Alberto Fernández o Cristina Kirchner, la duda del peronismo riojano
La Rioja se encamina hacia las elecciones provinciales del próximo 7 de mayo. En esos comicios se elegirá gobernador, vicegobernador, intendentes en los 18 departamentos que componen la provincia y 18 diputados provinciales, además de todos los Concejos Deliberantes y convencionales constituyentes para reformar la Constitución provincial. Sin embargo, la expectativa en el peronismo local está puesta también en cómo se resolverá la interna nacional.
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El escenario político muestra al gobernador Ricardo Quintela buscando su reelección, mientras que la oposición aparece representada en el diputado nacional Felipe Álvarez (que se referencia en Horacio Rodríguez Larreta a nivel nacional) y los libertarios que se encoluman detrás de la figura del legislador provincial Martín Menem (sobrino del expresidente de la Nación y el hijo menor del exsenador nacional Eduardo Menem).
A pesar de que faltan menos de 20 días, todo el mundo coincide en que se trata de una campaña atípica, demasiado tranquila. Hasta ahora hubo poca movilización en las calles, una ausencia significativa de los candidatos en los medios de comunicación masivos y una mayoría de la población que permanece apática ante los comicios que definirán el destino de la provincia por los próximos cuatro años.
Sin embargo, más allá de lo que pasará el 7M, en el ambiente político riojano se habla de otro tema que genera una gran expectativa especialmente entre la dirigencia del oficialismo peronista: ¿Qué ocurrirá en la interna del Frente de Todos y especialmente en las PASO que se vienen a nivel presidencial?
El propio gobernador Ricardo Quintela dejó clara su postura en una entrevista hace diez días en el medio local “Riojavirtual Radio”: “Estamos algo preocupados todos porque tiene que haber rápidamente definiciones, tenemos que ver quiénes van a ser los candidatos si es que va a haber PASO o si habrá candidato único. No nos parece correcto que un ministro salga de candidato y vaya contra el presidente o la vicepresidenta, no correspondería”.
Aunque no lo dijo explícitamente durante la entrevista, el mandatario provincial dio a entender que si el candidato es el presidente Alberto Fernández o la vicepresidenta Cristina Fernández, directamente no debe haber PASO.
Es muy interesante el escenario que se le abre al peronismo riojano en los próximos meses. La tensión y el voto a voto que generará la PASO en el Frente de Todos revalorizará el poder de los gobernadores de las provincias más chicas en términos de habitantes. Dicho de una manera más directa: los casi 300 mil electores riojanos valen mucho más para la interna del peronismo que para la elección general de octubre.
Y allí aparece otra pregunta clave de lo que se viene en los próximos cuatro meses: ¿El gobernador Quintela coordinará con otros mandatarios provinciales del Norte su posición en la interna partidaria o definirá de manera individual su posicionamiento? Quintela es parte de la Liga de gobernadores del Norte y en temas como recursos nacionales, litio o los reclamos hacia la Corte Suprema de Justicia viene coordinando con ellos algunas de sus acciones. ¿Pasará lo mismo en esta ocasión?
Al mismo tiempo, con un gobierno nacional tan compartimentado y sectorizado, elegir a uno de los sectores en pugna dentro de la interna peronista, provocará que algunas oficinas de Casa Rosada respondan más fácil al momento de gestionar recursos pero que en otras será mejor ni pasar por la puerta. En una provincia que depende exclusivamente de los fondos nacionales, esta tensión no será un dato menor.
Para tomar una dimisión de este último elemento: de cada diez pesos que gasta el Estado riojano nueve llegan desde la Nación.
Inclusive, el propio Gobierno provincial advierte que ya existen problemas con la llegada de los recursos nacionales. Los denominados fondos extras –que se reciben por fuera de la coparticipación nacional y dependen del Ministerio de Economía que encabeza Sergio Massa- tienen una demora de más de dos meses y la Nación le adeuda a La Rioja más de 8 mil millones de pesos.
Habrá que tomar decisiones en relación a la interna de los diferentes sectores que componen el Frente de Todos, no se podrá quedar bien con todo el mundo y esto traerá consecuencias.
Por Mattias Meragelman, corresponsal en La Rioja