y financiera. Junta de a puñados de dólares por semana. El presidente de la Nación renunció virtualmente y Cristina Fernández de Kirchner hablará en contra de lo que hace el ministro de Economía.
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Sergio está decidido a ser candidato y por eso hace todo para frenar el dólar y conseguir la plata que necesita para parar esta locura”, le dijo un importante referente del Frente Renovador a MDZ apenas había terminado otro día frenético con una feroz corrida bancaria que llevó al dólar en algunas casas de cambio por encima de los $500 pesos.

Ahora, el ministro de Economía intervino directamente el Banco Central a través de Lisandro Cleri. Le pidió a Alberto Fernández que desplace a Miguel Pesce sin hacerlo. Que lo dejen hacer a él a través de Cleri, según reflejaron funcionarios cercanos a la Presidencia. Y Massa lo hizo explícito en cada mensaje enviado a múltiples actores económicos y políticos.

Quienes hablan en absoluta confianza con el más importante funcionario nacional reconocen que no es un buen momento para conseguir una ratificación para hacer tal o cual cosa y mucho menos para acercar un consejo pacifista. Varios legisladores oficialistas ya reconocen que no tienen margen para llevar una propuesta unificada con los opositores para encauzar la crisis con respaldo institucional. “Es imposible”.

Para peor, Cristina Fernández de Kirchner hablará el jueves en la recientemente reinaugurada sala Ginastera de La Plata con el lema del Fondo Monetario Internacional como parte de todos los males argentos. "Argentina circular", en donde repasará "la histórica receta de inflación y recesión" del FMI y la coyuntura actual, en la que alerta por "la fragmentación política y la concentración económica", según informaron oficialmente desde su círculo más cercano.

Esto se da justo en el momento en que Massa, el candidato único hoy por hoy si no se desmadra la crisis, está recolectando dólar por dólar por todos los organismos multilaterales de créditos y depende de una nueva renegociación del FMI.

Hoy, el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, dio en el clavo con lo que el oficialismo necesita para reconfigurarse como una fuerza política. Hoy la sociedad que armó el Frente de Todos está sin conducción e inconexa. Es decir, “toda rota”, tal cual se sinceró un especialista en conectar partes permanentemente. 

Quien hoy puso el dedo en la llaga fue justamente el ministro Katopodis, uno de los más fervientes defensores de la precandidatura presidencial de Massa. El funcionario sabe que la situación social está más que tensa porque dos días por semana, más sábados y domingos, recorre General San Martín apuntalando a su sucesor Fernando Moreira. “Es imprescindible que hablen Alberto, Cristina y Massa”, dijo.

“Tenemos que ir por un peronismo que tiene que dejar los análisis, las excusas, los lamentos y debe dejar de hablar mal de otros compañeros y tiene que enfocarse ante al ataque que sufre el país es imprescindible que Cristina Fernández de Kirchner, Alberto Fernández y Sergio Massa estén juntos hoy, es el gesto más importante para todos los militantes peronistas”, dijo claramente Katopodis.

El mensaje del funcionario que en su momento pensó en que Alberto Fernández iba a encaminar su propia línea política y por eso dejo su gestión municipal, teme lo que todos están viendo. Que el desmadre sea total y que la pelea por cada rincón del poder que puedan proteger los lleve a la desintegración.

“No podemos alejarnos de Cristina pero cuando nos acercamos nos quemamos. Estamos en un lugar de absoluta incomodidad donde algunos de los nuestros empiezan a quemar todas las naves”, reconoció hoy un ministro que va a ir al acto de La Plata convocado por ella pero que sabe que no sirve.

Mientras tanto, Axel Kicillof fue hasta Brasil para un acto del cual se encargó a difundir que solo fue “institucional” junto con Daniel Scioli, quien ahora empieza a ver con cierta preocupación que no pueda ser candidato a nada, porque la unidad debe ser privilegiada. Entonces, ambos, gobernador y embajador se ven en problemas. El primero porque Máximo Kirchner quiere llevarlo como candidato a presidente y el segundo porque presume que no tendrá una segunda oportunidad.