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La feroz interna del PRO se agudiza y desconcierta al resto de la coalición

La dinámica que ha adquirido la interna del PRO en las últimas semanas paraliza el armado electoral de Juntos por el Cambio. La crisis de la relación entre Mauricio Macri y Horacio Rodriguez Larreta genera muchos interrogantes sobre el futuro inmediato.
La crisis entre Macri y Larreta genera muchos interrogantes Foto: Prensa PRO
La crisis entre Macri y Larreta genera muchos interrogantes Foto: Prensa PRO

“Si tomamos la foto del triunfo electoral del 2021 y la comparamos con la actual llegamos a la conclusión de que hicimos todo mal y pareciera que hacemos campaña por Javier Milei”, le comenta con fastidio a MDZ un intendente del PRO. La mayoría de los referentes de este espacio político coinciden en que la crisis que los golpea se profundiza diariamente y arrastra al resto de Juntos por el Cambio

Las peleas parecen más descontroladas desde la semana pasada cuando se terminó de deteriorar la relación entre Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri. La decisión del jefe de Gobierno porteño de desdoblar el mismo día las elecciones de presidente y vice, de los cargos locales, parece ser la gota que rebalsó el vaso.

Mauricio abandonó por primera vez su rol de jefe partidario que estaba por arriba de todos y decidió jugar para uno de los dos sectores en pugna”, analiza un dirigente alineado con Patricia Bullrich. “A Horacio no le quedaba otra, era someterse a lo que quería Macri o mostrar autonomía y liderazgo para no deteriorar la relación con los radicales”, explica un larretista de paladar negro. 

Todo parece indicar que el expresidente y Larreta volverán a juntarse y quizás lleguen a algún tipo de armisticio. Pero nadie tiene claro cuándo y bajo qué condiciones. “La relación entre ambos siempre fue muy particular y ahora mucho más por la tensión que se viene acumulando desde el 2021, cuando Horacio lo quiso jubilar”, argumenta un diputado nacional de ese partido. Y agrega que “lo peor que puede ocurrir en vínculos como estos es que se instale la desconfianza y Mauricio percibe operaciones y movidas que le adjudica a Larreta. Nadie le saca de la cabeza que las decoraciones en su contra de Jaime Durán Barba fueron ideadas por el equipo de Horacio, ya que el ecuatoriano y su socio están trabajando para ellos”.

A medida que esta sociedad política no se redefina, toda la dirigencia de JxC ha entrado en un grado de parálisis inquietante. Ya pasaron varias semanas de la renuncia de Macri a su candidatura presidencial y no ocurrió nada de lo que se esperaba. Para muchos era un punto de inflexión para fijar las reglas de juego hacía las PASO en los distritos más importantes. Si bien nadie cree que siga manteniendo su candidatura por mucho tiempo, lo cierto es que María Eugenia Vidal sigue en su postura y ahora plantea un “gesto de humildad” de todos los que en el PRO aspiran a algún cargo relevante.

Algo similar ocurre con Fernán Quirós y Soledad Acuña en CABA. Pareciera que el larretismo quiere estirar hasta el límite la proclamación de Jorge Macri como único candidato del PRO a jefe de Gobierno porteño. Es una forma de desgastarlo y dejar en evidencia que se trata de un gesto para calmar la impaciencia de Martín Lousteau, quien sigue esperando neutralidad de parte de Larreta.

Paradójicamente, los intendentes bonaerenses del PRO alineados con el mandatario porteño siguen reclamando que haya un candidato único a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Ahora van a dar a conocer un comunicado que - evidentemente - va a estar dirigido a Bullrich. Se trata de una operación para evitar que Diego Santilli tenga que ir a una PASO y que ellos no tengan que competir con candidatos que hagan peligrar su continuidad en los municipios.

Pero la exministra de Seguridad sigue avanzando en su estrategia de plantarle rivales a los jefes comunales más larretistas. Tiene en la mira a Héctor Gay y sus aliados en Bahía Blanca, a Javier Martínez de Pergamino, Pablo Petrecca de Junín, el platense Julio Garro y Mariano Barroso de 9 de Julio. ¿Qué pasa si alguno de estos intendentes decide pasarse a las filas del bullrichismo? La respuesta de una fuente muy cercana a la candidata presidencial fue “si eso llegara a ocurrir, habría que conversarlo porque es distinto a la Y griega, acá pasaría a ser nuestro aliado y nuestros referentes irían en la lista de concejales y se participarían de la campaña local, además de llevar solo la boleta de Patricia”.

Al mismo tiempo, Bullrich también aparece dispuesta a seguir dilatando el anuncio de quien va a ser su candidato a gobernador. El dato más interesante es que no se trata de una jugada estratégica. Aún no ha tomado la decisión, que de por sí no es nada sencilla. También las incógnitas la paralizan a ella. Si Vidal se baja y anuncia su apoyo a la expresidenta del PRO, la consecuencia directa sería la postulación de Cristian Ritondo, también avalado por Macri. Pero el fundador del PRO respalda además a Néstor Grindetti. Entonces, ¿qué pasaría si éste decide anunciar su respaldo por Bullrich? ¿Ella se vería obligada a elegir al candidato que le sugiera Macri? No cabe duda que los avales del presidente de la Fundación FIFA y de la propia Vidal valen oro en una competencia tan reñida como la primaria contra Rodríguez Larreta. 

Frente a este escenario es comprensible que el resto de la coalición se sienta desorientada, sobre todo los radicales. Ya se sabe que Elisa Carrió y la pequeña estructura de la Coalición Cívica están jugando a full con Larreta y esencialmente contra el tándem Macri-Bullrich. Obviamente que nada es gratis y ella lo que espera a cambio es, como mínimo, mantener las bancas de legisladores nacionales y provinciales que pone en juego.

“En los cierres de lista, Lilita te pelea hasta un consejero escolar”, dicen aquellos que se quejan de la sobre representación parlamentaria que tiene la CC en función de los pocos votos que aporta. Mientas los radicales no terminan de definir una estrategia común por la pérdida de liderazgo de Gerardo Morales, a quien acusan de implementar una política personalista donde “lo más importante es que él termine como candidato a vicepresidente”. Los que se sienten afuera del plan del gobernador de Jujuy están decididos a jugar para Bullrich. Pero las incógnitas y las parálisis les impide avanzar más.